Craig Bellamy y el futuro del fútbol en Gales
David Adams, director de fútbol de la Football Association of Wales (FAW), no ve ningún problema en que Craig Bellamy se sentara a hablar con Burnley el pasado verano. Al contrario: para él, era exactamente lo que debía hacer.
El seleccionador de Gales, cuyo contrato con la FAW termina tras la Euro 2028, nunca ha escondido su ambición: quiere entrenar en el fútbol de clubes. Ese deseo le llevó a escuchar a Burnley, su antiguo equipo, cuando se abrió la puerta a que sustituyera a Scott Parker en Turf Moor.
Bellamy habló con el club, valoró la propuesta… y se quedó con la selección. Después dejó claro que la decisión final fue suya. En medio de todo ese ruido, Adams entiende el proceso y defiende el movimiento.
“La forma en que se desarrolló fue desafortunada, hoy en día las cosas se filtran”, explicó en el podcast Feast of Football de la BBC. “Cuanto más se alargan estas situaciones, más gente empieza a hacer ruido. Internamente, Craig siempre ha sido muy abierto y transparente sobre las oportunidades”.
Adams no se sorprende. “Todos sabemos que Craig quiere irse a trabajar al fútbol de clubes en algún momento, lo ha dejado muy claro desde que está aquí. Que fuese a hablar con Burnley era lo correcto, sabiendo que ese es su objetivo”.
Durante el verano, Adams mantuvo contactos frecuentes con el presidente de Burnley, Alan Pace, como ya había hecho en el proceso que terminó con la salida de Bellamy del club de Lancashire en 2024 para hacerse cargo de Gales. Esta vez, el guion estuvo a punto de repetirse.
“Estábamos encantados de que Craig fuese a hablar con ellos”, recordó. “Y luego, por desgracia, la forma en que se contó fue que él había aceptado el trabajo cuando no era así. Craig nos decía lo mismo: que no lo había aceptado. Y una mañana llamó y dijo: ‘Me quedo’”.
La relación entre ambos fue clave para evitar una ruptura traumática. “Craig es muy transparente, hablamos mucho, nos llevamos bien. Así fue como acabó todo”, resumió Adams.
Plan B en marcha… aunque Bellamy siga
La posibilidad real de perder a Bellamy obligó a la FAW a activar sus mecanismos internos. Adams admite que, más allá de la calma pública, el organismo ya trabaja con escenarios de sucesión.
“Entre bambalinas, en mi trabajo tengo que estar alerta a estas cosas y tener una lista de personas en segundo plano con las que hablaría si [la salida de Bellamy] llegara a materializarse”, reconoció.
Esa lista no es improvisada. Responde a un perfil muy concreto que la FAW ha consolidado en la última década. “Tenemos un perfil de lo que buscamos. Nos ha ido bastante bien eligiendo a exinternacionales para el cargo. Siempre es nuestra preferencia: alguien conectado con Gales, apasionado por Gales y que lleve a Gales en el corazón”.
Para Adams, ese modelo ha marcado una línea clara. “Ha sido un perfil de seleccionador muy bueno en los últimos 10 años y, idealmente, intentaremos mantenerlo”.
Un “game-changer” llamado Principality Stadium
Adams no solo mira al banquillo de la absoluta masculina. Ve un punto de inflexión en otra noticia: el Principality Stadium de Cardiff albergará la final de la Champions League femenina en 2029. Lo define como un “cambio de juego” para el país.
Cardiff City Stadium ya acogió la final en 2017, el mismo año en que el Principality, rebautizado como National Stadium of Wales por motivos de patrocinio en competiciones UEFA, fue sede de la final masculina. Ahora el foco vuelve a la capital galesa con un impacto aún mayor en el fútbol femenino.
“Es absolutamente increíble, un cambio de juego para nosotros”, insistió Adams. Y tiró de memoria para medir el salto. “Cuando llegué al cargo, teníamos quizá 1.000 personas en Rodney Parade para los partidos de la selección femenina. En esta última campaña tuvimos 15.000 en Cardiff City Stadium. Se ve el crecimiento y la velocidad a la que se está moviendo el juego”.
Ver a referentes jugar en los grandes escenarios del país, subraya, no es un detalle menor. Para las niñas que empiezan, es gasolina pura. Adams lo resume como “simplemente inspirador” para las jóvenes jugadoras.
Euro 2025, Mundial 2027 y un horizonte llamado 2035
El impulso deportivo acompaña al institucional. La selección femenina de Gales, dirigida por Rhian Wilkinson, se clasificó por primera vez para un gran torneo al sellar su billete para la Euro 2025 en Suiza. Es un hito que cambia el relato.
El siguiente paso ya está marcado: alcanzar por primera vez un Mundial. El camino hacia 2027 continúa en octubre con un doble enfrentamiento ante Albania. Cada ventana internacional cuenta. Cada punto, también.
Más allá, asoma un objetivo de enorme dimensión: el Mundial femenino de 2035 se celebrará en el Reino Unido, con Inglaterra, Irlanda del Norte, Escocia y Gales como sedes. Gales no quiere limitarse a organizar partidos. Quiere estar en el torneo y competir de verdad.
Para eso, la FAW sabe que debe ampliar y elevar el nivel de su base de jugadoras. “Nuestro objetivo es crear una vía, que no ha existido en el fútbol femenino, en la que las chicas puedan jugar en un sistema de talento que las prepare para disputar torneos de forma consistente”, explicó Adams.
No se engaña: “No creo que hayamos llegado todavía. Lo que hemos hecho en los últimos tres años es fantástico, con el programa regional femenino. Pero ahora tenemos que asegurarnos de que las chicas salgan de ese sistema y jueguen en las mejores ligas de Europa. Eso es lo que te da la mejor oportunidad de clasificarte de forma constante para los grandes torneos”.
Entre un seleccionador que sueña con volver al día a día de un club, finales europeas en Cardiff y una generación de futbolistas que empieza a creer que todo es posible, Gales se mueve en una cuerda fina pero ilusionante. La cuestión ya no es solo si podrá retener a figuras como Craig Bellamy, sino si sabrá aprovechar este momento para consolidarse como una potencia emergente en el fútbol, masculino y femenino, de la próxima década.






