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Arsenal busca a Jarell Quansah para reforzar la defensa

Arsenal ha abierto conversaciones con Bayer Leverkusen para intentar sacar de Alemania a Jarell Quansah, defensor de la selección inglesa y uno de los nombres que más seducen a Mikel Arteta para reforzar el fondo de armario en la zaga.

El técnico español quiere más alternativas atrás y ve en Quansah un perfil casi hecho a medida: central de origen, capaz de rendir también como lateral derecho. Una pieza que encaja justo donde más cojea ahora mismo su plantilla.

Un año en la Bundesliga que lo ha cambiado todo

Quansah acaba de reincorporarse a la disciplina del Bayer Leverkusen tras unas vacaciones prolongadas después de su primer Mundial, torneo en el que disputó tres partidos con Inglaterra. Llega con otro estatus. Y con otro escaparate.

El defensa, de 23 años, completó 44 encuentros en su primera temporada en Alemania, después de tomar una decisión que sorprendió a muchos el verano pasado: dejar su club de infancia, Liverpool, para cruzar la frontera y probarse en la Bundesliga.

En Leverkusen están encantados con el resultado. No solo por su rendimiento competitivo, también por la madurez con la que ha asumido el cambio de país, idioma y exigencia. Y eso tiene una consecuencia directa: no quieren vender.

Con cuatro años de contrato por delante y habiendo pagado 30 millones de libras por él el pasado julio, el campeón alemán solo se sentaría a negociar por una cifra muy superior. Arsenal, si quiere llevárselo, tendrá que rascarse el bolsillo.

El rompecabezas defensivo de Arteta

La insistencia de Arsenal tiene explicación. William Saliba está lesionado y deja un hueco enorme en el centro de la defensa. Pero no es el único problema.

El lateral derecho también es una zona delicada. Jurrien Timber continúa recuperándose de la lesión en la ingle que prácticamente lo ha apartado desde marzo, y el historial físico de Ben White no invita a confiar ciegamente en que pueda sostenerlo todo.

La última gran noche europea del club lo dejó claro. Cristhian Mosquera tuvo que arrancar la final de la Champions League fuera de posición, como lateral derecho, y terminó cometiendo un penalti en Budapest. Una imagen que en el club no quieren volver a ver.

De ahí que Arsenal también haya sondeado a Ezri Konsa. Pero el precio que exige Aston Villa por un defensa de 28 años se considera demasiado alto para el contexto actual. Quansah, con 23, aparece como una solución doble: puede cubrir el centro y la banda, y al mismo tiempo encaja mejor en una planificación a largo plazo.

El encaje táctico: algo más que un central

Central de formación, Quansah actuó la pasada temporada en el perfil derecho de una defensa de tres en Leverkusen. Ese matiz no es menor. Ese rol fue suficiente para que Thomas Tuchel lo incluyera en su lista de opciones como lateral derecho para Inglaterra este verano. Y no como comparsa: entró por delante de un especialista del calibre de Trent Alexander-Arnold.

Sus mapas de pases con Leverkusen muestran con claridad que, pese a partir como central, ocupó con frecuencia zonas típicas de un lateral derecho. Pisó banda, ofreció salida limpia y dio amplitud. Justo el tipo de versatilidad que Arteta valora.

Si Saliba vuelve a su mejor nivel para formar de nuevo pareja con Gabriel en el eje, Quansah tendría un camino abierto para pelear por un puesto en el costado derecho. Y no solo como parche.

Eso sí, el lateral en el Arsenal de Arteta no es un lateral cualquiera. Jurrien Timber y Riccardo Calafiori, por ejemplo, tienen la orden de meterse por dentro con frecuencia, hasta el punto de aparecer casi como delanteros centro híbridos en ciertas fases de ataque. Es un rol complejo, exigente, que pide lectura táctica y personalidad.

Arteta ya ha demostrado, con otro ex del Leverkusen como Piero Hincapié, que también sabe integrar laterales de perfil más defensivo en su sistema. No todo son laterales-centrocampistas. Hay espacio para un defensor más clásico, siempre que entienda los automatismos y la altura a la que debe colocarse.

Quansah encaja justo en esa intersección: suficiente capacidad con balón para salir desde atrás, suficiente contundencia para cerrar su zona. Un comodín caro, pero muy útil.

Un calendario que no perdona

El contexto competitivo aprieta. Arsenal arranca la temporada con una serie de citas que no permiten margen para la improvisación atrás.

El 16 de agosto se mide a Manchester City en Cardiff en la Community Shield, un examen inmediato ante el rival que marca el listón en Inglaterra. Cinco días después, el 21 de agosto, recibe a Coventry en el Emirates en el estreno de la Premier League. El 31 de agosto visita a Aston Villa, y el 6 de septiembre llega un duelo de máxima tensión ante Chelsea en casa. El 12 de septiembre, viaje a Sunderland para cerrar un inicio de curso sin respiro.

Con ese calendario, cualquier lesión o sanción puede dejar al descubierto una línea defensiva corta de efectivos. Y es ahí donde el nombre de Jarell Quansah gana peso en los despachos del Emirates.

La pregunta ya no es solo si Arsenal lo quiere. La verdadera incógnita es otra: ¿cuánto estará dispuesto a exigir Bayer Leverkusen por el defensa que, en apenas un año, ha pasado de apuesta a pieza casi intocable?