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Michael Carrick y el naufragio del United en Hull

Michael Carrick se niega a explotar tras el naufragio del United en Hull y el ridículo del Tottenham ante Brentford

Manchester United abrió la Premier League con una bofetada. No fue un tropiezo menor: un 2-0 contundente en el MKM Stadium ante un Hull recién ascendido, diezmado por las lesiones, pero mucho más intenso, más agresivo y, sobre todo, más claro de ideas.

United, desbordado por un Hull valiente

El equipo de Michael Carrick encajó pronto el golpe y nunca encontró respuesta. Semi Ajayi y Nobel Mendy firmaron los goles en la primera parte, castigo directo a un United lento, plano y frágil en defensa. Hull, que regresa a la élite por primera vez desde 2017 y que afrontaba el duelo sin 10 jugadores por lesión, se permitió el lujo de dominar y exhibirse.

En medio de la fiesta local, debut soñado para el joven defensa australiano Lucas Herrington. El internacional de los Socceroos, fichado desde Colorado Rapids por unos 33 millones de dólares australianos, entró en el minuto 64 y dejó una actuación sobria, madura, de esas que abren debates sobre su posible titularidad a corto plazo. Tiene 18 años. No pareció un adolescente.

Para el United, en cambio, la tarde fue una advertencia en toda regla. El equipo llega a la temporada señalado como aspirante al título tras acabar tercero el curso pasado, pero en Hull no dejó rastro de esa etiqueta. Ni ritmo, ni colmillo, ni sensación de poder discutirle la corona al campeón Arsenal.

Carrick, sin embargo, se plantó firme ante los micrófonos. Nada de incendios públicos, nada de escenas de histeria como las que precedieron al despido de su predecesor, Ruben Amorim.

«Vinimos aquí para ganar, así que irnos sin nada es enormemente decepcionante. No es una buena sensación, pero no va a cambiar nuestra dirección como equipo o como club», afirmó. Y remató con un mensaje de calma tensa: «Hay que seguir como siempre. No hace falta que todos gritemos y creemos caos. La calma no significa que no haya emoción».

Mensaje sereno. Resultado inquietante.

El proyecto millonario del Tottenham hace agua en Brentford

Si el United se llevó un golpe duro, lo del Tottenham fue directamente una humillación. Más de 200 millones de libras invertidos para reconstruir una plantilla que se salvó del descenso en la última jornada la temporada pasada… y estreno con un 3-0 en contra ante un Brentford armado con un presupuesto muy inferior, pero con las ideas clarísimas.

Roberto De Zerbi no escatimó en valentía: debut para cuatro fichajes de golpe en el once inicial —Sandro Tonali, Andrew Robertson, Marcos Senesi y Jan Paul van Hecke—, con Mateus Fernandes entrando desde el banquillo en la segunda parte. Sobre el papel, un equipo reforzado, más sólido, más competitivo.

Sobre el césped, otra historia.

Brentford olió el miedo y se lanzó a por el Tottenham. Keane Lewis-Potter abrió el marcador y Vitaly Janelt amplió la ventaja antes del descanso, premiando una primera parte vibrante del equipo de Keith Andrews. El 2-0 reflejaba la superioridad, pero no la exageraba.

La presión no bajó tras el descanso. Michael Kayode firmó el tercero y dejó la noche londinense teñida de sonrojo para los visitantes. Y pudo ser peor: Igor Thiago falló un penalti que habría puesto el 4-0. El proyecto millonario del Tottenham arranca con grietas evidentes y una pregunta incómoda: ¿se ha gastado bien ese dinero?

Debut amargo para Pierre Sage y estreno gris de Glasner en Forest

La jornada también dejó un inicio frío para dos técnicos recién llegados. Pierre Sage, nuevo entrenador francés del Crystal Palace, debutó con derrota por 2-0 ante un Everton práctico y eficaz en Goodison Park.

El Palace venía de la era más dorada de su historia reciente con Oliver Glasner: FA Cup en 2025 y UEFA Conference League la temporada pasada. Glasner se marchó a Nottingham Forest en verano y el club apostó por Sage, que llegaba con prestigio tras llevar al Lens al segundo puesto de la Ligue 1 y a conquistar la Copa de Francia.

Su primer día en la Premier fue un baño de realidad. Kiernan Dewsbury-Hall adelantó al Everton en el minuto 42, robando el balón a Daniel Muñoz y soltando un disparo potente al segundo palo de la portería de Dean Henderson. Tras el descanso, Thierno Barry remató de cabeza un centro de Iliman Ndiaye en el 53 y cerró el marcador. El Palace tuvo tramos de control, pero muy poca pegada.

A Oliver Glasner tampoco le sonrió el estreno en su nueva casa. Su primer partido al frente del Nottingham Forest terminó con derrota por 1-0 ante el Leeds en el City Ground. Cuando el punto parecía asegurado, llegó el mazazo: minuto 88, libre directo de Anton Stach que se escurrió ante Matz Sels y se convirtió en el gol del triunfo visitante.

El calendario no da tregua: ambos volverán a verse las caras el martes en la segunda ronda de la League Cup, otra oportunidad inmediata para ajustar cuentas.

Ipswich regresa a lo grande

El regreso del Ipswich a la Premier League tuvo el guion que sueña cualquier recién ascendido: victoria en casa, remontada parcial del rival, y un desenlace agónico para hacer temblar Portman Road.

Emersonn abrió el marcador en el minuto 24 con gol en su debut, pero el Sunderland respondió en el 39 con una falta magistralmente ejecutada por Nilson Angulo. El partido parecía condenado al reparto de puntos hasta el minuto 90, cuando Jack Clarke dibujó un disparo curvado que se coló y desató la locura en la grada.

Fue la mejor bienvenida posible para Gary O’Neil, que se estrenaba como técnico del Ipswich tras sustituir a Kieran McKenna.

Una Premier en ebullición: City sin Guardiola y nuevo Liverpool

El telón de la primera jornada aún no ha caído. El domingo marca el inicio de una nueva era en el Manchester City: sin Pep Guardiola, con Enzo Maresca al mando, el vigente gigante del fútbol inglés se mide al Bournemouth en el primer examen de un ciclo que arranca lleno de incógnitas.

También cambia de piel el Liverpool. Sin Mohamed Salah, traspasado en verano, y con Andoni Iraola —ex técnico del Bournemouth— en el banquillo, los reds debutan ante el Newcastle. Nuevo entrenador, nueva referencia ofensiva, misma exigencia: pelear por todo.

Mientras tanto, el campeón ya ha dejado su sello. Arsenal abrió la defensa del título con un 3-0 autoritario ante el recién ascendido Coventry el viernes. Un mensaje nítido al resto del país: el listón sigue igual de alto.

El United se tambalea, el Tottenham hace aguas, los recién ascendidos muerden y los banquillos arden desde el primer día. La pregunta ya está en el aire: ¿quién está realmente preparado para aguantar este ritmo hasta mayo?