Ferran Torres se va al PSG y el Barça acelera por Rodri
El desenlace ya está escrito. Barcelona y PSG han alcanzado un acuerdo por el traspaso de Ferran Torres y la operación podría hacerse oficial en los próximos días. El club azulgrana ingresará cerca de 50 millones de euros por un jugador que, sobre el papel, tenía ante sí la temporada de su consagración en el Camp Nou.
La salida de Robert Lewandowski este verano abría un hueco enorme en el ataque. El escenario parecía ideal para que Ferran diera un paso al frente. Tenía minutos, tenía jerarquía ganada tras su papel en el Mundial y tenía la confianza para convertirse en protagonista. Pero el delantero decidió usar precisamente ese cartel mundialista para forzar un cambio de aires. Y en el Barça no se han opuesto.
Una venta que el club considera redonda
En el club no hay lamentos internos por la marcha del internacional español de 26 años, según informa MARCA. Al contrario: en los despachos se respira satisfacción con las condiciones cerradas con el PSG.
Ferran solo tenía un año de contrato por delante en Barcelona. En ese contexto, la cifra acordada se interpreta como un muy buen negocio: un precio alto para un jugador que, de no renovar, podría irse libre en apenas doce meses.
Hay otro matiz que refuerza esa sensación de éxito económico. El Barça hace caja con beneficio neto respecto a la inversión inicial, una vez aplicada la amortización de su fichaje. Y, además, se ahorra los 8 millones de euros que debía pagar a Manchester City en caso de renovar al futbolista.
Resultado: alivio en la masa salarial, beneficio contable y margen para reinvertir. Desde dentro lo ven como una doble victoria, económica y deportiva. Se marcha un atacante que había pasado a un rol más secundario y se libera dinero para incorporar perfiles plenamente comprometidos con el proyecto.
Rodri, la pieza que puede caer tras Ferran
Mientras se cerraban los últimos flecos con el PSG por Ferran, el Barça apretaba al mismo tiempo en otra mesa: la de las negociaciones con Manchester City por Rodri.
No hay acuerdo firmado todavía, pero las conversaciones están avanzadas. Y en el club se interpreta que la oficialidad de la salida de Ferran puede ser el movimiento que desbloquee la llegada del mediocentro campeón del mundo.
Hansi Flick y su cuerpo técnico consideran a Rodri un refuerzo estructural, un futbolista capaz de cambiar el esqueleto del equipo desde el primer día. Un titular indiscutible, con estatus de Balón de Oro, para ordenar el juego y sostener al equipo en los grandes escenarios.
El plan deportivo es claro: usar parte del beneficio por Ferran para atacar con fuerza la operación Rodri. El trueque conceptual es contundente: se va un delantero suplente, llega un mediocentro titular diseñado para el modelo que el Barça quiere recuperar.
El siguiente paso: un ‘9’ y el nombre de Julián Álvarez
La llegada de Rodri no cerraría el mercado azulgrana. Con Ferran fuera y sin Lewandowski, el club sabe que necesita un nuevo delantero. Y un nombre sigue en lo más alto de la lista: Julián Álvarez.
El argentino continúa siendo el objetivo prioritario para reforzar la punta de ataque. Pero en este momento, en los despachos del Camp Nou hay una prioridad clara: rematar la operación Rodri. Una vez asegurado el corazón del equipo, llegará el turno de ir a por el gol.
La próxima semana se presenta decisiva. Ferran Torres está a un paso de vestirse de PSG, el Barça afina los últimos números para lanzarse definitivamente a por Rodri y el mercado empieza a moverse al ritmo que marca el club azulgrana. La pregunta ya no es quién se va, sino hasta dónde puede llegar este nuevo Barça si consigue cerrar al jefe de su centro del campo.





