Jamie Carragher advierte sobre el centro del campo de Liverpool
Jamie Carragher enciende las alarmas: “El centro del campo sigue siendo un problema enorme para Liverpool”
La cuenta atrás para el inicio de la temporada 2026/27 se acorta y, en Liverpool, la ilusión por la nueva era de Andoni Iraola llega acompañada de una advertencia seria desde una voz con peso en Anfield: Jamie Carragher no confía en el centro del campo de los reds. Y, para él, así es imposible pelear por la Premier League.
El club ha cambiado de rumbo tras la destitución de Arne Slot este verano, después de una campaña decepcionante en la que el equipo apenas logró amarrar la clasificación para la Champions League terminando quinto, solo un año después de haberse proclamado campeón de liga. El contraste es brutal. Y la sensación de paso atrás, evidente.
Un verano tranquilo… quizá demasiado
El mercado no ha traído una revolución. Solo dos incorporaciones confirmadas para el primer equipo: Victor Muñoz y Ronald Araújo, además de la llegada ya pactada desde febrero de Jérémy Jacquet desde Rennes. Movimientos puntuales, no una reconstrucción.
Liverpool sigue rastreando el mercado en busca de un nuevo extremo tras la salida de Mohamed Salah. Bradley Barcola continúa en el radar y la dirección deportiva trabaja en esa pieza ofensiva. Pero Carragher mira a otro lado del campo y no le gusta nada lo que ve.
“El problema del centro del campo para mí sigue siendo enorme para Liverpool”, lanzó en el último episodio de Overlap Fan Debate, producido por Sky Bet. No es una queja nueva, pero sí una que, a su juicio, no se ha resuelto.
Espacio por todas partes
Carragher explicó que no ha visto toda la pretemporada, pero sí los dos últimos amistosos “contra rivales decentes”: Leeds y Monaco. Y, según él, el mismo defecto que lastró al equipo el curso pasado continúa intacto.
“El problema que tuvo Liverpool la temporada pasada fue que había espacio por todas partes en el centro del campo. Eso no ha desaparecido en absoluto”, advirtió. Un diagnóstico directo, sin paños calientes.
La preocupación aumenta con el rol que se le está dando a Dominik Szoboszlai. “Eso solo va a ir a más con el uso de Szoboszlai en el centro del campo –apuntó–. Da la sensación de que lo van a utilizar, en lugar de como un número 10, casi como un centrocampista central al lado de Ryan Gravenberch, y eso es puro box-to-box.”
Demasiada calidad, poco equilibrio
Carragher no cuestiona el talento individual. Al contrario, lo subraya. “Cuando nombras a seis o siete jugadores de Liverpool, no puedes decir que no son top. No puedes decir que Gravenberch no es un muy buen jugador, o Florian Wirtz, o Szoboszlai”.
El problema, para él, está en la mezcla. En cómo encajan. “Pero como trío de centrocampistas, lo miro y pienso: ‘oh, no’. Hay casi demasiada calidad, pero todos quieren ir, jugar y correr”, lamentó. Tres futbolistas con vocación ofensiva, con zancada, con balón, pero sin un ancla clara que cierre la puerta por dentro.
Y lo que se ve en los amistosos no ayuda a calmar los nervios. “Incluso en pretemporada, el espacio está apareciendo por el medio”, insistió. Una frase que, en boca de alguien que ha visto de cerca todas las versiones de Liverpool en las últimas décadas, pesa más que un simple comentario de verano.
Sin título a la vista
Carragher va un paso más allá: cree que este desequilibrio en la medular será un muro demasiado alto para cualquiera que sueñe con ver a Liverpool peleando por el título esta temporada. Con un centro del campo partido, sin control ni protección suficiente, la Premier se le escapa en agosto.
Iraola llega con la misión de reactivar a un gigante herido, de devolver intensidad, presión y frescura a un equipo que hace nada dominaba Inglaterra. Pero el primer gran juicio ya está sobre la mesa: hasta que no encuentre el engranaje adecuado en esa sala de máquinas, Liverpool seguirá corriendo… sin alcanzar la cima.






