El Barça presiona por Julián Álvarez y contempla un plan B en la delantera
El fichaje de Rodri ya está en casa. Cerrado ese frente, en los despachos del Barça solo quedan dos casillas marcadas en rojo para este verano: central y, sobre todo, delantero centro. La prioridad es clara. El nueve manda la agenda.
Y ahí todo sigue girando alrededor de un nombre: Julián Álvarez.
Álvarez duda, el Barça espera… pero no para siempre
El argentino ve con muy buenos ojos aterrizar en Barcelona. Su voluntad de jugar en el Barça está encima de la mesa y, según lo previsto, tiene una reunión clave esta semana con la cúpula de su club para aclarar su futuro.
El problema es otro. Falta colmillo. Desde el entorno azulgrana se percibe que Álvarez no acaba de dar el paso definitivo, ese gesto de presión que fuerce una salida que su club, a día de hoy, no está dispuesto a aprobar. Quiere venir, sí, pero no rompe la baraja.
Ahí entra Deco.
Según la información de Víctor Navarro, el director deportivo ya ha empezado a moverse en direcciones alternativas, aunque mantiene una última ventana de espera para el argentino. Hay fecha límite: si antes del sábado no hay avances reales en el caso Álvarez, el Barça cambiará de carril y empezará a activar otros nombres.
El trabajo previo ya está hecho. Las opciones de respaldo están estudiadas, las conversaciones preliminares, encaminadas. Falta solo una chispa para que el plan B deje de ser teoría y pase a la acción a partir del fin de semana.
Mientras tanto, todas las miradas apuntan a la reunión de mitad de semana entre Álvarez y la cúpula de Atlético de Madrid. Y el ambiente no es precisamente optimista. Diego Simeone fue tajante en público: el delantero no se mueve. Un mensaje claro que enfría el sueño azulgrana y obliga al club catalán a tener el teléfono preparado.
Un mercado de nueves pobre y un nuevo candidato
El contexto no ayuda. El mercado de delanteros centros está muy limitado y las alternativas de nivel que encajen en la economía del Barça se cuentan con los dedos de una mano. Si falla el asalto a la estrella de Atlético de Madrid, el margen de maniobra se reduce.
En los últimos días apareció un nombre que encendió algo de ilusión: Luis Suárez, delantero del Sporting. Se llegó a apuntar que era un objetivo serio para reforzar la punta de ataque azulgrana. La burbuja duró poco. Rápidamente se filtró que esos vínculos eran débiles y que la operación no tenía un respaldo sólido dentro del club.
Cuando ese globo se desinflaba, surgió otra opción con más fuerza: Georges Mikautadze, atacante de Villarreal, se ha colocado en las últimas horas entre los objetivos prioritarios para la delantera.
El escenario es claro: el Barça ha dado a Julián Álvarez un último margen para mover ficha. Si el argentino no se decide y su club mantiene el portazo, el fin de semana puede marcar el inicio de una nueva ofensiva. Y ahí, nombres como Mikautadze empiezan a ganar peso en un verano en el que el nueve que llegue puede cambiar el rostro del proyecto.





