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El Betis frena al Madrid de Mourinho: Mbappé falla un penalti

El plan perfecto de José Mourinho en su segunda etapa en el banquillo del Real Madrid se rompió en La Cartuja. El Betis se impuso 1-0, resistió hasta el último suspiro y sobrevivió incluso a un penalti de Kylian Mbappé en el tiempo añadido. La noche que podía consolidar el arranque impecable del Madrid terminó convertida en un aviso serio: este Betis no se asusta ante nadie.

Un Madrid acelerado, un Betis paciente

El partido nació con un guion reconocible: el Madrid mandando, el Betis esperando el momento para golpear. Vinicius Junior fue el primero en encender el choque. Recibió un pase filtrado de Arda Güler, se acomodó el balón y cruzó el disparo. El poste escupió el 0-1 y dejó claro que la noche no iba a ser sencilla para los blancos.

Mbappé también buscó su espacio. Dos veces encaró, dos veces chocó contra un muro verdiblanco. Primero Natan, luego Marc Bartra, se cruzaron en el camino del francés con intervenciones limpias y decisivas. Cada bloqueo alimentaba la fe del Betis y minaba la paciencia del Madrid.

El equipo de Mourinho acumuló llegadas, pero le faltó filo. El Betis, en cambio, fue creciendo desde el orden, sin precipitarse, esperando el error o el resquicio.

Parrott aparece y silencia a Courtois

Cuando el partido entraba en su tramo más delicado, a nueve minutos del final, el Betis encontró el premio. Centro, cabezazo de Nelson Deossa, estirada de Thibaut Courtois para sacar la primera tentativa… y ahí apareció Troy Parrott, más rápido que nadie, para cazar el rechace y empujar el balón a la red.

Primer gol de Parrott con la camiseta del Betis. Gol mayúsculo por el contexto, por el rival y por lo que significaba: tumbar la racha perfecta del Madrid de Mourinho y encender La Cartuja.

El Madrid acusó el golpe, pero no se rindió. Se volcó sobre el área de Álvaro Valles, obligado a multiplicarse en los minutos finales.

Gol anulado, larguero y un penalti fallado

La reacción blanca rozó el empate. Carlos Espi firmó una acrobacia espectacular tras un centro de Vinicius. El remate se coló, la celebración empezó… y el banderín lo apagó todo. Offside en la jugada previa y el marcador siguió sin moverse.

El asedio continuó. Mbappé, ya a la desesperada, encontró un disparo que se estrelló en el larguero. El Madrid olía el empate, el Betis se defendía con todo.

Y entonces llegó la jugada que pudo cambiarlo todo. Entrada dura de Natan sobre Vinicius dentro del área, el árbitro señaló penalti y el estadio contuvo la respiración. Mbappé tomó el balón, caminó hacia el punto fatídico y asumió la responsabilidad.

Disparo. Mano firme de Álvaro Valles. El portero del Betis adivinó la intención, rechazó el lanzamiento y desató la locura verdiblanca. El Madrid se quedó sin su tabla de salvación en el último suspiro.

Golpe en la tabla y mensaje para Europa

El triunfo deja al Betis con nueve puntos en cuatro jornadas, igualado con el propio Real Madrid. No es solo una victoria de prestigio: es una declaración justo antes de afrontar su segunda participación en la Champions League.

El Madrid, por su parte, ve cortada su racha perfecta bajo Mourinho y se marcha de La Cartuja con una certeza incómoda: con Mbappé, Vinicius y compañía puede generar ocasiones de sobra, pero la pegada no siempre está garantizada.

El Betis se marcha reforzado, con un héroe inesperado en Troy Parrott y un guardián decisivo en Álvaro Valles. El Madrid, tocado pero no hundido, tendrá que demostrar ahora si este tropiezo es solo una piedra en el camino o el primer aviso serio de una temporada mucho más exigente de lo previsto.