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Cody Gakpo silencia rumores y brilla en victoria del Liverpool

Cody Gakpo no solo jugó bien. Gobernó el partido. En una noche que podía haber alimentado los rumores sobre su futuro, el neerlandés los apagó de un plumazo y se reafirmó como pieza clave en el Liverpool de Andoni Iraola.

Desde el primer minuto se le vio con jerarquía, pidiendo la pelota, marcando el ritmo y eligiendo siempre el pase que hacía daño. Cada ataque serio de los reds pasaba por sus botas. Cada decisión en tres cuartos llevaba su sello.

Sociedad Gakpo–Isak: nueve minutos de locura

Si Gakpo fue el cerebro, Isak fue el martillo. El sueco vive un momento dulce y lo confirmó con un doblete en apenas nueve minutos, los dos tantos servidos por el propio Gakpo. Puro instinto en el área, puro filo en la definición.

Ese par de golpes encadenados no solo destrozó el plan del rival. También permitieron a Isak igualar ya, en solo tres jornadas, toda su cuenta goleadora de la pasada Premier League. Tres partidos, mismo registro que en toda la temporada anterior. Una declaración de intenciones.

Aquellos “nueve minutos de locura” le dieron además un lugar especial en la historia reciente del club: alcanzó un hito que ningún jugador del Liverpool lograba desde hacía más de una década, igualando una marca firmada por Maxi Rodríguez. No es un nombre cualquiera en Anfield.

Tras el encuentro, Gakpo habló con una sonrisa que lo decía todo de la conexión con su compañero de ataque: entrenan juntos, se buscan, se entienden. Y dejó caer, entre bromas, que ahora Isak le debe unas cuantas asistencias a él.

El plan de Iraola, ejecutado al detalle

El 2-0 fue algo más que un marcador cómodo. Fue el primer triunfo de Andoni Iraola al mando del Liverpool, un resultado que llega en el momento justo. Después de dos empates seguidos por 2-2, las dudas sobre la capacidad del equipo para cerrar partidos empezaban a asomar. En Suffolk, esas dudas se disiparon con una actuación sobria, madura, sin concesiones.

El equipo mostró un punto de agresividad y verticalidad que pedía su técnico. Lo explicó Virgil van Dijk, capitán y voz autorizada en el vestuario: fueron “un poco más directos” desde el inicio, buscando instalar el peligro en campo contrario y generar caos cerca del área rival. De ese caos controlado nacieron las mejores ocasiones. Y los goles.

La victoria tiene también un peso estadístico para Iraola: evita que su nombre se una a una lista incómoda, la de técnicos del Liverpool que no ganaron ninguno de sus tres primeros partidos de Premier League. El último en caer en esa trampa fue Brendan Rodgers. El español esquiva esa comparación a la tercera.

Gakpo, intocable en el nuevo proyecto

Mientras el mercado de fichajes echaba humo, el nombre de Gakpo aparecía ligado a posibles salidas. Dentro del vestuario, sin embargo, el mensaje era otro. Van Dijk lo dejó claro antes de que se cerrara la ventana: es “importante” y lo será durante toda la temporada.

La noche del viernes le dio la razón. La visión de juego de Gakpo, su capacidad para pausar o acelerar según lo pide la jugada y su generosidad en el último pase explican por qué Iraola lo considera un engranaje imprescindible. No necesitó marcar para ser el protagonista. Le bastó con dirigir.

El propio neerlandés lo resumió al hablar del partido: victoria muy necesaria, margen de mejora, pero tres puntos que sientan de maravilla a un vestuario que necesitaba validar sensaciones con resultados. Objetivo cumplido.

Liverpool se marcha de Suffolk con su primera victoria, un técnico reforzado, un delantero en plena racha y un arquitecto en estado de gracia. Si este es el punto de partida de la sociedad Gakpo–Isak, la pregunta ya no es si funcionará, sino hasta dónde puede llevar a este equipo.