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Ian Wright defiende a Martinelli: Merece más respeto

Ian Wright no se anduvo con rodeos. El histórico delantero de Arsenal alzó la voz por Gabriel Martinelli y apuntó directamente a la forma en que el club está gestionando la posible salida del brasileño.

El contexto hace ruido: Martinelli viene de una temporada con 53 partidos en todas las competiciones, 11 goles y un papel importante en el título de Premier League. Y, sin embargo, ha desaparecido del mapa justo cuando el equipo celebra haber vuelto a la cima.

Un campeón, fuera de la foto

El viernes, en el estreno liguero ante Coventry, Arsenal ganó 3-0. Martinelli no solo no jugó: ni siquiera estuvo en la convocatoria. Lo mismo había ocurrido días antes en la Community Shield, conquistada ante Manchester City. Dos partidos de peso. Dos ausencias llamativas.

Mientras tanto, el club ha abierto la puerta a ofertas por el extremo de 25 años. Una señal clara de que su futuro en el Emirates está en el aire.

Wright, en declaraciones a Sky Sports, no ocultó su incomodidad:

“La forma en que están tratando a Martinelli ahora mismo me hace sentir realmente incómodo. Sé que quizá lo quieran fuera, y mucha gente puede decir ‘sí, es momento de que se marche’. Pero hay formas de hacer eso, y también debería adaptarse a él, a cómo quiere irse”.

El exdelantero fue más allá, describiendo un escenario de incertidumbre total para el jugador:

“No estar en la convocatoria, que no hablen con él, que no sepa qué está pasando. Y sí, lo sé: él no sabe qué está ocurriendo. Ha hecho lo suficiente con esta plantilla como para que lo traten con un poco más de respeto del que está recibiendo ahora mismo”.

De pieza clave a posible sacrificio

Martinelli llegó a Arsenal en 2019 desde Ituano y ha estado siempre integrado en el primer equipo bajo el mando de Mikel Arteta. Se ganó un lugar en el vestuario y en la grada, a base de energía, goles y trabajo sin balón.

Ahora, con el club decidido a consolidar su estatus de campeón, el brasileño apunta a convertirse en una de las primeras víctimas de esa reconstrucción en la élite. Un giro brusco para alguien que hace apenas unos meses celebraba el título como uno de los rostros reconocibles del proyecto.

Desde el club, sin embargo, rechazan que lo estén apartando deliberadamente. La versión oficial es otra: su ausencia responde a la profundidad de plantilla y a la competencia feroz en su puesto. El recién llegado Christos Tzolis brilló en la banda izquierda ante Coventry, precisamente la zona del campo donde Martinelli ha construido su carrera en el norte de Londres.

Arsenal también intentó ir un paso más allá: quiso incorporar a Vinicius Jr, otro extremo zurdo, antes de que la estrella brasileña firmara su nuevo contrato con Real Madrid. El mensaje deportivo es evidente: la banda izquierda es terreno de máxima exigencia.

Wright lo explicó con crudeza:

“Si traes a Vini, Martinelli puede decirse a sí mismo: ‘Vale, han traído a él, han traído a Tzolis, quizá soy el tercero en la jerarquía’. Pero si traes a Tzolis y tienes a [Noni] Madueke en la otra banda, piensas: ‘Todavía puedo competir con estos dos, tengo algo que ofrecer’. Que ahora esté tan lejos de todo eso… me entristece por él”.

Activo vendible y un mercado abierto

En los despachos, la situación se mira con otros ojos. Arsenal quiere cerrar al menos una venta importante antes del final del mercado. Y ha dejado claro que Martinelli está disponible.

Dentro de la plantilla, el club lo considera uno de sus activos más valiosos, junto al delantero Gabriel Jesus y al centrocampista Fabio Vieira. Futbolistas con mercado, edad y cartel suficiente para generar una plusvalía significativa.

Martinelli ya ha rechazado una propuesta de Galatasaray. Su idea, si sale del Emirates Stadium, es dar un salto directo a un club de la élite europea, acorde con su estatus de internacional brasileño y con el escaparate que le ha dado la Premier League.

Arteta, entre la frialdad del negocio y el respeto al vestuario

Antes del partido del viernes, Mikel Arteta fue preguntado por la posibilidad de que jugadores consolidados abandonen el equipo. Su respuesta fue fría, pero clara. De entrenador que sabe que el proyecto ya no puede moverse por sentimentalismos:

“Es un momento realmente duro, pero hay que afrontar esa realidad. Hay que afrontarla con verdadera honestidad y transparencia, porque cuando estás al otro lado, eso es exactamente lo que necesitas”.

El técnico insistió en la importancia de decir las cosas de frente, aunque duelan:

“Puede que no te guste lo que te dicen, pero si es la verdad, si es la realidad, si es honesto y te va a ayudar a tomar mejores decisiones y a tener más claridad sobre los próximos pasos en tu carrera, hay que hacerlo”.

Y dejó una frase que suena a aviso para más de uno en el vestuario:

“Todo tiene un inicio y un final. Y cuando llega el final, nuestro deber y nuestra responsabilidad es hacerlo de la mejor manera posible, manteniendo el respeto y la admiración por el jugador y la relación, pero entendiendo que al final tenemos que tomar decisiones futbolísticas”.

Entre ese discurso institucional y la indignación de una leyenda como Wright se abre una grieta que refleja el dilema de cualquier campeón reciente: ¿hasta dónde se puede endurecer el proyecto sin romper con quienes ayudaron a levantarlo?

El futuro de Gabriel Martinelli, hoy, se juega justo en esa línea fina. Y el reloj del mercado no se va a detener a esperarle.