Flick tiene 11 días para preparar al Barça
Hansi Flick mira el calendario y no hay margen para el error. Once días. Eso es todo lo que le queda al técnico para tener listo al FC Barcelona antes de estrenar la temporada 2026/27 en La Liga.
La razón es clara: la resaca del Mundial. Con tantos jugadores culés y del Real Madrid implicados en el torneo, la Liga ha concedido una semana extra a los dos gigantes. Mientras la mayoría de equipos arrancan antes, Barça y Madrid retrasan su inicio.
Calendario
El calendario ya está marcado. Real Madrid viajará a Barcelona para enfrentarse al Espanyol el 22 de agosto. Un día después, el Barça de Flick también estará lejos de Montjuïc: visita a Elche en su estreno liguero.
Hasta entonces, el alemán debe apurar cada sesión. Lamine Yamal, Pedri y compañía necesitan ponerse a tono tras un verano de máxima exigencia. El objetivo es simple: llegar al 23 de agosto con piernas frescas y automatismos claros.
Ventajas en el equipo
Algunos, sin embargo, ya llevan ventaja.
Gavi fue el primero en regresar. Titular en el debut de España, ese 0-0 ante Cabo Verde en el Grupo H, perdió luego su puesto en la banda izquierda en favor de Álex Baena, del Atlético de Madrid, y volvió antes a la dinámica azulgrana. Su retorno temprano le ha permitido acumular entrenamientos mientras otros aún descansaban.
Después apareció el bloque de los semifinalistas. Eric Garcia y Joan Garcia se incorporaron el 9 de agosto, la misma fecha en la que aterrizaron Anthony Gordon y Jules Kounde, tras alcanzar las semifinales del Mundial en Norteamérica con Inglaterra y Francia respectivamente.
Gordon y Kounde aún tuvieron gasolina para un partido más: un vibrante duelo por el tercer puesto entre ingleses y franceses que terminó 6-4 para los Three Lions, con un hat-trick de Bukayo Saka que dejó sin premio al central del Barça.
Ahora, de vuelta en Barcelona, Kounde encara un curso con un matiz nuevo: ya no tiene garantizado el lateral derecho. Su sitio podría estar en peligro por la irrupción de Xavi Espart, canterano de la generación de 2007 de La Masia, que llega empujando fuerte y con la ambición de hacerse un hueco en el primer equipo.
Con la liga asomando y el reloj corriendo, Flick se mueve entre pizarras, dobles sesiones y decisiones delicadas. Once días para ordenar las piezas, recuperar a sus mundialistas y perfilar un once que aguante la exigencia de un curso que no espera a nadie.





