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Alejandro Balde se queda en el Barça: ¿una nueva oportunidad?

Alejandro Balde se planta: no quiere salir del Barça… al menos no aún

La última semana ha cambiado por completo el paisaje de Alejandro Balde en el Barcelona. Hace nada era un titular asentado, un proyecto de lateral para una década. Hoy, a sus 22 años, se ve fuera de una convocatoria liguera y con su nombre circulando en los despachos en plena recta final de mercado.

La señal fue clara: Hansi Flick no lo llevó a Elche para el debut liguero. No fue una simple rotación. En el club se empezó a hablar de “oportunidad de mercado” y su futuro dejó de darse por seguro.

Mientras tanto, desde Inglaterra apareció un actor conocido: Manchester United. El club inglés se ha interesado por Balde, pero únicamente en forma de cesión. Ahí chocan las posturas. El Barça, si se desprende del lateral, solo contempla una venta definitiva, nada de préstamos que dejen el problema para más adelante.

Balde no se rinde

Según la información del periodista Alex Pintanel, el propio Balde no se ve ni mucho menos fuera del Barça. Todo lo contrario. Está convencido de que aún puede ganarse a Flick y no quiere hacer las maletas solo porque su rol ya no sea intocable.

El mensaje interno del jugador es sencillo: no ha tirado la toalla.

Su ausencia en la lista ante el Elche y el ruido de mercado no han cambiado su idea de fondo. Confía en que, con entrenamientos al máximo nivel y minutos cuando lleguen, puede recuperar la confianza del técnico alemán.

Eso no significa que cierre la puerta. Balde está dispuesto a escuchar si aparece una oferta realmente tentadora, un proyecto que le garantice protagonismo y crecimiento. Pero no va a forzar una salida. No está en modo huida.

Con 22 años, con físico, velocidad y capacidad para atacar espacios, siente que aún tiene margen para darle la vuelta a la situación y convencer al entrenador de que sigue siendo una pieza de futuro.

Un Barça abierto a escuchar

En los despachos, el discurso es algo distinto. El club no declara intransferible a Balde. La dirección deportiva está abierta a estudiar propuestas mientras remodela la defensa y valora operaciones de última hora antes del cierre de mercado.

Eso sí, no hay intención de regalarlo. Nada de ventas a la baja ni de movimientos por necesidad. Solo se contemplan ofertas que alcancen la valoración que el Barça tiene del jugador. Si no llega algo de ese nivel, no habrá acuerdo.

Con apenas una semana por delante antes de que se cierre la ventana, el margen es estrecho. Y cualquier operación que lo tenga en el centro obligaría a rehacer los planes defensivos a contrarreloj.

La competencia le cambia el paisaje

El contexto deportivo tampoco le ayuda. Flick tiene alternativas. Varias.

Joao Cancelo puede actuar en el lateral izquierdo cuando la pizarra lo pide. Gerard Martin se ha ganado su espacio como opción real. Y el técnico ha dejado claro que no le tiembla el pulso a la hora de redibujar la línea defensiva según el rival.

A eso se suma el impacto de la pretemporada. La irrupción del canterano Jordi Pesquer ha alimentado las dudas alrededor de Balde. El chico de La Masia ha dejado buenas sensaciones y ha entrado de lleno en la conversación para el lateral.

En Elche hubo otro gesto potente: Flick probó a Xavi Espart como lateral zurdo. El joven respondió con nota. El experimento salió bien y añadió aún más competencia a una zona que, hace no tanto, parecía propiedad exclusiva de Balde.

Con este escenario, su estatus ya no es el de otras temporadas. Ha dejado de ser una elección automática. Pero sus condiciones siguen ahí: velocidad, potencia, recorrido, capacidad para romper líneas desde atrás. Cualidades que no se encuentran todos los días.

Un reto que puede despertarlo

Si no llega una propuesta que le convenza de verdad, lo más probable es que Balde siga en el Barça. Y entonces le tocará el camino más duro: recuperar el sitio a base de rendimiento, no de pasado.

En el club no ven ese escenario como un problema. Al contrario. Internamente se admite que, desde que dio el salto al primer equipo, Balde ha vivido relativamente cómodo, con la banda izquierda menos discutida de lo que suele ser habitual en un club de este nivel.

Esta sacudida puede actuar como aviso. Como ese golpe que obliga a reaccionar.

Si el lateral responde, entrena y compite al nivel que se le presupone, Flick no tendrá motivos deportivos para ignorarlo. La pelota, en todos los sentidos, está ahora en sus pies.

Y con una semana de mercado por delante, la pregunta ya no es solo si el Barça quiere vender o si llega la oferta adecuada. La cuestión es otra: ¿aprovechará Balde este toque de atención para relanzarse… o será el inicio de su despedida del Camp Nou?