Debate sobre el futuro defensivo del Liverpool: Araujo y los laterales
El debate sobre el futuro de la defensa del Liverpool vuelve a encenderse. Y en el centro de la conversación aparece Araujo, su rol actual y la sombra enorme de Virgil van Dijk.
La pregunta es directa: ¿podría el uruguayo ser fichado en propiedad el próximo verano y pasar a ocupar, de forma estable, el puesto que hoy monopoliza Van Dijk en el eje de la zaga? Ese movimiento, sobre el papel, liberaría a Andoni Iraola para ir al mercado en busca de otro lateral y reajustar por completo la estructura defensiva.
Danny Murphy, excentrocampista del Liverpool, lo ve con más matices. En una charla con GOAL, en colaboración con Snabbare, dejó claro que en Anfield no se van a precipitar con Araujo: “Creo que el club va a estar evaluando a Araujo partido a partido, semana a semana. No creo que estén pensando necesariamente que él es el que va a entrar y ocupar el lugar de Van Dijk por su edad. Siempre van a estar con la mente abierta a lo que haya fuera”.
El problema estructural en los laterales
Liverpool construyó buena parte de su éxito reciente sobre una idea muy clara: dos laterales devastadores con la pelota, capaces de vivir en campo contrario, con un equipo moldeado a su alrededor y centrocampistas dispuestos a cubrirles la espalda cuando se lanzaban al ataque. Ese mecanismo, que durante años funcionó como un reloj, hoy chirría.
“Hay un problema en Liverpool con los laterales”, advierte Murphy. “El éxito del Liverpool durante mucho tiempo ha dependido de tener dos laterales maravillosamente buenos con el balón, y el equipo se adaptaba a su estilo. Ahora mismo, los laterales no son lo suficientemente buenos con la pelota y eso es un problema real cuando, en muchos partidos, Liverpool va a dominar el balón”.
El fútbol ha cambiado. Ya no es un deporte de marcajes individuales por todo el campo. El centro del terreno se ha convertido en una jungla táctica, con una densidad de jugadores enorme. Eso empuja el juego hacia afuera. “Generalmente, el espacio aparece en las bandas y los equipos protegen el centro. Así que los laterales están recibiendo muchísimo balón, las cifras lo demuestran”, explica Murphy.
Ahí es donde, según él, se cae el plan. “El producto final de Frimpong y Milos Kerkez no está al nivel que necesita el Liverpool”. Tienen volumen, no tienen colmillo. Y cuando tu modelo ofensivo exige que los laterales decidan partidos, ese déficit se vuelve insostenible.
Dudas con balón… y sin él
La crítica no se queda solo en el aspecto creativo. Murphy pone en cuestión el equilibrio completo del puesto: “También cabe preguntarse si son lo suficientemente buenos defensivamente como para justificar sacrificar calidad ofensiva, por decirlo así, y la respuesta es no. Es un problema. Los dos han fallado, hasta ahora, en su etapa en el Liverpool”.
El caso de Frimpong, para el exjugador, tiene matices. Su reconversión genera preguntas incómodas hacia dentro del club: “El argumento con Frimpong es que en realidad nunca jugó como lateral derecho. ¿Cuál fue entonces la lógica detrás de ese fichaje para ese rol? Es una pregunta justa y, en parte, me da pena por él. No le estoy señalando solo a él. Ha firmado la mejor temporada de su carrera en una posición distinta a la que se le pide ahora, y además en una de las ligas más difíciles del mundo”.
Kerkez tampoco se escapa del análisis. Entre los dos, no ofrecen ni la fiabilidad atrás ni la producción ofensiva que exige un equipo que pasa tanto tiempo instalado en campo rival.
Araujo, central fiable, lateral circunstancial
En medio de ese panorama aparece Araujo, utilizado como solución de emergencia en el costado. Y ahí Murphy introduce otro matiz clave: el uruguayo rinde, pero no encaja en el molde histórico del lateral del Liverpool.
“No creo que, aunque Araujo lo haga con mucha comodidad porque tiene mentalidad defensiva, se le pueda clasificar como un lateral largo, de esos que van a poner centros constantemente y crear goles”, apunta. El recuerdo de su acción técnica ante el Atlético, ese taconazo para habilitar a Dominik Szoboszlai en una asistencia brillante, no le cambia el perfil. Es un central que cumple en banda, no un especialista en castigar por fuera.
La conclusión de Murphy es tajante: “Es un área clara que el Liverpool debe mirar, incluso en enero”. No solo pensando en el mañana sin Van Dijk, sino en el presente inmediato de un equipo que ya no puede vivir de la inercia de sus viejas bandas.
La incógnita, ahora, es si la directiva se atreverá a reformular de raíz un modelo que le dio títulos… o si apostará por seguir parcheando mientras espera que alguno de estos nombres termine de explotar.





