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Chelsea se prepara para el derbi ante Tottenham tras la derrota en Wembley

El golpe de Wembley aún resuena en la cabeza de todos en Stamford Bridge. Una final de FA Cup perdida por la mínima ante Manchester City, un desgaste emocional enorme y apenas unos días para resetearse antes de un derbi que siempre pesa más de lo normal: la visita de Tottenham.

El calendario no perdona. Tampoco la Premier League. Con solo dos jornadas por delante, el interino Calum McFarlane se ve obligado a reaccionar rápido, ajustar piezas y, sobre todo, gestionar piernas cansadas y jugadores que regresan de lesiones largas.

Rotaciones obligadas y una defensa en el aire

McFarlane ya dejó un aviso el lunes: con Levi Colwill “hay que tener cuidado”. El central inglés acaba de salir de una lesión grave que le tuvo fuera toda la temporada hasta principios de mes. Forzar ahora sería un riesgo innecesario. Todo apunta a que esperará su oportunidad desde el banquillo mientras el técnico mueve el árbol atrás.

La gran incógnita se instala en la pizarra: ¿mantener la línea de tres centrales que utilizó recientemente o volver al 4-2-3-1 que marcaron las etapas de Enzo Maresca y Liam Rosenior? La previsión apunta al regreso a esa estructura más reconocible, con una zaga de cuatro por delante de Robert Sanchez.

El guardameta, que reapareció ante City con un casco protector al estilo Petr Cech, está de nuevo disponible y se perfila como titular bajo los focos de Stamford Bridge.

En los laterales, la jerarquía manda: Reece James por derecha, Marc Cucurella por izquierda. En el eje, Wesley Fofana y Trevoh Chalobah parten con ventaja, mientras Benoit Badiashile y Mamadou Sarr aguardan una oportunidad que McFarlane no descarta para alguno de los dos últimos encuentros, ya sea frente a Spurs o ante Sunderland. No están lesionados; son decisiones técnicas puras y duras.

Neto y Garnacho, oxígeno por fuera

La buena noticia llega desde las bandas. Pedro Neto y Alejandro Garnacho reaparecieron en la final de FA Cup tras perderse dos partidos por golpes sufridos en los entrenamientos. Volvieron, compitieron y han salido indemnes. Están listos para repetir.

Neto se perfila como titular partiendo desde la izquierda en ese 4-2-3-1 previsto, aportando desborde y pausa cuando el equipo lo necesita. Garnacho, con su electricidad, ofrece una alternativa de impacto desde el banquillo si el duelo se atasca o las piernas comienzan a pesar.

El corazón del equipo: músculo, talento y una duda

En el doble pivote, la combinación promete equilibrio y agresividad. Andrey Santos junto a Moisés Caicedo para sostener al equipo, morder en la presión y lanzar las transiciones. Por delante, una línea de tres que mezcla talento, pausa y gol: Cole Palmer, Enzo Fernández y Pedro Neto, con Joao Pedro como referencia ofensiva.

Palmer, que se ha acostumbrado a cargar con el peso creativo de Chelsea esta temporada, volverá a ser el faro entre líneas. Enzo, más adelantado, puede marcar el ritmo con balón y llegar a la frontal. Joao Pedro, mientras tanto, deberá convertir en peligro real cada balón que le llegue en el área.

La gran incógnita en la medular se llama Romeo Lavia. El centrocampista sufrió un golpe en la víspera de la final de FA Cup y ni siquiera entró en la convocatoria. Su presencia ante Tottenham es dudosa, una situación que obliga a McFarlane a manejar alternativas y a no contar con él hasta el último momento.

Parte médico y once previsto

Las bajas seguras son claras: Estevao, Gittens y Derry siguen fuera por lesión y no entran en los planes para este tramo final de curso.

Con todo ese contexto, el once previsto de Chelsea para recibir a Tottenham en Stamford Bridge (martes 19 de mayo de 2026, 20:15 BST) dibuja un 4-2-3-1 reconocible:

Robert Sanchez; Reece James, Wesley Fofana, Trevoh Chalobah, Marc Cucurella; Andrey Santos, Moisés Caicedo; Cole Palmer, Enzo Fernández, Pedro Neto; Joao Pedro.

Un equipo con mezcla de urgencia y futuro, obligado a reaccionar tras el golpe de Wembley. La temporada se apaga, pero un derbi ante Spurs nunca es un simple trámite. ¿Responderá Chelsea con carácter o dejará que la final perdida marque también su cierre de Premier League?