Alejandro Balde en el limbo del Barça: Sin minutos y sin protagonismo
Alejandro Balde atraviesa uno de los momentos más ásperos desde que irrumpió en el primer equipo del Barcelona. Lateral de presente y, sobre el papel, de futuro, pero hoy sin minutos, sin protagonismo y sin un solo partido disputado en lo que va de temporada.
El escenario es claro: Hansi Flick ha decidido mirar hacia otro lado. El técnico alemán se inclina por Gerard Martín y João Cancelo para el lateral izquierdo, y deja a Balde en una zona gris, incómoda, casi invisible dentro de la plantilla.
De pieza importante a transferible
El giro empezó en verano. Tras una campaña complicada, marcada por problemas físicos que le hicieron perderse 10 partidos, el club lo colocó en el mercado. No fue un movimiento menor: se trataba de un internacional joven, con recorrido y con cartel.
Manchester United tanteó seriamente su fichaje al final del mercado estival. Hubo interés, hubo conversaciones, pero no hubo acuerdo económico entre clubes. Y, sobre todo, no hubo voluntad del jugador de hacer las maletas. Con contrato hasta 2028 y una cláusula de rescisión de mil millones de euros, Balde no contemplaba salir del Barcelona.
El mensaje era contundente: quería pelear por su sitio en el Camp Nou. La realidad, de momento, le ha devuelto un golpe seco.
Castigado desde el primer día
Flick lo dejó fuera de la convocatoria en el debut liguero ante Elche. La decisión no se debió a una lesión ni a un problema burocrático. El técnico consideró que Balde no estaba lo suficientemente concentrado y lo apartó de la lista.
Desde entonces, el orden de preferencias en el lateral izquierdo se ha consolidado: primero Gerard Martín, luego João Cancelo. Balde, detrás de ambos. Muy detrás.
El dato es demoledor: todavía no se ha puesto la camiseta en partido oficial esta temporada. Ni un minuto. Ni una oportunidad para reivindicarse. Comparte ese extraño vacío con Bryan Fariñas, el otro jugador de campo disponible que aún no ha debutado. Los dos porteros suplentes, Ljubičić y Szczęsny, tampoco han jugado, igual que Frenkie de Jong y Bardají, estos últimos frenados por lesiones de larga duración.
Deco sale al paso
Ante el ruido creciente, Deco decidió explicar la postura del club en una entrevista en RAC1. El director deportivo fue directo:
«No ha pasado nada, es nuestro jugador», afirmó. «Tiene 22 años, tiene un gran futuro y un contrato con el mejor club del mundo. Tiene que competir para jugar».
El mensaje combina respaldo y exigencia. No hay puerta abierta a una salida inmediata, pero tampoco hay promesas de minutos regalados.
Deco recordó lo que Balde ya ha demostrado: «Balde tuvo lesiones, pero hace dos años fue espectacular. Si Balde está bien, es difícil que no juegue en el Barcelona».
La frase encierra una condición clara: todo pasa por su estado físico, su nivel y su respuesta en el día a día. El escudo no basta, el pasado tampoco.
Un año que parece otro mundo
Lo que vive hoy contrasta de forma brutal con su situación hace apenas un año. En la temporada 2025-2026, Balde arrancó LaLiga como titular fijo: fue de la partida en las tres primeras jornadas, sumando 222 minutos de juego. Era una pieza estable, una apuesta continuada.
Entonces, Flick solo lo dejó los 90 minutos en el banquillo en cinco ocasiones en toda la temporada. Ahora, con septiembre todavía en sus inicios, ya ha superado casi ese ritmo de ausencias sin ni siquiera haber pisado el césped.
El descenso en su jerarquía dentro del equipo es evidente. De titular consolidado a suplente sin minutos. De intocable a interrogante.
La pregunta ya no es qué fue Balde para el Barça, sino si podrá recuperar el sitio que, no hace tanto, parecía reservado a largo plazo.






