Calum McFarlane advierte sobre Levi Colwill tras su regreso
Levi Colwill ha vuelto a escena y, con él, un viejo debate en el fútbol inglés: cómo gestionar a un talento que apunta muy alto después de una lesión devastadora. Calum McFarlane lo tiene claro. Admira al central de Chelsea, pero pisa el freno.
El defensa se rompió el ligamento cruzado anterior en la primera sesión de pretemporada. Primera sesión. Primera entrada seria. Temporada entera prácticamente a la basura antes de empezar. Hasta este mes no había vuelto a pisar el césped en partido oficial.
Su regreso llegó al descanso del 3-1 ante Nottingham Forest, una noche amarga para Chelsea, pero con un pequeño rayo de luz en la figura del zaguero. Desde entonces, Colwill ha encadenado dos titularidades de enorme exigencia: frente a Liverpool, en Anfield, y en la final de la FA Cup contra Manchester City. Dos escenarios donde se examina el carácter tanto como el talento.
Las actuaciones han sido lo bastante sólidas como para agitar otra conversación: ¿debe Thomas Tuchel hacerle hueco en la lista de 26 de Inglaterra para el Mundial que se anunciará el viernes? La idea ha ganado fuerza en los últimos días, alimentada por la serenidad del central en contextos de máxima presión.
McFarlane, sin embargo, pide calma.
“Tenemos que tener cuidado con Levi. Obviamente ha tenido una lesión muy seria”, advirtió el técnico este lunes al hablar del defensa de 23 años. No se dejó llevar por el entusiasmo del momento ni por el ruido alrededor de la selección. “Ha rendido bien en esos dos partidos. Veremos cómo está hoy, veremos cómo se siente y tomaremos una decisión sobre ese tema”.
Esa prudencia suena a aviso de rotación. McFarlane dejó entrever que Chelsea podría no alinear a Colwill de inicio este martes ante Tottenham en Stamford Bridge. Después de casi toda una campaña en blanco, tres choques de máxima intensidad en tan pocos días podrían ser demasiado incluso para un físico joven.
El técnico, eso sí, no escatimó elogios. “Ha sido genial tener a Levi de vuelta, genial también para el fútbol inglés. Tienes aquí a un jugador realmente talentoso, con un potencial muy alto”, subrayó, consciente de que el país busca centrales de jerarquía para el futuro inmediato.
La clave, a ojos de McFarlane, no está solo en la calidad con balón o en la lectura defensiva. Está en la cabeza. “Las lesiones forman parte de esto y él ha mostrado una fortaleza mental y un carácter realmente buenos para superar eso y rendir fuera de casa en Anfield y en la final de la FA Cup también”.
No es un detalle menor. Muchos jugadores necesitan meses para quitarse el miedo al contacto, para recuperar el tiempo y el ritmo. Colwill se ha plantado ante Liverpool y Manchester City como si nunca se hubiera ido. Dos partidos, dos exámenes de élite, dos respuestas convincentes.
McFarlane lo ve como un pilar a medio plazo, no como un recurso puntual. “Estoy muy, muy ilusionado con él y ha hecho mucho por el equipo, no solo en el campo sino también fuera”, explicó. En el vestuario, en el día a día, en la manera de afrontar el regreso tras una lesión que podría haberle marcado de por vida.
“Han sido dos partidos brillantes para él y ojalá pueda terminar la temporada fuerte”, remató el técnico.
Ahí está el reto ahora: dosificar, proteger y, al mismo tiempo, exprimir a un central que se ha ganado a pulso volver al foco. Entre el deseo de verle en el Mundial y la necesidad de cuidar su rodilla recién recuperada, se juega algo más que una convocatoria. Se juega el futuro de uno de los defensas más prometedores que ha dado Chelsea en los últimos años.






