Pedro Neto: el extremo que podría llegar al Liverpool
El mercado aún no ha explotado, pero los nombres empiezan a repetirse en las conversaciones de despacho. Uno de ellos es Pedro Neto, hoy jugador del Chelsea, que según un periodista inglés “saltaría” ante la mínima opción de fichar por el Liverpool este verano.
La historia viene de lejos. Hace dos años, los responsables deportivos de Anfield ya habían sondeado a los agentes del portugués, entonces en el Wolves. El extremo acabó firmando por el Chelsea y dejó un poso de arrepentimiento en más de uno en Merseyside, incluido Jamie Carragher, que no escondió su frustración por aquel giro de los acontecimientos.
Desde entonces, Neto ha construido un perfil sólido en Stamford Bridge. Tiene 26 años, suma 19 goles en 103 partidos con los Blues y fue una de las figuras en el título del Mundial de Clubes conquistado hace doce meses, con tres tantos en el torneo. No es un goleador de cifras descomunales, pero sí un futbolista de impacto en noches grandes.
Un deseo claro y un encaje evidente
La posibilidad de verle de rojo vuelve a escena. En el programa The Transfer Show de Anfield Index, el periodista Dave Davis explicó que el Liverpool busca varios extremos este verano y que las relaciones con Jorge Mendes, agente de Pedro Neto, se han reactivado.
“Todo el mundo está escarbando en lo mismo, ¿no? ¿Por quién va a ir el Liverpool? Está claro que los extremos son la prioridad, y lo digo en plural. Lo sabemos todo el verano. El Liverpool está ahora en la lista alternativa”, expuso el reportero, describiendo un escenario en el que el club ya no mira solo a sus primeras opciones.
Davis detalló el perfil del jugador del Chelsea con precisión casi de ojeador: “Es muy distinto, Neto, si intento ser positivo con esto. Es un portador de balón, su pase es bueno. Es un centrador. Su amenaza esperada en centros está en el percentil 95. El valor añadido de sus centros, en el 93”. Datos que encajan con la idea de un extremo que no solo desborda, sino que alimenta el área de manera constante.
Sobre la opción real de que el portugués termine en Anfield, el periodista fue directo: “Nuestra información se está consolidando hoy. Neto saltaría a por esto. Estuvieron a punto de hacerlo cuando estaba en el Wolves”. Aun así, él mismo matizó que sigue “buscando agujeros” a esa posibilidad, una forma de subrayar que el interés no significa operación inminente.
Un perfil que seduce, un fichaje que se complica
El encaje futbolístico se entiende rápido. Neto es un extremo probado en la Premier League, capaz de actuar en la derecha —la zona de Mo Salah—, pero también de cambiar de banda e incluso ocupar posiciones más centradas si el guion lo exige. Para un Liverpool que debe pensar ya en el relevo del egipcio, su nombre no es casualidad.
Sin embargo, el análisis frío de los números pone matices. Su registro goleador en el Chelsea no impresiona: nueve tantos en 69 partidos de Premier League. Es la misma cifra que Cody Gakpo firmó la pasada temporada con el Liverpool en 52 encuentros en todas las competiciones, y el neerlandés soportó una lluvia de críticas por su rendimiento.
Ahí aparece la otra cara de Neto. Si no destaca por su olfato de cara a puerta, sí lo hace por lo que genera para los demás. Las estadísticas de Fotmob en la Premier 2025/26 lo sitúan entre la élite de su posición en varios apartados por 90 minutos: un 87,3% de acierto en el pase (percentil 89), 1,29 centros exitosos (percentil 88), 0,41 “grandes ocasiones” creadas (percentil 81), 0,2 asistencias (percentil 78), 1,8 ocasiones creadas (percentil 78) y 1,6 regates exitosos (percentil 76).
Son cifras de un generador de juego, más que de un finalizador. De un futbolista que estira, rompe líneas y alimenta a los rematadores. Justo el tipo de perfil que suele brillar en un sistema agresivo como el del Liverpool, acostumbrado a castigar el área rival con volumen de centros y llegadas desde segunda línea.
La barrera del mercado
Sobre el papel, el movimiento tiene lógica deportiva. Pero el mercado no se rige solo por el césped. El Chelsea no es precisamente un club vendedor cuando se trata de reforzar a un rival directo, por más que en los últimos años se hayan visto operaciones llamativas: Kai Havertz y Noni Madueke a Arsenal, Mason Mount a Manchester United. El precedente existe, la puerta no está cerrada por sistema.
Aun así, cuesta imaginar al Liverpool lanzándose con todo por Neto este mismo verano. El coste, la situación contractual y la política de ventas del Chelsea dibujan un escenario espinoso. Y en Anfield, con varias prioridades abiertas y la necesidad de acertar al milímetro en el relevo de Salah, no hay margen para un movimiento que no se considere absolutamente definitivo.
Neto, por su parte, parece claro: si el teléfono suena desde Merseyside, respondería sin mirar atrás. La cuestión es otra: ¿se atreverá el Liverpool a llamar ahora o esperará a que el mercado le empuje hacia una decisión que, tarde o temprano, tendrá que tomar?





