Al-Hilal: El primer club privado del fútbol saudí
Un terremoto silencioso sacude al fútbol saudí. Y el epicentro está en Riad.
Prince Al-Waleed bin Talal, presidente de Kingdom Holding Company, se prepara para un paso que rompería todos los moldes: asumir el 100% de la propiedad de Al-Hilal y convertir al gigante azul en el primer gran club popular del país en manos totalmente privadas.
Del 70% al control absoluto
El movimiento no nace de la nada. El pasado abril, Kingdom Holding Company adquirió el 70% de las acciones de Al-Hilal, en virtud de un contrato vinculante firmado con el Saudi Public Investment Fund (PIF). Desde entonces, el club ha vivido bajo una estructura mixta, a medio camino entre la nueva era de inversión y el viejo modelo tutelado por el Estado.
Ahora, el tablero cambia de nuevo.
El periodista saudí Waleed Al-Farraj reveló que Prince Al-Waleed bin Talal está cerca de solicitar el aumento de su participación hasta el 100%. No se trata de un simple rumor de plató: lo dijo en su programa “Rotana Sport with Waleed”, emitido en el canal “Rotana Khalijia”, un medio que, además, pertenece originalmente al propio príncipe.
El mensaje es claro. Y su procedencia, aún más.
Un día clave para los grandes de Arabia Saudí
El contexto ayuda a entender la magnitud del paso. El miércoles, el Ministerio de Deportes de Arabia Saudí anunció la transferencia de su participación del 25% en los cuatro grandes —Al-Hilal, Al-Nassr, Al-Ittihad y Al-Ahli— al Saudi Public Investment Fund.
Con ese movimiento, el Estado se retiró formalmente del accionariado directo de los colosos del fútbol saudí, dejando el control en manos del poderoso fondo soberano. Un cambio estructural, pensado para impulsar la profesionalización, atraer inversión y consolidar el proyecto deportivo del país.
Y justo cuando el nuevo mapa parecía definido, aparece Al-Hilal para romper el molde.
Al-Hilal, el primero en salir del paraguas del PIF
Si se concreta la operación y Prince Al-Waleed bin Talal eleva su participación al 100%, Al-Hilal se convertirá en el único de los cuatro grandes que abandona el paraguas del Saudi Public Investment Fund.
Hoy, es el primero en desmarcarse. Los otros tres —Al-Nassr, Al-Ittihad y Al-Ahli— siguen bajo el control del PIF y, según las informaciones, se espera que definan su propio camino en los próximos meses. El modelo Al-Hilal podría convertirse en referencia… o en excepción.
La decisión, en cualquier caso, sería histórica: un club con una de las mayores masas sociales del mundo árabe, completamente en manos privadas, dirigido por uno de los hombres más influyentes del país.
La pregunta ya resuena en los despachos y en las gradas: ¿es este el futuro del fútbol saudí o el golpe de efecto de un solo gigante decidido a ir un paso por delante de todos?






