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Alemania se renueva: Sammer critica a Bierhoff y Klopp impacta en el equipo

La selección alemana vive días agitados. Entre reproches al pasado y una ola de entusiasmo por el nuevo seleccionador, el ambiente en torno al combinado nacional mezcla ajuste de cuentas y esperanza renovada.

Sammer carga contra Bierhoff: “No estamos en una granja de ponis”

Matthias Sammer no dejó pasar las últimas declaraciones de Oliver Bierhoff sobre la supuesta falta de líderes y grandes personalidades en la Mannschaft actual. El exdirector de la DFB había lamentado en una entrevista con kicker que al equipo le faltan “líderes experimentados” y “personalidades sobresalientes con grandes fortalezas individuales”.

Sammer respondió con dureza en Sky. Recordó que no hace tanto, el propio Bierhoff defendía lo contrario: “No hace mucho tiempo él también decía que en Alemania necesitábamos jerarquías planas”. Para el campeón de Europa de 1996, ahí está el núcleo del problema.

Sammer explicó que siempre ha apostado por una mezcla clara en un vestuario: “líderes, jugadores de equipo e individualistas”. Y lanzó el dardo: si se quiere tratar a todos exactamente igual, “en el vestuario, en el campo”, entonces no se puede lamentar ahora la ausencia de carácter. Esa forma de gestionar, recalcó, tiene responsables.

Y en su opinión, uno de ellos es Bierhoff, que dirigió la estructura de la selección entre 2004 y 2022. “Hay que hacerle responsable de eso, en cierta medida”, subrayó Sammer. Recordó su llegada a la federación en 2006: ya en 2007, dijo, tuvo la sensación de que “algo no encajaba”. No se trataba de bien o mal, sino de una homogeneidad peligrosa: “Somos todos iguales. Todos encantadores y amables, y eso está muy bien, pero aquí no estamos en una granja de ponis. Esto es deporte de élite, a veces se pone duro”.

Para Sammer, que no se muerda la lengua en estos temas, el concepto de jerarquías planas en el alto rendimiento es “uno de los mayores errores” cometidos. Lo resumió con una palabra: “Es una catástrofe”. En su visión, en los entrenamientos y en el vestuario “tiene que saltar la chispa” de vez en cuando. Sin fricción, no hay competitividad real.

Klopp, el “mega tipo” que conquista al vestuario desde el primer día

Mientras el debate sobre el carácter del equipo mira hacia atrás, el presente gira en torno a Jürgen Klopp. El nuevo seleccionador apenas ha aterrizado en el campamento de la DFB en Herzogenaurach y ya ha dejado huella, sobre todo entre los recién llegados.

Philipp Treu, lateral del Freiburg, lo resumió con una frase que dice mucho del impacto del técnico: con Klopp, uno siente que “caminaría por el fuego por él”. Para Treu, el entrenador es, sencillamente, “un mega tipo”.

Y no está solo. En su estreno, Klopp ha abierto la puerta a varios nombres nuevos: además de Treu, se entrenan con la selección Bambase Conte, Yannik Engelhardt, Max Rosenfelder, Hennes Behrens y Younes Ebnoutalib, todos concentrados con el patrocinador adidas de cara al debut en la Nations League el jueves (20:45) en los Países Bajos.

Ebnoutalib explicó qué les exige el nuevo seleccionador por encima de todo: “Que representemos a la selección alemana con orgullo”, contó antes del entrenamiento del martes por la tarde. Que el equipo “dé un paso al frente” y que, “incluso cuando las cosas no vayan bien, lo demos todo”.

El jugador del Frankfurt tuvo otra encrucijada importante: también podía haber elegido jugar con la selección de Marruecos. La llamada de Klopp inclinó la balanza. “Cuando llama Klopp, tienes que ir”, admitió. Lo definió como “uno de los mejores entrenadores del mundo” y habló de una energía claramente positiva alrededor del grupo.

Max Rosenfelder, central del Freiburg, percibe lo mismo. Para él, Klopp aporta “mucho carisma”. Hay “un enorme respeto”, sí, pero en las conversaciones personales el técnico se muestra “muy agradable, muy simpático” y consigue que todos “se sientan parte” del proyecto. En estos primeros días con la DFB, Rosenfelder solo quiere “absorberlo todo” y confesó estar “realmente con muchas ganas” de esta etapa.

Treu, compañero suyo en el club, mira de reojo a un puesto especialmente abierto: el lateral derecho. “Quiero mostrar quién soy”, dijo, citando a Philipp Lahm como modelo. Se definió como un futbolista fiable: “Siempre se puede contar conmigo”. Si llega la oportunidad, promete “dejar el corazón en el campo y darlo siempre todo”.

Entre la ilusión y la cautela: lo que espera Sammer de la era Klopp

Sammer, crítico con el pasado, ve en Klopp la figura adecuada para encender una nueva etapa. Y lo dice con convicción. “Reconozco que tiene un plan absoluto. Se puede discutir su forma de organizar las cosas, pero sigue un plan”, comentó en el programa “Sammer & Basile – der Hagedorn-Talk” en Sky. Su gran esperanza es clara: “Que este equipo nos devuelva una identidad que necesitamos con urgencia”.

Tras el desastre del último Mundial, Klopp toma el relevo de Julian Nagelsmann. El martes dirigió su primera sesión de entrenamiento en Herzogenaurach. El estreno oficial llegará el jueves, en Ámsterdam, ante los Países Bajos, un escenario perfecto para medir de inmediato el pulso del nuevo proyecto.

Sammer, sin embargo, pone freno a la euforia desatada alrededor del técnico. No quiere que se le vea como un salvador milagroso. “No puede hacer milagros”, advirtió. Para él, el proceso pasa por hacer entendible el camino, “a través de su personalidad y su experiencia como entrenador”, y asumir que todo esto “puede necesitar un poco de tiempo”.

Eso sí, ya ha notado algo: Klopp “parece eufórico, ya ahora”, y esa energía “afecta a la gente y al equipo también”. Pero Sammer lanzó una última advertencia: “En algún momento, la euforia por sí sola no te lleva a ninguna parte”.

La pregunta es evidente: ¿convertirá Klopp esa euforia en una identidad duradera o Alemania volverá a perderse entre jerarquías planas y caracteres diluidos? La respuesta empezará a escribirse en Ámsterdam.