Ian Wright critica el trato a Gabriel Martinelli en Arsenal
Arsenal arrancó la Premier League con una noche perfecta en el Emirates Stadium: 3-0 a Coventry City, goles de Bukayo Saka, Kai Havertz y Martin Odegaard, y un equipo que pareció no echar nada en falta. Salvo a uno. Gabriel Martinelli, directamente fuera de la convocatoria.
La decisión de Mikel Arteta de dejar al brasileño completamente al margen ha encendido las alarmas… y la indignación de una de las grandes voces del club: Ian Wright.
Un estreno ideal… con una ausencia ruidosa
Sobre el césped, todo funcionó. Saka abrió el marcador, Havertz amplió la ventaja y Odegaard puso el broche para sellar un inicio de defensa del título sin sobresaltos ante el conjunto de Frank Lampard.
Pero mientras el Emirates celebraba, Martinelli ni siquiera se sentó en el banquillo. El atacante de 25 años, con solo un año de contrato por delante, fue descartado de la lista, en plena búsqueda de salida por parte del club antes del cierre del mercado estival.
No es un caso aislado. El brasileño ya se había quedado fuera de la convocatoria en la victoria frente a Manchester City en la Community Shield el domingo anterior. Dos partidos oficiales, dos ausencias totales.
En paralelo, Galatasaray presentó una oferta de 38 millones de libras la semana pasada. Arsenal escuchó, pero el jugador ya ha dejado claro que no quiere marcharse a la liga turca. El escenario, así, se ha tensado: club dispuesto a vender, futbolista que no ve claro el destino, y un entrenador que lo borra de las listas.
Wright, sin rodeos: “No sabe qué está pasando”
Ian Wright, leyenda de los Gunners y ahora analista en Sky Sports, no se mordió la lengua tras el 3-0 a Coventry City. Lo que le molesta no es solo la decisión técnica, sino la forma.
“En lo que respecta a Martinelli y la manera en que está siendo tratado en este momento, me hace sentir incómodo”, lanzó Wright después del partido.
Recordó, casi como un alegato, el compromiso del brasileño: “Siempre da el 100 por cien. No digo que sea el mejor del mundo, pero ha aparecido en grandes momentos para Arsenal, en grandes partidos, ha marcado goles muy importantes…”.
Ahí llegó el dardo directo al club: “La manera en que le están tratando al final aquí… Sé que quizá quieran que se vaya, y mucha gente dice ‘quizá es el momento de que se marche’, pero hay maneras de hacerlo y también debería adaptarse a él, a cómo quiere salir”.
Wright fue más allá, describiendo un escenario de desconcierto total para el jugador: “No estar en la convocatoria, que no hablen con él, que no sepa qué está pasando… Sí, lo sé, otra vez no estuvo en la lista de la Community Shield, y él no sabe qué está ocurriendo. Creo que le queda un año de contrato”.
Competencia, jerarquías y respeto
El exdelantero introdujo un matiz clave: la diferencia entre perder protagonismo por pura competencia deportiva y quedar apartado sin explicaciones claras.
“Si traes a Vini [Vinicius Junior], a ese nivel, Martinelli puede decirse a sí mismo: ‘Bueno, han traído a él y a Tzolis, quizá sea tercera opción’. Pero si traes a Tzolis, y él mira a Tzolis, mira a Madueke en la otra banda, piensa: ‘Creo que todavía puedo competir con estos dos, todavía tengo algo que ofrecer aquí’”.
El mensaje es evidente: aceptar un rol secundario es una cosa; ser invisible, otra muy distinta.
“Que no esté ni cerca, me entristece por él”, confesó Wright. Y remató con una frase que golpea directo al corazón de la gestión del vestuario: “Solo digo que ha hecho lo suficiente con este equipo, con esta plantilla, como para que le traten con un poco más de respeto del que está recibiendo ahora mismo”.
Un caso que puede marcar el tono del mercado
Arsenal ha empezado el curso con autoridad en el marcador, pero el caso Martinelli abre un frente incómodo en plena ventana de fichajes. El club quiere vender, el jugador no acepta cualquier destino y una leyenda como Wright ya ha puesto voz pública al malestar por la forma, no solo por el fondo.
El balón rueda, los puntos suman, el Emirates sonríe. Pero mientras el futuro de Martinelli siga en el aire y su nombre no aparezca ni en las listas, la pregunta se hace inevitable: ¿hasta dónde está dispuesto el club a tensar la cuerda con uno de los hombres que, no hace tanto, era parte del corazón ofensivo de este proyecto?






