Dortmund logra tercera victoria consecutiva ante Paderborn
El Borussia Dortmund no levanta el pie. Tercer partido de Bundesliga, tercera victoria. Esta vez, un 3-0 contundente en casa frente al recién ascendido SC Paderborn 07, en una tarde en la que Fábio Silva abrió el camino y Felix Nmecha lo cerró con un doblete de lujo.
El equipo de Niko Kovac mandó desde el primer minuto. Literalmente.
Gol tempranero y dominio total
Apenas se habían acomodado los aficionados cuando llegó el 1-0. Minuto cinco: Fábio Silva atacó el espacio, se plantó solo, sorteó a Nahuel Noll con frialdad y definió con calma. Un gol que marcó el tono del encuentro: Dortmund agresivo, Paderborn a remolque.
Joey Veerman, titular por primera vez en la Bundesliga tras arrancar también en el DFB-Pokal ante HEBC Hamburg y en la Champions League frente al Villarreal, se integró rápido en el plan. El neerlandés probó desde fuera y obligó a Noll a intervenir. El balón seguía rondando el área visitante.
Jobe Bellingham rozó el segundo con un disparo cruzado que se marchó cerca del poste. El Paderborn respondió tímidamente: Laurin Curda encontró un resquicio y sacó un latigazo que se estrelló en el lateral de la red. Fue más un aviso aislado que una amenaza real.
Guirassy, dos veces celebrado, dos veces anulado
Cuando el primer tiempo se apagaba, Serhou Guirassy creyó haber sentenciado el duelo él solo. Primero, con una definición sutil por encima del portero. Después, con un cabezazo potente. En ambos casos, el festejo duró poco. Dos banderas por fuera de juego cortaron de raíz la euforia y mantuvieron el 1-0 en el marcador.
El Dortmund se marchó al descanso con ventaja corta, pero sensación de control absoluto.
Ocasiones desperdiciadas… hasta que apareció Nmecha
Tras el paso por vestuarios, el guion no cambió. El equipo local siguió empujando, acumulando ocasiones y encerrando al Paderborn.
Ethan Nwaneri tuvo la suya. Bellingham también. Guirassy, otra vez, se quedó cerca. El segundo gol se hacía esperar, mientras el Paderborn apenas conseguía salir de su campo y generaba muy poco en ataque.
La presión, al final, rompió el muro.
Felix Nmecha, que había entrado desde el banquillo, firmó el 2-0 a diez minutos del final con una acción de puro talento: amago con un paso por encima del balón y definición ajustada al segundo palo, imposible para Noll. El estadio respiró. El resultado, por fin, reflejaba lo visto sobre el césped.
Marcel Sabitzer estuvo a punto de sumarse a la fiesta poco después con un disparo que se estrelló en el larguero. Parecía que el marcador no se movería más.
Una chilena para cerrar la noche
Quedaba, sin embargo, la obra maestra. Nmecha, otra vez. Esta vez, en modo espectáculo.
El atacante cazó un balón alto en el área y se inventó una tijera espectacular para sellar el 3-0. Una definición acrobática que puso la guinda a una actuación dominante del Dortmund y a su propio doblete.
Tres partidos, tres victorias, portería a cero y recursos ofensivos por todas partes. Si este es el punto de partida, la pregunta ya no es si el Dortmund está listo para competir arriba, sino hasta dónde puede llegar este equipo cuando la temporada entre en su tramo decisivo.






