Harry Kane busca el Balón de Oro tras su segunda Bota de Oro
Harry Kane levantó la Bota de Oro europea en Múnich y, esta vez, no se conforma con el brillo del trofeo. El delantero de Bayern Munich apunta ya, sin rodeos, al Balón de Oro.
El capitán de Inglaterra recibió en la capital bávara su segunda Bota de Oro tras firmar la pasada temporada el mayor registro goleador de todas las grandes ligas europeas. Un premio que ya conocía, pero que, según él mismo admitió, tiene otro sabor.
Esta Bota, dijo, “sabía incluso mejor que la primera”.
Una temporada descomunal
A sus 33 años, Kane viene de su curso más devastador. Marcó 36 goles en 31 partidos de Bundesliga, la tercera mejor cifra de la historia de la máxima categoría alemana, y coronó el año con un doblete de títulos: liga y copa con Bayern.
Su voracidad no se quedó en Alemania. Sumó seis tantos en el Mundial, con los que se convirtió en el máximo goleador histórico de Inglaterra en la competición, con 14 dianas. Entre club y selección, cerró la temporada con 73 goles. Casi una máquina.
No lo ve como un año más. Lo ve como un punto de inflexión. Habló sin rodeos: fue su “mejor temporada de siempre”.
“Al final, he hecho todo lo que podía la temporada pasada. Fue, con diferencia, mi mejor año. Logré mucho con los equipos en los que estuve”, recordó, consciente de que el debate por el Balón de Oro ya ha arrancado y le incluye de lleno.
Sabe también que la decisión se escapa de sus manos. “Obviamente, eso está fuera de mi control. Sé que va a haber muchas conversaciones de aquí a octubre, cuando se anuncie”, admitió.
Entre la élite de los goleadores
La magnitud de lo que está haciendo Kane se entiende al mirar la lista de ganadores de la Bota de Oro. Solo dos nombres la han levantado más veces que él: Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.
Messi lo hizo seis veces, todas con Barcelona. Cristiano, cuatro: tres con Real Madrid y una con Manchester United. Kane ya suma dos. Y no parece que vaya a frenar.
Con Bayern alcanzó las semifinales de la Champions League, donde cayó por la mínima ante el que acabaría siendo campeón, Paris Saint-Germain. Con Inglaterra también se quedó a un paso de la final del Mundial, eliminado en una agónica derrota por 2-1 ante Argentina en semifinales.
Dos torneos, dos puertas que se le cerraron en la antesala del partido decisivo. Su temporada, sin embargo, quedó blindada en cifras y peso competitivo.
Preguntado por el posible ganador del próximo Balón de Oro, Kane se apartó del foco del juicio y lo dejó en manos de los demás. “Eso es para que lo debatáis vosotros y los aficionados. Eso es también lo que hace tan especial el Balón de Oro. Muchos jugadores han tenido grandes temporadas”, apuntó.
Futuro en Baviera y horizonte dorado
Mientras el ruido del premio individual crece, Kane también empieza a pensar en su futuro inmediato. El delantero confirmó el lunes que está a punto de iniciar conversaciones para ampliar su contrato con Bayern, que expira en 2027.
El club alemán quiere seguir construyendo a su alrededor. Él, de momento, no se baja del tren. Llega a la nueva campaña con la vitrina más llena que nunca, con una Bota de Oro recién pulida y con un objetivo claro.
Ya ha conquistado Alemania. Ya se ha instalado en la mesa de Messi y Cristiano en el registro de la Bota de Oro. Ahora, la pregunta es otra: ¿será Londres, en octubre, el lugar donde Harry Kane complete por fin su salto definitivo al Balón de Oro?





