Graeme Souness critica a Declan Rice: ‘Fútbol de viejo y trampa’
La victoria de Arsenal por 2-1 ante Chelsea reabrió un viejo debate en el fútbol inglés. No sobre el resultado, ni sobre el título. Sobre Declan Rice. Y Graeme Souness no se guardó absolutamente nada.
Invitado al programa Piers Morgan's Football Uncensored, el ex capitán de Liverpool desmontó el papel del internacional inglés en la sala de máquinas de Arsenal, poniendo el foco en un detalle que, según él, lo cambia todo: su tendencia a jugar demasiado atrás.
“Juega como defensa, no como centrocampista”
Souness arrancó por lo básico: la posición de Rice en la fase de salida. Para él, el fichaje de 105 millones de libras se comporta más como un zaguero extra que como un mediocentro de élite.
“¿Cuántas veces le ves como último hombre con el balón?”, lanzó, dirigiéndose a Morgan. “En la construcción es el último hombre. Se coloca entre los dos centrales o entre el central y el lateral. Es el último hombre. Muchas veces, no juega en el centro del campo”.
Ahí fue cuando el escocés tiró de memoria y de ironía para cargar aún más el mensaje.
“En mi segundo o tercer partido en casa de mi carrera, me metí en la línea de cuatro, como hacen hoy todos los centrocampistas. Es fútbol de viejo. Es hacer trampa. Es la forma de viejo de jugar en el centro del campo. Recibes el balón sin presión y se lo das al lateral”.
Para Souness, Rice se acomoda demasiado en esa zona de seguridad. Y eso, sostiene, reduce drásticamente su influencia real en los partidos.
El mejor destructor… pero lejos de la élite europea
El ex mediocampista no negó el talento defensivo del jugador de Arsenal. Al contrario, lo subrayó para después golpear con más fuerza.
“Es el mejor mediocentro defensivo del país ahora mismo, huele el peligro”, reconoció. “Pero está ahí atrás todo el tiempo. Juega demasiado profundo como para influir en el juego. No creo que tenga suficiente fútbol”.
La crítica no se quedó en la Premier League. Souness fue más allá cuando le preguntaron si veía a Rice en el escalón de los mejores especialistas del continente.
“No estoy seguro de que entre en Barcelona, Real Madrid, Bayern Munich, Man City”, afirmó sin dudar. Y puso un ejemplo muy concreto: “Si quieres a los mejores en esa posición, City tuvo a dos: Fernandinho y Rodri. Ellos sí jugaban en el centro del campo”.
Para Souness, el patrón se repite una y otra vez: “La próxima vez, mírale. Entra atrás y la recibe barata, sin presión, un pase de 10 yardas de Gabriel, y la juega en corto hacia un lado”.
¿Mediocentro… o central encubierto?
El análisis de Souness llegó incluso a cuestionar el rol natural de Rice. Para él, la forma en que interpreta el puesto lo acerca más a la defensa que al corazón del juego.
“No es un centrocampista entonces, ¿no? Creo que puede que sea un central”, lanzó. “El balón viaja más rápido que tú. Le veo correr 30 yardas con el balón y luego pasarla en horizontal”.
El escocés no negó las virtudes técnicas del jugador de Arsenal, pero las consideró insuficientes para catalogarlo como mediocampista completo.
“Es un golpeador de balón precioso y abre bien el cuerpo, no hay nada que no te pueda gustar de él”, concedió. “Pero los jugadores modernos son un poco delicados. La crítica no les cae bien sobre los hombros. Él no es el centrocampista completo”.
El dardo final: el Mundial y el “miedo” ante Argentina
Souness llevó su análisis un paso más lejos, hasta el escenario internacional. Señaló directamente a Rice por el papel de Inglaterra en su eliminación en semifinales del Mundial frente a Argentina este verano.
“Cuando Inglaterra se puso 1-0 arriba contra Argentina, se cagaron. ‘¿Y ahora qué hacemos?’”, disparó. “Y yo atribuyo eso a Declan Rice y Elliot Anderson como mediocentros en la sala de máquinas. No hicieron que el equipo jugara. Se echaron atrás y se dieron la mano con la línea de cuatro”.
En la mirada de Souness, el problema no es solo de dibujo, sino de carácter y de ambición con balón. Un mediocentro que se refugia entre centrales, que la recibe sin presión y que juega fácil hacia los lados, no puede, según él, liderar a un equipo que aspire a dominar Europa y el mundo.
Rice sigue siendo intocable para muchos en Inglaterra y pieza clave en el proyecto de Arsenal. Pero con críticas de este calibre, la pregunta ya está instalada: ¿debe seguir siendo el ancla del futuro… o terminará reconvertido en el central que Souness ve desde hace tiempo?






