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Alexander Isak brilla con doblete en triunfo de Liverpool

Alexander Isak necesitaba una noche así. Nueve minutos, dos goles, un silencio denso en Portman Road y la sensación nítida de que su etapa complicada en Liverpool empieza a quedar atrás. El sueco firmó el 2-0 ante Ipswich y empujó a Andoni Iraola hacia su primera victoria como técnico ‘red’ al tercer intento.

No hace tanto, el relato era muy distinto. Fichaje récord británico, 125 millones de libras procedente de Newcastle United, expectativas desatadas… y un primer curso en Anfield golpeado por las lesiones: solo cuatro goles en 22 partidos de Premier League. Un registro que pesaba.

Isak no lo esconde. “No fue fácil. Fue una lesión larga, una temporada difícil en general”, confesó a Sky Sports tras el encuentro. “Pensaba: quiero hacer un buen Mundial primero y luego empezar bien la temporada, y siento que ahora lo he conseguido. Esa temporada ya está un poco detrás de mí, pero no fue fácil”.

La respuesta sobre el césped está siendo contundente. Con el doblete en Ipswich, el delantero de 26 años suma ya tres tantos en tres jornadas de Premier esta campaña. Ritmo de goleador de élite, por fin sano, por fin encajado.

Iraola, tranquilo con su ‘9’

Para Andoni Iraola, la actuación de Isak no es una sorpresa, sino la consecuencia lógica de tenerlo en plenitud física. El técnico español, que estrenó por fin su casillero de triunfos con Liverpool, fue directo.

“Sí, con Alex, si está en forma, si está disponible, si está en buen estado, creo que hará números”, explicó en rueda de prensa. “Mis exigencias con Alex no serán sobre los goles, probablemente serán sobre otras cosas. Le pediré otras cosas para que podamos jugar bien, porque si jugamos bien estamos en buenas posiciones y los goles llegarán”.

La idea es clara: el sueco no solo como finalizador, sino como pieza clave del sistema. “Tiene que contribuir al colectivo y sabiendo que cuando todos ayudan, después llegarán los goles y las asistencias”, remató Iraola.

De momento, los goles ya han llegado. Y en Ipswich, con una rapidez demoledora.

La sociedad con Gakpo, oro puro

Isak se llevó los focos, pero su doblete nació de las botas de Cody Gakpo. El neerlandés, que estuvo en la rampa de salida hasta el cierre del mercado con Tottenham y Manchester City interesados, respondió con una actuación que justifica la decisión del club de bloquear cualquier salida.

Primero, un pase filtrado, limpio, quirúrgico, que dejó a Isak en ventaja para abrir el marcador. Después, una asistencia aún más vistosa: un envío con el exterior del pie, milimétrico, que el sueco convirtió en el 2-0 en el minuto nueve.

Iraola no se mostró sorprendido. “No tenía ninguna duda con Cody. Ha estado muy bien toda la pretemporada, ha empezado muy bien la temporada, produciendo números”, subrayó. “Después de las dos asistencias, terminó como ‘9’ para ayudarnos a cerrar el partido y creo que es bueno tener a Cody porque puede jugar en las tres posiciones de arriba. Tenerlo ahí, para el inicio de temporada, es bueno”.

El mensaje hacia el jugador también fue nítido. “Creo que Cody sabe cuánto lo valoramos, creo que no hay duda. Lo valoro muy alto”, sentenció el técnico.

Liverpool no solo retuvo a un futbolista versátil; retuvo a un socio ideal para un delantero que busca consolidarse como referencia ofensiva.

Barcola, estreno millonario

Mientras Isak firmaba su noche de reivindicación y Gakpo confirmaba su peso en la plantilla, otro nombre de gran inversión daba sus primeros pasos. Bradley Barcola, extremo francés fichado esta misma semana desde Paris Saint-Germain por 123 millones de libras, empezó en el banquillo.

Su momento llegó en el minuto 64, cuando Iraola le dio entrada para su debut con la camiseta de Liverpool. Sin tiempo para grandes alardes, pero con el suficiente para empezar a tomar el pulso a un equipo que ha invertido cifras colosales en su nuevo frente de ataque.

Entre Isak, Gakpo y Barcola se dibuja el triángulo que debe sostener el proyecto ofensivo de Iraola. El sueco ya ha encendido el marcador, el neerlandés ha dejado claro que no piensa ser moneda de cambio y el francés acaba de entrar en escena.

La pregunta ahora no es si Isak ha dejado atrás su difícil inicio, sino hasta dónde puede llegar este Liverpool si su ‘9’ mantiene este ritmo y el resto del ataque se engancha a la misma ola.