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Adam Wharton: El adiós inminente del Crystal Palace

En Selhurst Park todos conocen el guion, aunque nadie lo diga demasiado alto. Adam Wharton sigue vistiendo la camiseta del Crystal Palace, pero la sensación en el club es que el reloj hacia su salida ya empezó a correr hace tiempo.

Durante las dos ventanas de 2026, su nombre alimentó debates, llamadas y reuniones. En enero, con el Palace lanzado en su persecución del título de la Conference League, la respuesta fue tajante: el centrocampista no se movía. No había precio para una de las piezas clave del proyecto en plena batalla europea.

El verano prometía otra cosa. Se esperaban ofertas serias, de esas que hacen dudar a cualquier directiva. Las preguntas llegaron, los sondeos también, pero ninguna propuesta terminó en acuerdo. El mercado en el sur de Londres lo protagonizaron otros: Anderson, Fernandez, Carlos Baleba, Andrey Santos y Morgan Rogers marcaron una ventana de gasto fuerte y ambiciosa, mientras Wharton se quedaba… de momento.

El propio jugador, formado en la academia del Blackburn, no ha intentado forzar nada. No ha levantado la voz ni ha pedido salir. No va a “mecer el barco”, como se comenta en el entorno del club. Pero la sensación compartida en el Palace es que esto se parece demasiado a una despedida a cámara lenta.

Morrison no se esconde: “El verano que viene se irá, seguro”

Clinton Morrison, exdelantero del Crystal Palace, lo ve clarísimo. En declaraciones a GOAL, en una entrevista realizada a través de Freebets.com, el exinternacional irlandés fue directo cuando le preguntaron por el futuro de Wharton.

“Seré sincero contigo, el próximo verano se irá, seguro”, afirmó. Y fue más allá: “Palace no puede retener a Adam Wharton, sin ninguna duda. Si has visto a todos estos centrocampistas que se están moviendo, Adam Wharton es tan bueno como cualquiera de ellos. Se irá en verano. Creo que tendrán otro año”.

Morrison recordó que ya en el último mercado no faltaron pretendientes: “Hubo muchos clubes interesados en él en verano. Pero no pueden permitirse perder a Adam Wharton cuando ya han perdido a [Maxence] Lacroix y a otros grandes jugadores”.

Su mensaje no dejaba resquicios: “Se irá el próximo verano. Es un jugador top y le tengo muchísimo respeto y admiración. Así que sé, con certeza, que no estará allí en verano. Incluso en enero creo que los equipos llamarán a la puerta. Pero no creo que el Palace haga negocios entonces. El verano que viene, creo que el presidente ya sabe que no estará en ese club”.

¿Un traspaso de más de 100 millones?

Con los precios del mercado disparados, la gran incógnita es obvia: ¿entrará Wharton en el club de los fichajes por encima de los 100 millones de libras?

Morrison no dudó al situarlo en esa franja: “Está en ese rango. Y el presidente no aceptará menos que eso, seguro. Sé cómo es”. La lógica del exdelantero es sencilla: “Sacas mucho dinero por él porque es un jugador especial. Y es joven. Está en una buena edad. Tiene 22 años. Así que todavía le queda muchísimo fútbol por delante y ni siquiera ha llegado a su pico”.

La posición también juega a favor del Palace en la negociación. “Si quieres arrancar a Adam Wharton de allí, vas a tener que pagar mucho dinero”, insistió. “Hay mucho dinero con todos estos centrocampistas que se van por precios ridículos. Así que los centrocampistas ahora son más importantes que nadie. Eso parece, viendo el dinero que se está gastando en ellos”.

Grandes de la Premier y Europa, al acecho

El nombre de Wharton ya se ha cruzado con gigantes de la Premier League. Manchester United apareció vinculado a él en el pasado, aunque en la última ventana se decantó por reforzar su centro del campo con Andrey Santos y Youri Tielemans. Liverpool también ha sido relacionado con el joven mediocentro y podría reactivar su interés cuando termine la presente campaña.

No son los únicos. Desde hace meses se habla de la posibilidad de que el talentoso organizador dé el salto a un gigante europeo. Nadie en el entorno del jugador duda de que tiene nivel para integrarse en cualquier vestuario del mundo.

En Selhurst Park, mientras tanto, disfrutan de cada partido sabiendo que quizá estén viendo los últimos capítulos de una historia que, salvo giro inesperado, terminará con Adam Wharton cruzando la puerta de salida… y con un cheque que puede reescribir el futuro del club. La cuestión ya no es si se irá, sino quién se atreverá a pagar el precio de un centrocampista llamado a dominar la próxima década.