Unai Emery despide a Ollie Watkins y da la bienvenida a Nicolas Jackson
Unai Emery no escondió nada. Ni la emoción, ni la dureza de las decisiones, ni el error de su delantero estrella en sus últimos días como jugador de Aston Villa. Ollie Watkins, máximo goleador del club en la Premier League, se marcha rumbo a Arabia Saudí, pero lo hace dejando una mezcla de récords, disculpas y abrazos en Villa Park.
El delantero de 30 años está previsto que aterrice el viernes en Arabia Saudí para cerrar un traspaso de 51 millones de libras a Al-Hilal. En Birmingham ya tienen sustituto: Villa está listo para rematar la llegada de Nicolas Jackson desde Chelsea por 65 millones, una apuesta fuerte para cubrir el vacío que deja el inglés.
La disculpa de Watkins y el adiós más humano
La salida no ha sido limpia del todo. Watkins se negó a jugar el domingo ante Brighton, un gesto que obligó a Emery a dar explicaciones y, sobre todo, a escuchar las del propio futbolista.
“Nos dijo después del partido contra Brighton que lo sentía y que había cometido un error. Se equivocó, pero lo aceptamos. Los jugadores también”, explicó el técnico español, que quiso subrayar el contexto de toda la etapa del delantero en el club.
Porque más allá del tropiezo final, la hoja de servicio de Watkins es enorme. Es el máximo goleador del Aston Villa en la era Premier League con 91 tantos, dentro de un total de 108 dianas en todas las competiciones desde su llegada procedente de Brentford en 2020 por 28 millones de libras. Cifras de líder. Cifras de referencia.
Emery, sin embargo, se quedó con la persona tanto como con el futbolista. “Su compromiso y su comportamiento fueron fantásticos. Es un tipo fantástico, un tipo fantástico incluso más que como jugador. Le dije adiós con un gran abrazo y con pequeñas lágrimas”, confesó el entrenador, dejando una imagen muy clara del vínculo construido en estos años.
Y, casi en la misma frase, giró la página: “Ahora empieza un nuevo capítulo aquí con Nicolas Jackson”.
Un proyecto que vende… para seguir creciendo
El relevo en la delantera llega en pleno verano de reconstrucción. Watkins no es el único peso pesado que ha abandonado el vestuario. Emery lo sabe y no se esconde ante la inquietud de una afición que ve marcharse a varios pilares tras una exitosa temporada 2025-26.
“Hemos tomado decisiones porque son buenas para el club”, recalcó. “Por supuesto, no queremos ser un club que vende jugadores, pero la responsabilidad está ahí. Es una locura [recibir ese dinero] por alguien de 30 años y 50 millones por Ezri Konsa, que tiene 28”.
El mensaje es claro: el club aprovecha el valor creado. “Cómo hemos desarrollado en el último año a algunos jugadores y cómo podemos vender ahora a algunos es completamente la decisión correcta”, defendió Emery.
La prioridad, eso sí, es no quedarse mirando el mercado. “Tenemos que reconstruir el equipo lo más rápido posible. Los aficionados tienen que aceptar nuestra forma de trabajar y por qué estamos tomando ciertas decisiones”, remató, consciente de que el juicio real llegará cuando ruede el balón.
Jackson y Goretzka, las nuevas piezas de Emery
La primera gran pieza ofensiva ya está elegida. Aston Villa tiene un acuerdo cerrado por Nicolas Jackson y trabaja contrarreloj para inscribir al delantero senegalés a tiempo para el partido del lunes ante Arsenal. Emery quiere que el nuevo ‘9’ llegue no solo como recambio de Watkins, sino como símbolo de la siguiente fase del proyecto.
Pero el cambio no se limita al frente de ataque. En el centro del campo, el club ha aprovechado una oportunidad de mercado de las que marcan verano. Leon Goretzka firmó el jueves como agente libre tras terminar su etapa en Bayern Munich, donde lo ganó prácticamente todo: siete títulos de Bundesliga y una Champions League.
“Es un ganador. Es un jugador muy competitivo, un buen jugador para añadir a nuestra plantilla”, valoró Emery. “Es versátil y llega en forma, entrenando bien. Ojalá el lunes pueda estar sobre el césped”.
Villa pierde a su gran goleador, sí. A cambio, suma jerarquía en el medio, un nuevo delantero de élite y una caja fuerte reforzada por ventas millonarias. Entre las lágrimas por Watkins y la expectación por Jackson y Goretzka, el proyecto de Emery entra en una fase decisiva: ahora le toca demostrar que este no es el final de un ciclo, sino el arranque de uno todavía más ambicioso.





