Ancelotti corrige a Brasil y Carrick enfrenta dilema con Cunha
Carlo Ancelotti ha enmendado lo que en Brasil muchos consideraban un error de juicio de Mundial. Michael Carrick, mientras tanto, se asoma al mismo precipicio con uno de los suyos en Manchester United.
El técnico italiano ha vuelto a llamar a Joao Pedro después de su desconcertante ausencia en la última convocatoria veraniega. El delantero de Chelsea firmó una temporada de debut brillante en Stamford Bridge y ha arrancado la nueva campaña de la Premier League a un nivel que ya no admite excusas. Brasil cayó en octavos de final del Mundial y el rendimiento del atacante ha forzado su regreso para los dos amistosos contra Australia a final de mes.
En esa lista ya no está Neymar, fuera tras su polémica –para algunos romántica, para otros empalagosa– presencia en la cita mundialista. Tampoco aparece Matheus Cunha. El delantero, que dejó buenas sensaciones con la selección y también en su primer curso con United, atraviesa ahora un bache evidente en su segunda temporada en Old Trafford.
Carrick le ha colocado como ‘9’ fijo. Igual que hizo Brasil en verano y como ya ocurrió durante buena parte de su campaña de estreno en Manchester. La apuesta, sin embargo, se tambalea.
Scholes alza la voz: “No es un 9”
Paul Scholes lo ve claro. Para él, Cunha está mal ubicado. Y lo dijo sin rodeos tras el partido contra Everton, donde Benjamin Sesko entró desde el banquillo, ocupó el centro del ataque y marcó.
“Sentí que fue muy tímido contra Everton”, aseguró Scholes en el podcast The Good, The Bad and The Football. “No hubo agresividad, y Everton estaba para ser destrozado. Había muchísimo espacio y nunca fueron a la yugular”.
El excentrocampista fue directo al problema: “La posición de delantero centro es un poco un problema porque no está jugando Sesko. Él es un punto de referencia. Es muy difícil ver a un Manchester United sin un delantero centro”.
Y remató con la duda que sobrevuela desde hace meses: “Con Cunha, realmente no sabemos qué es, si un ‘10’ o un jugador de banda, pero definitivamente no es un ‘9’. Y ver a United sin un ‘9’ es un sufrimiento”.
El gol de Sesko ante Everton alimenta el debate. Un rematador puro que aparece, marca y refuerza el argumento de quienes piden un cambio en la pizarra de Carrick.
La prensa eslovena carga contra Cunha
En Eslovenia no se andan con medias tintas. Allí, donde Sesko es bandera nacional, la prensa ha disparado con dureza contra el brasileño y contra las decisiones del técnico de United.
“Sesko vuela sobre los números vergonzosos del brasileño – aficionados firmemente contra Carrick”, tituló el portal Ekira. Y dentro del análisis, el juicio sobre Cunha fue demoledor.
Según el medio, el delantero “fracasó por completo, mostrando un rendimiento catastrófico. Un cero total”. El informe detalla sus cifras ante Everton: cero tiros a puerta, cero asistencias, cero regates completados. Once pérdidas de balón. Derrotado en todos los duelos aéreos.
Mientras tanto, Sesko responde cada vez que entra desde el banquillo. “Pero Carrick insistiendo en que Sesko es todavía más efectivo saliendo desde el banquillo, mientras el brasileño juega en punta, está volviendo locos a los aficionados. Sesko tiene que jugar desde el primer minuto, gritan”, recoge Ekira.
La crítica eslovena tendrá su sesgo, sí. Pero los datos de Cunha alimentan la sensación de que el experimento como ‘9’ se agota.
Un ataque definido… y un señalado
El rompecabezas ofensivo de United tiene piezas claras y una que empieza a chirriar. Bryan Mbeumo se ha asentado prácticamente de forma permanente en la banda derecha. Marcus Rashford, de vuelta en casa y con ganas de reivindicarse, se ha adueñado del costado izquierdo.
Queda el centro. Y ahí es donde el nombre de Sesko gana peso cada día.
Si el esloveno regresa al once inicial en el próximo compromiso, todo apunta a que será a costa de Cunha. El calendario tampoco da tregua: el jueves por la noche llega el regreso a la Champions League frente a Sabah, un escaparate donde cada decisión táctica se amplifica.
Para Cunha, el golpe puede ser doble. Caído de la lista de Brasil, cuestionado en su club y con la etiqueta de “total cero” resonando desde el extranjero, el brasileño de 27 años se asoma a un tramo de temporada que puede redefinir su papel en la élite.
Carrick, mientras tanto, tiene una pregunta urgente sobre la mesa: seguir forzando a Cunha como ‘9’… o dar por fin las llaves del área a Benjamin Sesko.






