Exequiel Zeballos: del casi Napoli al desafío en Monza
Exequiel Zeballos tenía un pie en Napoli. Acuerdo personal cerrado, proyecto deportivo ilusionante, la Serie A esperándolo. Pero Boca Juniors frenó en seco la operación: la oferta de unos 10 millones de euros más bonus no convenció al club argentino. Y el destino del atacante dio un giro inesperado en los últimos compases del mercado: acabó firmando por Monza.
El pase se cerró por alrededor de 4 millones de euros por el 60% de su ficha, con Boca reteniendo el 40% de una futura venta. Un movimiento más modesto en lo económico, pero cargado de simbolismo para el jugador.
Zeballos aterrizó en Italia y, nada más pisar el aeropuerto de Milán, dejó claro por qué quería este salto.
«Pasó todo muy rápido, hoy voy a hablar con el entrenador Ivan Juric», dijo el delantero de 24 años. Y luego soltó la frase que lo explica casi todo: «Quería venir a Italia porque el ídolo de mi padre es Maradona».
No es casualidad que Napoli apareciera tan fuerte en su horizonte. El club donde Diego se volvió leyenda era, en su cabeza, la conexión directa con la historia que admiraba en casa desde chico. Esa puerta se cerró, pero la liga sigue siendo la misma y la oportunidad, igual de grande.
Dentro del vestuario de Boca también hubo voces que empujaron al salto europeo. Una de las más influyentes: Leandro Paredes, ex Roma y Juventus, conocedor como pocos de la vida en el Calcio.
«Es verdad, Paredes me dio muchos consejos, sobre todo cuando hablábamos de Napoli», reconoció Zeballos.
Monza se lleva a un atacante amplio, capaz de jugar por izquierda o por derecha, con desborde y último pase. En Boca Juniors disputó 140 partidos oficiales, en los que firmó 16 goles y 16 asistencias. Números que no deslumbran a primera vista, pero que, leídos en contexto, hablan de un jugador que ha aprendido a convivir con la exigencia constante de uno de los gigantes del continente.
Ahora le toca cambiar la Bombonera por el brioso proyecto de Monza, un club que sigue buscando consolidarse en la élite italiana. No será Napoli, no habrá el peso de un estadio que vive de la sombra de Maradona, pero sí un escenario ideal para un futbolista que llega con hambre, referencias de lujo y una historia familiar marcada por el 10 eterno.
La pregunta ya no es por qué no terminó en Napoli. La verdadera incógnita es hasta dónde puede llegar Zeballos si convierte esta “sorpresa de último día” en el inicio de su propia leyenda en la Serie A.






