Adam Wharton celebra la compra de una camiseta de Gerrard
Adam Wharton, uno de los grandes objetivos de mercado de Liverpool, no pudo ocultar su sonrisa de niño cuando se aseguró una pieza de culto de Anfield: una camiseta firmada por Steven Gerrard de la histórica final de la Champions League de 2005.
El centrocampista de Crystal Palace apareció en un directo de eBay Live con el usuario @whartttty, siguiendo con nervios el final de la puja por la elástica conmemorativa de Estambul. A falta de segundos, lanzó una última oferta de 410 libras por la camiseta, decorada con la inscripción “European Champions Istanbul 2005” y la firma de Gerrard estampada en el centro, justo encima del icónico patrocinio de Carlsberg.
Cuando el contador llegó a cero y se confirmó que era el ganador, Wharton se echó hacia atrás en la silla, radiante, y soltó un sencillo pero elocuente: “We got it”. La escena, captada en vídeo y difundida en redes sociales, resume a la perfección el momento: un joven centrocampista de la Premier League, vinculado con Liverpool, celebrando como un aficionado más.
El clip salta después al exterior. Wharton, ya con el paquete en la mano, anuncia: “Así que la camiseta del directo de Icon Memorabilia acaba de llegar, aquí está. Qué belleza”. La cámara gira y muestra la prenda extendida sobre una tumbona al sol, como si fuera un trofeo recién conquistado.
No es una camiseta cualquiera. Es el recuerdo de una de las noches más inolvidables de la Champions League. Bajo los focos del Ataturk Olympic Stadium de Estambul, Steven Gerrard capitaneó a su club de toda la vida hacia una remontada imposible ante el AC Milan de una era dorada.
El contexto hace aún más valiosa la pieza que ahora posee Wharton. Aquel Liverpool de Rafael Benítez se marchó al descanso perdiendo 3-0: gol de Paolo Maldini en el primer minuto y doblete de Hernán Crespo. El título parecía sentenciado. Pero el segundo tiempo cambió la historia del club.
Remontada Histórica
El equipo salió a morder. Gerrard recortó distancias en el 54, Vladimir Smicer hizo el 3-2 apenas dos minutos después y Xabi Alonso empató en el minuto 60, tras aprovechar un penalti que él mismo vio detenido antes de marcar en el rechace. Desde ahí, resistencia pura. Dos defensas al límite, prórroga agónica y una tanda de penaltis para decidir la quinta Copa de Europa de los reds.
Liverpool se impuso 3-2 desde los once metros, con fallos de Serginho, Andrea Pirlo y Andriy Shevchenko, y elevó aquella camiseta a la categoría de reliquia para varias generaciones de aficionados.
Ahora una de esas reliquias cuelga, o colgará, en casa de Adam Wharton. Y el gesto alimenta inevitablemente las especulaciones: un mediocampista joven, elegante, ya internacional, fascinado por la figura de Gerrard y vinculado a diario con un posible traspaso a Anfield.
Crystal Palace, sin embargo, no está dispuesto a dejarle salir fácilmente. El club londinense ha tasado al jugador en torno a los 78 millones de libras y se aferra a él como pieza clave para la nueva temporada. Y no es el único gigante atento: Real Madrid también aparece en el horizonte como competencia seria por su fichaje.
Mientras los despachos se preparan para un verano tenso, el vídeo de Wharton celebrando su victoria en la puja recorre las redes entre aficionados de Liverpool. Hoy es solo una camiseta firmada por un mito. La gran incógnita es si, dentro de unos meses, ese mismo jugador estará cruzando el túnel de Anfield con el escudo del liver bird sobre el pecho.





