FSG abre la puerta a nuevos inversores del Liverpool
Fenway Sports Group ha movido ficha. El propietario de Liverpool ha anunciado un acuerdo definitivo para vender una participación minoritaria del club a 1892 Holdings, un nuevo consorcio liderado y gestionado por Amit Bhatia. No es un socio cualquiera: detrás llegan algunos de los nombres más potentes del mundo empresarial y tecnológico.
El grupo inversor reúne capital de los Mittal Family Trusts y de K5 Sports, donde Jeff Bezos figura como inversor principal del fondo. También se suma EE Capital, la oficina familiar de Elaine y Eduardo Saverin. Dinero, contactos y experiencia de alto nivel, puestos al servicio de un objetivo claro: apuntalar el crecimiento del Liverpool a largo plazo, dentro y fuera del césped.
Clave en todo esto: nada cambia en la cúpula. FSG conservará la mayoría accionarial y el control operativo del club. No hay venta total, no hay relevo en el mando. Es una inyección de capital y de conocimiento, no una revolución en el modelo.
El plan pasa por una colaboración estrecha entre los nuevos socios, FSG y el actual equipo directivo del Liverpool. La idea es identificar y explotar nuevas oportunidades que refuercen la posición del club como uno de los gigantes de la Premier League, desde el área deportiva hasta el negocio global.
Mike Gordon, presidente de FSG, subrayó que la operación encaja con la filosofía que ha guiado al club en la última década: pensar más allá de la próxima temporada. Recordó que Liverpool se ha construido tomando decisiones con la mirada puesta en el largo plazo y defendió que esa visión sigue atrayendo a “inversores y líderes empresariales respetados en todo el mundo”. Para Gordon, Bhatia y su consorcio encajan con esa forma de entender el proyecto y llegan para reforzar una base que considera ya muy sólida.
Amit Bhatia, al frente de 1892 Holdings, habló de orgullo. Orgullo por invertir en Liverpool Football Club y por hacerlo de la mano de FSG, a quienes mostró “el máximo respeto y admiración” por su gestión y por todo lo logrado en Anfield. El mensaje es claro: no llegan para cambiar el ADN del club, sino para potenciarlo.
Detrás del acuerdo hay un entramado técnico a la altura de la operación. Corestone Capital Advisors ha actuado como pieza clave en el acercamiento entre las partes, mientras firmas de primer nivel como Allen Overy Shearman Sterling LLP y Deloitte han intervenido en la estructuración de la transacción, compleja por naturaleza y por volumen.
El cierre definitivo aún no es inmediato. El acuerdo está sujeto a las habituales aprobaciones regulatorias y a las condiciones de cierre estándar en este tipo de operaciones. Cuando se despejen todos esos filtros, el nuevo consorcio activará oficialmente su alianza estratégica con FSG en Merseyside.
La pregunta, entonces, no es si el Liverpool cambia de manos. Es cómo aprovechará este músculo financiero y empresarial extra para sostenerse en la élite… y dar el siguiente salto.





