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Ipswich Town de Gary O'Neil inicia su camino en la Premier League

El nuevo Ipswich Town de Gary O'Neil salta al vacío de la Premier League

Ipswich Town abre el telón de la temporada 2026-27 de la Premier League este sábado en Portman Road, con Sunderland como primer examen serio y un verano frenético a sus espaldas. Nuevo entrenador, plantilla casi reconstruida y un objetivo tan claro como crudo: sobrevivir.

La llegada de Gary O'Neil para relevar a Kieran McKenna ha desencadenado un terremoto deportivo y económico. El club se ha lanzado de lleno al mercado, decidido a no repetir sustos y a seguir la senda marcada por Sunderland y Leeds United, que el curso pasado no solo se salvaron, también compitieron con descaro.

Un verano de chequera abierta

La lucha por la permanencia empieza mucho antes del primer balón. Empieza en los despachos. Los tres ascendidos han pisado fuerte en el mercado para acortar la brecha entre Championship y Premier League. Dos de ellos, Ipswich y Coventry City, ya han superado la barrera de los 100 millones de libras gastados cuando aún quedan menos de dos semanas para que se cierre la ventana.

Ipswich, en concreto, ha ido todavía más allá: 12 fichajes y unos 150 millones invertidos. Es una cifra que el club ya manejó hace dos temporadas, cuando logró el ascenso bajo el mando de McKenna. Pero el parecido acaba ahí. El modelo de reclutamiento ha cambiado de raíz.

Esta vez, Ipswich ha dejado de mirar casi en exclusiva a las ligas inglesas y ha abierto el radar al resto del mundo. Emersonn se convierte en el primer brasileño en la historia del club, Sasa Lukic en el primer serbio y Daizen Maeda en el primer japonés. Un salto cultural y deportivo que define la nueva era.

El espejo de Sunderland

Ese giro no es casual. Es exactamente el camino que tomó Sunderland el verano pasado, cuando invirtió un récord de 161 millones de libras en 15 jugadores en una remodelación total diseñada por Regis Le Bris.

Nick Barnes, comentarista de BBC Radio Newcastle especializado en Sunderland, lo resumió así: “Pudieron identificar jugadores en gran medida desconocidos de Europa y Sudamérica y comprarlos de media por unos 20 millones de euros, apostando todo a su trabajo de análisis para detectar futbolistas que, creían, solo aumentarían su valor”.

Brian Brobbey, Noah Sadiki y Robin Roefs son el escaparate perfecto de esa estrategia. Llegaron sin grandes focos y acabaron como piezas clave la pasada campaña. Esa es la hoja de ruta que Ipswich intenta adaptar a su realidad.

El club se ha movido en los mercados europeos para cerrar la llegada del delantero Emersonn y del guardameta Kayne van Oevelen, pero no se ha limitado a las apuestas de futuro.

Experiencia Premier y fichaje récord

O'Neil también ha pedido colmillo Premier. Y lo ha tenido. Sasa Lukic aterriza junto a Issa Diop; entre ambos suman más de 250 partidos en la élite inglesa. A ellos se suma Florentino Luis, que disputó 31 encuentros la pasada temporada con Burnley, y el excentrocampista de Brighton Julio Enciso.

Enciso regresa a Portman Road de forma definitiva apenas 18 meses después de su anterior etapa, esta vez como uno de los dos fichajes más caros en la historia del club. Comparte ese estatus con el centrocampista Abdoul Ouattara, procedente del Strasbourg francés. La cifra combinada por ambos podría alcanzar los 47,3 millones de libras. Un desembolso mayúsculo, pero con un matiz importante: los dos ya trabajaron a las órdenes de O'Neil en Francia. El técnico sabe exactamente qué les puede pedir desde el primer día.

Con algo más de diez días por delante antes del cierre del mercado, Ipswich aún puede romper otra barrera simbólica: superar el gasto récord de Sunderland del verano pasado, con un número de incorporaciones muy similar.

El balón echará a rodar este sábado, pero el verdadero veredicto llegará más tarde: ¿habrá comprado Ipswich simplemente esperanza… o habrá comprado permanencia?