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Everton de Moyes inicia con victoria y rompe su maleficio inaugural

El viejo fantasma de los estrenos ligueros se quedó esta vez en la puerta de Goodison. Everton abrió la Premier League 2026-27 con un sólido 2-0 ante Crystal Palace y, de paso, enterró una racha de cuatro temporadas seguidas perdiendo en la primera jornada sin marcar un solo gol.

Kiernan Dewsbury-Hall y Thierno Barry firmaron los tantos, uno al borde del descanso y otro en la recta final, para dar aire fresco a un equipo que había cerrado el curso pasado encadenando siete partidos sin ganar. El cambio de cara no fue solo en el marcador: también en la medular y en el carné de identidad del once.

Un once joven, un centro del campo nuevo

David Moyes apostó por una alineación con una media de edad de 25 años y 308 días, la segunda más joven de su segunda etapa en el club, solo por detrás del equipo que venció 2-0 a Nottingham Forest el pasado diciembre. No fue casualidad: el técnico se lanzó sin red con dos piezas nuevas en el centro del campo.

Harrison Armstrong, canterano de 19 años, y Hayden Hackney, fichaje veraniego de 24 procedente de Middlesbrough, ayudaron a rebajar la media y elevaron la energía del equipo. Moyes no escondió su satisfacción.

«Estuvieron geniales, estoy muy contento», explicó en los canales oficiales del club. «Harrison se está ganando su sitio en el equipo. Aquí tiene una oportunidad que quizá en otros clubes no tendría. Ha mostrado muchas cosas buenas.

»Con Hayden, a veces los chicos que vienen de Championship necesitan tiempo, pero él lo ha hecho bien. Tengo que elogiarle por lo rápido que ha asimilado todo».

Everton, con esa sala de máquinas renovada, encontró piernas y agresividad, aunque el partido no fue un paseo ni mucho menos.

Palace perdona, Pickford sostiene

Antes del latigazo de Dewsbury-Hall en el minuto 42, el choque pudo torcerse. Crystal Palace golpeó dos veces la madera: Eddie Nketiah y Jean-Philippe Mateta se quedaron a centímetros de abrir el marcador. En el caso de Nketiah, Jordan Pickford desvió con una mano salvadora el mano a mano y el balón se estrelló en el poste.

Moyes no maquilló esa fase del encuentro: «Ambos equipos tuvieron sus momentos. Podríamos haber estado fácilmente un par de goles abajo: fue una parada increíble y el partido podría haber ido en la otra dirección».

El aviso estaba claro. Pero justo cuando más sufría Everton, llegó el desahogo. Dewsbury-Hall cazó el balón en la frontal y soltó un disparo seco, potente, imposible para el guardameta. El 1-0 cambió el paisaje.

«Una vez que logramos el primer gol, nos tranquilizó. Eso importó. Tuvimos momentos grandes; el gol de Kiernan fue importante», subrayó Moyes. Desde ahí, el equipo se ordenó mejor, cerró líneas y empezó a mandar sin exponerse.

El xG señala a Palace, el marcador no perdona

Las estadísticas cuentan otra historia. Crystal Palace se impuso en el apartado de goles esperados: 2,04 xG por 1,16 de Everton, pese a tirar menos (11 disparos por 16 de los locales). Los de Pierre Sage generaron 1,65 de ese total en la primera parte. Dominaron, llegaron, pero no remataron.

El propio técnico francés lo asumió sin rodeos ante las cámaras del club: «Jugamos de la manera adecuada para ganar en la primera parte, pero no en la segunda. Cuando juegas así, tienes que marcar.

»Fallamos dos o tres grandes oportunidades y regalamos el gol al rival. Por eso la segunda parte fue difícil, con ellos logrando también el segundo tanto.

»A veces haces el trabajo, pero no cobras el salario al final, y hoy fue así. A veces juegas muy bien y lo puedes guardar en YouTube, pero cuando fallas en la definición, coges el clip y lo tiras a la basura. Por eso un gol es tan importante».

La metáfora fue dura, pero encajó con lo visto: Palace tuvo el partido en la mano y lo dejó escapar. El segundo tanto de Everton, obra de Barry en la segunda mitad, castigó definitivamente esa falta de colmillo.

Gestión del resultado y un mensaje al futuro

Con el marcador a favor, el plan de Moyes se impuso. «Gestionamos bien el partido después de eso y contuvimos muy bien a Palace», remató el escocés. Su equipo, tantas veces acusado de desmoronarse en los momentos clave, esta vez cerró filas y no permitió que el rival volviera a engancharse.

El triunfo tiene peso simbólico: primera victoria en un debut liguero desde agosto de 2021, cuando el equipo de Rafael Benítez derrotó 3-1 a Southampton. Esta vez, el giro lo firma un Everton más joven, con canteranos y apuestas de Championship asumiendo galones desde el primer día.

Ahora el calendario no da tregua. Llega un duelo copero a mitad de semana ante Preston North End en la EFL Cup y, después, visita a Bournemouth en la segunda jornada de Premier League el próximo sábado. Crystal Palace, por su parte, recibirá a Manchester City el viernes.

Everton ha arrancado con un golpe de autoridad y una idea clara: piernas jóvenes, valentía y un técnico que no teme acelerar el relevo. La cuestión es simple y a la vez enorme: ¿podrá este nuevo centro del campo sostener el pulso durante toda la temporada?

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