Real Madrid cierra el mercado de fichajes: sin más entradas este verano
El verano del Real Madrid ha sido un terremoto. Nuevo entrenador, media plantilla retocada y un mensaje final, a horas del cierre del mercado: basta. No entra nadie más.
Según informa el periodista José Félix Díaz, en declaraciones recogidas en el canal de YouTube de Rubén Martín, el club blanco da por cerrada la operación entrada. Nada de últimas sorpresas antes de la medianoche del martes 1 de septiembre. La plantilla que tiene ahora José Mourinho es la que tendrá que competir hasta enero.
Un verano de revoluciones
El primer gran movimiento fue precisamente el del banquillo. La llegada de José Mourinho al Santiago Bernabéu marcó el inicio de una reconstrucción profunda. A partir de ahí, una cascada de refuerzos.
Han sido seis fichajes de peso: Marc Cucurella, campeón del mundo; Ibrahima Konaté para apuntalar la defensa; Bernardo Silva como pieza creativa; Denzel Dumfries para el carril derecho; Yan Diomande como apuesta total de futuro; y, este mismo lunes, el joven centrocampista Sergio Martínez, procedente del Racing de Santander, que se incorporará inicialmente al Castilla.
Entre todos, un nombre ha eclipsado al resto: Yan Diomande. El costamarfileño, con solo 19 años, se ha convertido en el fichaje más caro de la historia del club: 140 millones de euros incluyendo variables. Una cifra que lo coloca, de golpe, en el centro del proyecto y del foco mediático.
El movimiento por Sergio Martínez, también de 19 años, apunta a la segunda línea. Un talento para la medular, pero que, al menos de inicio, trabajará bajo el paraguas del filial.
Objetivos que se escaparon
El plan de Mourinho incluía algo más. El técnico quería un centrocampista de máximo nivel y un central zurdo para completar la defensa. El club lo intentó, pero el mercado respondió con un portazo.
El gran objetivo para la sala de máquinas era Rodri. El internacional español estaba señalado como la pieza ideal, pero decidió aceptar la propuesta del eterno rival y se marchó al FC Barcelona. Un golpe simbólico y deportivo.
En defensa, el nombre que más gustaba era Alessandro Bastoni, de Inter de Milán. Central zurdo, jerárquico, perfil perfecto para lo que pedía el entrenador. Las conversaciones no llegaron a buen puerto y la operación se enfrió hasta desaparecer.
Con un solo día por delante antes de que se cierre el mercado, el mensaje interno ya es claro: no habrá más intentos. No llegará ese centrocampista top ni el central zurdo que quería Mourinho.
Puerta cerrada a entradas, semiabierta a salidas
Si el capítulo de fichajes está finiquitado, el de salidas aún respira. El Real Madrid no descarta movimientos de última hora en el apartado de bajas.
El club lleva semanas intentando encontrar una solución para Eduardo Camavinga. El francés ha sido relacionado insistentemente con la Premier League, pero el jugador se ha plantado. No quiere irse. Ni cesión, ni traspaso. De momento, resiste en Valdebebas.
En una situación parecida se encuentra Raúl Asencio. Mourinho no le ve un papel relevante en su proyecto y el club le ha abierto la puerta para que busque minutos lejos del Bernabéu. Sin embargo, el canterano tampoco muestra prisa por salir.
Queda muy poco margen y muchas dudas. Lo único que hoy está escrito en piedra es que no habrá más caras nuevas. Mourinho ya conoce el grupo con el que tendrá que pelear por todo.
La pregunta, a partir de ahora, es otra: ¿le alcanzará con lo que tiene?





