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Wrexham cierra la cesión de Issa Kaboré y asegura su futuro

Wrexham se prepara para atar a Issa Kaboré de forma definitiva y poner punto final a una de las cesiones más largas y errantes del fútbol europeo reciente. El lateral de Burkina Faso, propiedad de Manchester City desde 2020, está cerca de firmar en propiedad con el club galés tras una temporada en la que se ganó el vestuario, la grada y un hueco en el plan de futuro.

De nómada del City a pieza clave en Wrexham

Kaboré, de 25 años, completó siete cesiones desde que salió del Mechelen rumbo al Etihad. Volvió inmediatamente al club belga, pasó por Troyes, Marseille, Luton Town, Benfica y Werder Bremen antes de aterrizar en Wrexham el último día del mercado de septiembre pasado. Mucho equipaje, muchos aeropuertos, pero ni un solo minuto oficial con el primer equipo del City.

En el Racecourse Ground, en cambio, encontró por fin continuidad. Disputó 32 partidos en todas las competiciones en la campaña 2025-26 y se adueñó del carril derecho. Aunque su posición natural es la de lateral, Phil Parkinson lo utilizó como carrilero, una decisión que disparó su impacto ofensivo.

Sus números lo confirman: ocho asistencias en Championship, más que cualquier otro jugador de Wrexham. Ningún otro fichaje cedido dejó una huella tan clara en el último tercio del campo.

Un debut que cambió el tono de la temporada

Su carta de presentación fue de las que se recuerdan. Debut en Carrow Road, ante Norwich City, y dos asistencias para sostener un 3-2 que marcó el tono de la temporada. Un equipo recién ascendido a la segunda categoría, en su primera campaña en el segundo nivel en 43 años, imponiéndose fuera de casa con la ayuda decisiva de su nuevo carrilero.

Desde entonces, Kaboré se convirtió en fijo en los planes de Parkinson. Partido tras partido, hasta que el calendario internacional le jugó una mala pasada: una lesión de isquiotibiales con Burkina Faso durante el parón de noviembre lo frenó en seco.

La baja fue un golpe para Wrexham, que había encontrado en su profundidad por banda una de sus armas más fiables. Pero el internacional de 55 partidos con su selección regresó donde había empezado a crecer: con la camiseta de su país, en la Copa Africana de Naciones 2025.

Regreso, reacción y un final de curso convincente

Kaboré reapareció con Burkina Faso en el torneo continental y, tras recuperar sensaciones, volvió a ser protagonista en la segunda mitad de la temporada con Wrexham. Parkinson no dudó en devolverle el carril derecho y el futbolista respondió con la misma energía y agresividad ofensiva que antes de la lesión.

El equipo cerró el curso en séptima posición en Championship, un registro notable para un club que llevaba más de cuatro décadas sin pisar la segunda categoría. El papel de Kaboré, tanto en la salida de balón como en la generación de ocasiones, fue uno de los pilares silenciosos de ese salto competitivo.

Ahora, el movimiento definitivo parece inevitable: después de años de cesiones, el jugador está cerca de cerrar su salida permanente del Etihad Stadium. Para él, significa estabilidad. Para Wrexham, blindar una de las piezas que mejor encajan en el sistema de Parkinson.

El plan de Parkinson: carrileros, fondo de armario y último sprint de mercado

El técnico ya ha empezado a remodelar su plantilla para el nuevo curso. Han llegado el lateral Danny Imray, el portero Anthony Patterson y el centrocampista Ben Whiteman. Refuerzos importantes, pero el entrenador tenía clara una prioridad: reforzar aún más las bandas.

Por eso la operación Kaboré es tan estratégica. Parkinson quiere dos carrileros de nivel por cada costado y un equipo capaz de sostener un ritmo alto durante toda la temporada. El club también sigue de cerca a Jacques Ekomie, lateral izquierdo de Angers, para equilibrar el otro lado del campo.

El mercado, sin embargo, no se detiene ahí. El técnico no descarta incorporar un central y un mediapunta antes del cierre de la ventana de fichajes, fijado para las 23:00 BST del 1 de septiembre. La sensación es clara: Wrexham no quiere limitarse a disfrutar de su regreso a Championship. Quiere asentarse arriba.

Un nuevo curso, un viejo estadio y una banda derecha con dueño

El próximo examen llega pronto. Wrexham vuelve a la acción este viernes por la noche (20:00 BST) en el Racecourse Ground, frente a Birmingham City. Un escenario perfecto para presentar su nuevo proyecto ante su gente, con un objetivo más ambicioso que el simple hecho de competir.

Si nada se tuerce, Issa Kaboré ya no será solo el cedido que deslumbró el año pasado. Será el carrilero en propiedad de un club que se ha ganado el derecho a pensar en algo más que la permanencia. La pregunta ya no es dónde jugará Kaboré la próxima temporada.

La cuestión es hasta dónde puede llegar Wrexham con él clavado en ese costado derecho.