Barcelona establece ultimátum de 48 horas por Rodri
Barcelona ha puesto el reloj a correr. Según Fichajes, el club azulgrana se ha marcado un plazo firme de 48 horas para completar la contratación de Rodri, mediocentro de Manchester City, con una idea muy clara: poder presentarlo en el Trofeo Joan Gamper.
La negociación ha entrado en zona caliente. Dos gigantes europeos frente a frente, con un punto de fricción evidente: el dinero. Manchester City se mantiene firme y exige un paquete cercano a los 80 millones de euros para dejar salir a uno de los pilares de su centro del campo.
El último intento oficial del Barça, 60 millones fijos más 10 en variables, ya fue rechazado por los ingleses. Una propuesta ajustada hasta los 75 millones tampoco abrió la puerta. Eso ha obligado a ambas partes a intensificar las conversaciones durante el fin de semana, buscando una fórmula que contente a todos.
El gran nudo de la operación está en la estructura del pago. City quiere maximizar la parte garantizada. Barcelona, en cambio, intenta contener al máximo el desembolso fijo y desplazar una parte relevante a variables ligadas al rendimiento.
Sobre la mesa hay dos vías de acuerdo que se estudian con detalle. Una contempla 70 millones fijos y un paquete de bonus más reducido. La otra baja el fijo a 65 millones, pero eleva las variables hasta los 15, ligadas a objetivos deportivos.
En medio de esa pulseada económica, hay un factor que inclina el campo: la voluntad del jugador. Rodri ya ha comunicado de forma clara su deseo de dejar Inglaterra y prioriza vestir de azulgrana. El interés alternativo de Real Madrid está totalmente descartado, lo que refuerza la posición del Barça en la mesa de negociación y le da un margen de confianza que hace unos meses parecía impensable.
El internacional español ha regresado recientemente a Manchester para incorporarse a la pretemporada tras pedir un breve permiso para aclarar su futuro. Quiere mantener la forma y el ritmo competitivo con City, pero nadie en el entorno de la operación descarta que su estancia en la ciudad sea muy corta.
Desde los despachos del Camp Nou se considera elevada la cifra que pide el club inglés, sobre todo teniendo en cuenta que al mediocentro le queda solo un año de contrato. Aun así, la cúpula blaugrana asume que, si quiere asegurarse al jugador ya mismo, tendrá que acercarse mucho a las exigencias económicas de City.
En este punto entra en escena Joan Laporta. El presidente tiene previsto intervenir directamente en el tramo final de las conversaciones, con la intención de desbloquear los últimos detalles entre este fin de semana y el lunes como límite. El mensaje interno es claro: o se cierra ahora, o el club deberá replantear su planificación.
El plan deportivo está trazado al milímetro. Si Barcelona consigue cumplir su propio ultimátum, Rodri viajará a Catalunya poco después de alcanzarse el acuerdo. La hoja de ruta contempla que se entrene por primera vez con sus nuevos compañeros el martes y que aparezca ya en el acto del Trofeo Joan Gamper, convertido en gran presentación del verano.
La operación no solo marcaría el tono futbolístico del nuevo proyecto, también condicionará el margen salarial y la planificación económica bajo las normas de LaLiga. Una vez se conozca el coste definitivo del fichaje y su impacto en el límite de gasto, la dirección deportiva moverá ficha hacia el resto de prioridades del mercado.
Todo pasa, ahora mismo, por esas 48 horas. Laporta, City y Rodri están en el mismo tablero. La cuestión es simple y brutalmente decisiva: ¿paga el Barça el precio de una pieza que puede cambiarle el centro del campo durante años, o se queda a un paso de su gran objetivo del verano?






