LASK advierte sobre errores ante Celtic en Champions
El campeón austríaco avanza con paso firme en la liga, pero su portero ya mira más allá. Lukas Jungwirth, guardián de LASK, lanzó un mensaje claro al vestuario: los despistes que se vieron en la última jornada de Bundesliga pueden salir muy caros cuando aparezca Celtic en el horizonte de la Champions.
LASK ha arrancado la defensa del título con autoridad. Dos victorias consecutivas en la Austria ADMIRAL Bundesliga 2026/27 y un comienzo limpio que se consolidó con el 2-0 frente a Austria Wien el domingo. Raiffeisen Arena volvió a vestirse de fiesta, con la grada empujando como en aquellas noches de “Like the Phoenix Rising from the Ashes”, la coreografía que se ha convertido en sello de identidad del club.
Pero entre la euforia se coló la voz de alarma de Jungwirth.
Tras el triunfo ante Austria Wien, el portero habló sin rodeos, citado por Daily Record: «En el momento del gol en fuera de juego, confiamos demasiado en la posesión y no estábamos preparados mentalmente para las contras de Austria». Una frase que retrata bien el pequeño desajuste que vio en un equipo acostumbrado últimamente a mandar y controlar.
No se quedó ahí. El guardameta fue directo a una de las grandes obsesiones de cualquier entrenador antes de una eliminatoria europea: la pegada. «También tenemos que ser más clínicos arriba; podríamos ser castigados por eso contra otros rivales», advirtió. La lectura es evidente: en la liga, el campeón se puede permitir fallar ocasiones; en un play-off de Champions, no.
Un Celtic reforzado espera en la Champions
El calendario no da tregua. Superado el primer escollo liguero, la atención se desplaza inevitablemente al duelo decisivo por un billete a la fase de grupos de la Champions League. Primero, Celtic Park. Después, la vuelta en Austria. Un cruce que, por historia y contexto, no admite relajaciones.
El rival llega con pólvora nueva. El ataque de Celtic se ha reforzado de forma notable durante el mercado estival. Kasper Høgh y Camilo Duran ya se han incorporado al equipo de Martin O’Neill, mientras Haissem Hassan está a punto de añadir otra variante ofensiva. Un frente de ataque renovado que exigirá a LASK un nivel de concentración muy superior al mostrado en algunos tramos del choque ante Austria Wien.
Jungwirth no mencionó de forma explícita al conjunto escocés, pero sus palabras flotan sobre la eliminatoria. Los “otros rivales” de los que habla tienen nombre, estadio caliente y una presión ofensiva que no perdona desajustes ni desconexiones mentales.
Confianza de campeón, mirada crítica
En Linz no falta confianza. LASK viene de superar a Sturm Graz en la lucha por el título la pasada temporada y ha arrancado el nuevo curso con la autoridad propia de un campeón que se sabe fuerte. Esa seguridad interna, sin embargo, no se confunde con autocomplacencia.
El propio Jungwirth lo dejó claro al valorar el 2-0 del domingo: «Creo que si te vas a casa con un 2-0 como favorito, puedes estar definitivamente satisfecho». Tres puntos, portería a cero y sensaciones, en general, positivas. Pero también una lista de detalles por pulir antes de medirse a un adversario de mayor jerarquía.
LASK domina su campeonato, se alimenta de una grada encendida y conserva la inercia del campeón. Ahora llega el examen que separa a los equipos cómodos en su entorno doméstico de los que son capaces de imponerse en el escenario más exigente del continente.
Jungwirth ya ha marcado la línea: en la Bundesliga se aprende; ante Celtic, se sobrevive o se cae.





