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Van der Vaart critica a Koeman tras eliminación de Países Bajos

La eliminación de Países Bajos ha dejado cicatrices profundas y una pregunta que retumba en el debate futbolístico neerlandés: ¿por qué tocar lo que por fin empezaba a funcionar? Rafael van der Vaart, analista para la cadena holandesa NOS, no se guardó nada al analizar el planteamiento de Ronald Koeman ante Marruecos, un partido que dinamitó el tímido impulso que la selección había logrado en la fase de grupos.

El exmediapunta de Real Madrid habló con una mezcla de incredulidad y enfado. Para él, el problema no fue solo de ejecución, sino de concepto. De estructura. De una decisión que, a sus ojos, desarmó por completo al equipo en la zona donde Marruecos se siente más fuerte: el centro del campo.

“Superas una fase de grupos difícil razonablemente bien. Luego las cosas empiezan a encajar un poco. ¿Qué pasa por tu cabeza para cambiarlo todo contra Marruecos? No lo entiendo en absoluto”, lanzó Van der Vaart, poniendo el foco directamente en el banquillo.

Un centro del campo desguarnecido

El análisis posterior al partido giró en torno a la misma idea: el “golpe de efecto” táctico de Koeman terminó convirtiéndose en un regalo para Marruecos. Al modificar la estructura y dejar el corazón del campo con menos efectivos, Países Bajos quedó expuesto justo donde el rival se siente más cómodo y dominante.

Van der Vaart fue tajante: Marruecos se impuso en su zona de poder, y el plan neerlandés colaboró en ello. “Creo que el centro del campo de Marruecos es su mayor fortaleza. Y decides jugar contra ellos solo con dos hombres… Yo no he estudiado para ser entrenador, pero eso me parece un poco torpe”, afirmó.

Esa elección, según el exinternacional, tuvo un efecto directo sobre la pieza que debía marcar diferencias: Frenkie de Jong. El mediocentro, acostumbrado a manejar el ritmo con balón, quedó prácticamente desconectado del juego.

“Frenkie jugó el peor partido que le he visto en mi vida. De verdad, muy decepcionante. Pero, ¿es por culpa del sistema?”, se preguntó Van der Vaart. Para él, la respuesta está en la propia naturaleza del jugador: “Frenkie solo es efectivo cuando tienes el balón, y hoy no lo tuvimos en absoluto, así que Frenkie estuvo completamente invisible. Y se supone que es nuestro hombre principal…”.

De Jong terminó sustituido por Marten de Roon después de 110 minutos, síntoma de un plan que nunca terminó de encontrarle un lugar cómodo en el encuentro.

Gakpo marca, pero también se apaga

Ni siquiera el gol de Cody Gakpo sirvió para cambiar la narrativa. El atacante volvió a aparecer en el marcador, pero su influencia en el juego fue mínima, otro reflejo de un equipo partido y mal conectado entre líneas.

“Cody Gakpo marcó el gol, pero, por supuesto, apenas participó tampoco”, subrayó Van der Vaart, enlazando la falta de protagonismo de las dos grandes referencias ofensivas con el diseño táctico de Koeman. Países Bajos sobrevivió a tramos del partido, pero nunca lo controló.

La sensación que deja el choque es la de una selección que se traicionó a sí misma justo cuando el torneo empezaba a abrirse. Venía de superar una fase de grupos complicada, de encontrar automatismos, de reconocerse. Y en el cruce decisivo, cambió.

Koeman, en el ojo del huracán

El vuelo de regreso a casa no será tranquilo para el vestuario neerlandés. La crítica interna se anuncia dura, y no solo en los medios. El grupo, muy cuestionado, encara un periodo de reflexión obligada tras una campaña que se va con un regusto amargo.

Mientras Marruecos ya mira hacia Houston y su duelo de octavos de final ante Canadá, Koeman se queda con un incendio que apagar: su dirección táctica, la estructura del equipo y el peso de sus decisiones en un torneo que se escapó demasiado pronto.

La edad de varias piezas clave, el desgaste competitivo y la falta de relevo en algunas posiciones se han hecho visibles. El diagnóstico apunta a un cambio de ciclo. Con figuras señaladas y un modelo discutido, el seleccionador deberá decidir si insiste en su idea o si acepta que esta generación necesita algo más que retoques: quizá un rediseño profundo antes de que arranque la próxima ventana internacional.