Al-Hilal busca evitar la maldición de dos derrotas consecutivas
Al-Hilal viaja a Buraidah con un fantasma en la cabeza. No es un rival directo, ni un estadio maldito. Es algo más incómodo para un gigante: la posibilidad real de encadenar dos derrotas ligueras por primera vez en casi cinco años.
El líder de la Saudi Roshn League visita mañana sábado a Al-Taawoun en la séptima jornada, todavía con el golpe fresco del tropiezo ante Neom, que se impuso por 2-0 el pasado lunes en la sexta fecha. Una derrota que no solo cortó el buen arranque del curso, también activó todas las alarmas históricas del club capitalino.
El “mal de dos partidos” que persigue a Al-Hilal
En el entorno de Al-Hilal se habla ya de “maldición”. No es superstición vacía: la última vez que el equipo perdió dos encuentros de liga consecutivos fue hace alrededor de cinco años, en una secuencia que arrancó precisamente ante su vecino y eterno rival, Al-Nassr.
Aquella racha negativa llegó en diciembre de 2021. Primero, caída por 2-0 frente a Al-Nassr. Después, desplome en la jornada siguiente ante Al-Fateh, con un 3-2 que dejó al descubierto todas las grietas del entonces campeón. Desde ese episodio, el club de Riad ha sabido reaccionar siempre tras cada golpe liguero.
El dato es contundente: en todo este periodo, cada vez que Al-Hilal ha perdido un partido de liga, nunca ha repetido derrota en la siguiente jornada. El peor escenario ha sido un empate. Ni una sola vez se ha encadenado una segunda caída.
Por eso el duelo ante Al-Taawoun pesa más de lo que indica la clasificación.
Liderato en juego… y orgullo también
Al-Hilal llega a esta séptima jornada en lo más alto de la Saudi Roshn League, con 15 puntos. Comparte puntuación con Al-Nassr y Al-Qadsiah, que ocupan segundo y tercer puesto respectivamente, separados únicamente por la diferencia de goles. Un resbalón más puede costar caro en la tabla y, sobre todo, en el vestuario.
La visita al estadio de Al-Taawoun en Buraidah no se presenta como un simple trámite para “The Boss”. Es una prueba de carácter. Un examen directo a la capacidad del líder para levantarse de inmediato o revivir una pesadilla que parecía enterrada.
Si Al-Hilal sale indemne, el relato seguirá siendo el de un equipo que sabe reaccionar y proteger su hegemonía. Si vuelve a caer, la “maldición” dejará de ser un recuerdo estadístico para convertirse en el primer gran punto de inflexión de la temporada.






