Pánico en Debrecen: Caída de cámara y triunfo de Szoboszlai
Una noche amistosa en el Nagyerdei Stadion de Debrecen estuvo a un paso de la tragedia. Entre el brillo de Dominik Szoboszlai y el debut absoluto de un portero de Liverpool, el fútbol se detuvo en seco por un incidente que heló la sangre a todos los presentes.
Una cámara cae desde 20 metros
El duelo entre Hungría y Kazajistán avanzaba con normalidad cuando algo empezó a ir mal muy lejos del césped, pero demasiado cerca de los jugadores. Una cámara de televisión suspendida del techo del estadio por cables comenzó a echar humo en la primera parte, después de que un fuego dañara el cable que la sostenía, según informaron medios húngaros.
En el minuto 26, el susto se convirtió en estruendo: el pesado dispositivo electrónico se desplomó desde unos 20 metros de altura y se estrelló contra el césped, a apenas unos metros de otro cámara situado a pie de campo. El impacto hizo saltar por los aires trozos de metal y plástico, mientras el murmullo en la grada se transformaba en silencio.
Milagrosamente, nadie resultó herido. El árbitro detuvo el encuentro de inmediato y los operarios entraron a toda prisa para retirar los restos de la cámara. Solo cuando el terreno de juego quedó despejado y los jugadores recuperaron el pulso, el partido pudo reanudarse.
De ir por detrás al mando de Szoboszlai
Hasta entonces, la noche tampoco estaba siendo sencilla para Hungría. Kazajistán había pegado primero con un gol en el minuto 9, obligando al equipo local a remar a contracorriente.
Tras el parón forzado, el guion cambió de manos y pasó a pertenecer al capitán. Szoboszlai, líder indiscutible del combinado magiar, tomó el control del encuentro tras el descanso. Nada más arrancar la segunda parte firmó el empate, reactivando a su equipo y a la grada.
El centrocampista de Liverpool no se conformó con igualar. Con el juego ya inclinado hacia la portería kazaja, sirvió la asistencia para que Andras Schäfer culminara la remontada y pusiera el 2-1 para los locales. Gol, pase decisivo y una sensación clara: cuando Szoboszlai decide acelerar, Hungría corre con él.
Debut en la absoluta para Armin Pecsi
La noche también dejó un hito personal para otro jugador de Liverpool. El guardameta Armin Pecsi, suplente en el club inglés, debutó con la selección absoluta húngara al entrar en la segunda parte, poco después de la hora de juego.
El portero, de 21 años, llegó a Liverpool el verano pasado y todavía no ha disputado un solo minuto con el primer equipo. Estuvo cerca de estrenarse en Anfield el 25 de abril, en un partido ante Crystal Palace, cuando Freedie Woodman necesitó una larga atención médica mientras tanto Alisson Becker como Giorgi Mamardashvili estaban de baja por lesión. Aquella oportunidad no terminó de concretarse, pero el premio internacional sí ha llegado: su primera aparición con la camiseta de Hungría ya es un hecho.
Sentencia en el descuento y un futuro sin Mundial
Con el encuentro ya bajo control, Hungría cerró la victoria en el tiempo añadido. Alex Tóth, futbolista de Bournemouth, firmó el 3-1 en el descuento y puso la rúbrica a una remontada que había empezado con el susto en el cielo del estadio y terminó con el público celebrando sobre el césped.
En la convocatoria también estaba Milos Kerkez, que no llegó a participar ante Kazajistán. Tanto él como Szoboszlai y Pecsi afrontan ahora un escenario agridulce: brillan en el escaparate internacional, pero se quedarán sin Mundial este mes, después de que Hungría se quedara fuera de la fase final de la FIFA World Cup.
Una selección en crecimiento, un capitán que actúa como estrella y un portero que empieza a escribir su historia. Todo en una noche que recordó, con un golpe seco de metal contra césped, lo frágil que puede ser el espectáculo.






