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Arsenal exige claridad en el caso Manchester City

La mayor causa abierta del fútbol inglés sigue en el aire y la paciencia, dentro y fuera de los despachos, se agota. Richard Garlick, director ejecutivo de Arsenal, puso voz a un sentir cada vez más extendido: el fútbol inglés quiere respuestas en el caso Manchester City.

El club de Manchester afronta más de 100 presuntas infracciones de las normas financieras de la Premier League. El expediente se arrastra desde hace años. El proceso disciplinario terminó hace más de 18 meses. Los cargos se anunciaron hace tres años y medio. Y, aun así, la comisión independiente todavía no ha hecho pública una resolución.

City niega cualquier irregularidad. Pero el silencio del sistema empieza a hacer más ruido que cualquier comunicado.

“Lleva un tiempo ya”, admitió Garlick en declaraciones a BBC Sport, preguntado por la frustración que genera en Arsenal la duración del caso. “Todo el mundo –la liga y los equipos– quiere claridad sobre lo que va a pasar después. Pero no es algo que yo pueda controlar. No es algo sobre lo que pueda especular. Solo espero que haya una solución muy rápida”.

La frase no rompe el guion diplomático, pero sí la costumbre: es poco habitual que una figura de alto rango en un club grande se pronuncie en público sobre este asunto. Hasta ahora, solo Daniel Levy, entonces presidente de Tottenham, se había atrevido a decir el año pasado que el caso se estaba prolongando “demasiado”.

Un proceso que se eterniza

La intervención de Garlick llega en la víspera de una nueva temporada y poco después de que el director ejecutivo de la Premier League, Richard Masters, reconociera también el desgaste del calendario judicial.

“Reconozco que está tardando más de lo esperado, y entiendo que la gente quiera saber lo antes posible qué está pasando, pero sencillamente no puedo ofrecer eso”, dijo Masters, que definió el caso como “enormemente complejo”.

Sus palabras no traen fechas ni soluciones, solo un recordatorio del corsé normativo: “Nuestras reglas son muy claras: tenemos que seguir el proceso, y solo hay una vía real, que es permitir que ese proceso llegue a su conclusión natural”.

Mientras tanto, en privado, el malestar crece. Dirigentes de varios clubes de la Premier League consultados en las últimas 24 horas han expresado a BBC Sport su frustración por la falta de resolución, aunque admiten que se trata de un proceso independiente, con su propio ritmo y sin margen de injerencia directa.

Uno de ellos fue más allá y reclamó que la liga “busque activamente implantar un sistema mejor” que garantice decisiones más rápidas. Otro puso el foco en el dinero: la Premier League gastó 45 millones de libras en honorarios legales durante la temporada 2023-24 en disputas relacionadas con su regulación financiera. Un volumen de gasto que alimenta la preocupación por el coste de una batalla jurídica tan larga.

Rivales en vilo, City en modo campeón

No sorprende que los rivales de City miren con recelo. Mientras el caso permanece congelado, el campeón sigue reforzándose y levantando títulos.

Este verano ya ha invertido 151 millones de libras en fichajes, incluido un récord de club de 116 millones por el centrocampista inglés Elliot Anderson. Desde que fue acusado en febrero de 2023, el club ha gastado cerca de 700 millones en nuevos jugadores y ha ganado seis grandes trofeos en ese mismo periodo.

La imagen es clara: los despachos discuten, los tribunales deportivos se demoran… y City sigue sumando talento y plata. El resto, en cambio, vive en una especie de limbo competitivo y normativo.

Un mercado confuso para Arsenal

Arsenal, mientras tanto, pelea por no perder el paso en un mercado que se le ha atragantado. El club ha cerrado la llegada de Bruno Guimaraes, pero ha fallado en dos objetivos de alto perfil: Vinicius Jr y Morgan Rogers se le han escapado en un verano irregular en la planificación.

Garlick, sin embargo, mantiene el discurso de ambición. “A medida que compites por títulos de la Premier League o trofeos de la Champions League, necesitas traer un determinado calibre de jugador. Y creo que ese grupo de jugadores es más pequeño ahora que hace unos años”, explicó.

La lectura es clara: el margen de error se ha reducido y la competencia por el talento de élite es feroz. “Tenemos una plantilla muy competitiva y, si en las próximas semanas se presenta la oportunidad de añadir un jugador que vaya a mejorar a Arsenal, la valoraremos”, añadió.

Arteta, pieza blindada

En medio de la incertidumbre global del campeonato y de un mercado exigente, Arsenal sí transmite seguridad en un punto clave: el futuro de Mikel Arteta.

El técnico, campeón de liga, entra en los últimos 12 meses de su contrato actual, pero Garlick se muestra tranquilo. “Mikel quiere estar en Arsenal, nosotros queremos a Mikel en Arsenal”, subrayó.

“Es solo cuestión de tiempo que lo plasmemos en un nuevo contrato. Todo el mundo está confiado y tranquilo. Estamos navegando una ventana de fichajes y estoy seguro de que el contrato de Mikel se resolverá en breve”.

Mientras la Premier League sigue esperando que la comisión independiente rompa por fin el silencio sobre Manchester City, clubes como Arsenal planifican a ciegas parte de su futuro deportivo. La pregunta ya no es solo qué decidirán los jueces, sino cuánto tiempo más puede permitirse la liga convivir con esta sombra sobre su propia credibilidad.