Cole Palmer y la libertad en el nuevo Chelsea de Xabi Alonso
Cole Palmer respira distinto en este inicio de temporada. Se nota en la sonrisa, en el lenguaje corporal y, sobre todo, en el marcador: gol y asistencia en la victoria 3-2 de la Premier League ante Fulham el lunes por la noche. Bajo el mando de Xabi Alonso, el atacante de 24 años vuelve a parecerse al jugador que deslumbró en su primer curso en Stamford Bridge.
Alonso le cambia el mapa
Palmer no lo esconde. El cambio de entrenador le ha abierto zonas del campo que antes estaban prohibidas.
«Él [Alonso] solo me dijo que tendría más libertad para moverme por el campo», explicó a Sky Sports. «Justo como visteis [ante Fulham] en el gol que marqué».
La jugada es el ejemplo perfecto de lo que quiere el técnico español: un Palmer menos encorsetado, más intuitivo, apareciendo donde duele. El propio jugador lo admite sin rodeos.
«La temporada pasada ni siquiera habría hecho esa carrera porque no es una “zona segura”. Pero ahora me dice que me mueva por esa zona, que caiga a recibir, que venga a por el balón, que cree y que simplemente haga lo que sé hacer».
De un año a otro, el discurso ha cambiado por completo. Palmer pasó de ser la gran irrupción del Chelsea a un curso plagado de altibajos, con problemas de forma y de físico, hasta el punto de quedarse fuera de la convocatoria de Inglaterra para el Mundial. Ahora, con Alonso, siente que vuelve a ser protagonista.
Un Chelsea que busca identidad
El contexto en el club no ayuda a nadie. El Chelsea viene de firmar un decepcionante décimo puesto en la Premier League, en una campaña marcada por la inestabilidad y los despidos de Enzo Maresca y Liam Rosenior. El proyecto se tambaleaba, el vestuario parecía sin brújula y la grada empezaba a perder la paciencia.
Ahí entra Xabi Alonso.
El exentrenador de Bayer Leverkusen y exjugador de Real Madrid llegó a principios de verano con una idea clara y, sobre todo, con respaldo. El club se ha movido fuerte en el mercado para darle herramientas, y una de las grandes apuestas ha sido Morgan Rogers, fichado desde Aston Villa por más de 100 millones de libras para reforzar la línea de mediapuntas.
Con Joao Pedro, Palmer y Rogers, Alonso ha construido un triángulo ofensivo que ya ilusiona a la afición de Stamford Bridge.
“JP Morgan”… y un futuro por bautizar
Las redes no han tardado en buscarle apodo al tridente. Parte de la hinchada del Chelsea ha empezado a llamarles “JP Morgan”, un juego de iniciales con Joao Pedro, Palmer y Morgan Rogers.
Palmer, sin embargo, no está muy convencido.
«Es un nombre basura», bromeó. «Tenemos que encontrar algo mejor que eso».
Chiste al margen, el inglés sí ve algo especial en la mezcla de perfiles que Alonso ha juntado detrás del punta.
«Creo que tenemos una combinación diferente de cualidades. Joao puede hacer un poco de todo. Morgan es más físico y yo soy más técnico, así que creo que tenemos un buen equilibrio».
Esa palabra, equilibrio, es justo lo que el Chelsea lleva años buscando. Si Alonso consigue mantener a Palmer suelto, confiado y decisivo, y logra que ese tridente encuentre un nombre a la altura de su fútbol, quizá la temporada deje de hablar de reconstrucción y empiece, por fin, a hablar de ambición real.





