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Mourinho establece el rol de Valverde: mediocentro fijo

Federico Valverde lleva años siendo una de las primeras casillas que se rellenan en la pizarra del Real Madrid. Brazo de capitán, motor inagotable y solución para casi todo. Precisamente ahí ha estado el problema: ha sido el comodín permanente.

Lateral, mediocentro defensivo, interior, mediapunta, extremo derecho. Casi cualquier rol que exigiera el equipo, ahí aparecía el uruguayo. Entrenador tras entrenador han elogiado esa capacidad camaleónica. Y la han explotado sin miramientos.

Con José Mourinho, el guion cambia.

Un solo rol para el capitán

Según informa MARCA, el nuevo técnico del Real Madrid no quiere ver más a Valverde saltando de banda a banda ni de línea a línea. Para él, el capitán es centrocampista. Solo centrocampista. Y, más concretamente, mediocentro de base, un organizador desde atrás dentro del doble pivote.

El inicio de temporada le está dando argumentos. Valverde ha sido titular en los partidos disputados hasta ahora, siempre como uno de los dos hombres del eje junto a Bernardo Silva. Desde ahí ha mandado en el ritmo, ha protegido la espalda del equipo y ha aparecido en campo rival con criterio.

Sus números ante la Real Sociedad lo retratan: tres acciones defensivas, dos recuperaciones, una interceptación, ni un solo regate sufrido en contra, dos duelos ganados y un 93% de acierto en el pase. A eso se suma una asistencia a Kylian Mbappé y dos disparos a portería. Contundencia atrás y presencia arriba. Justo lo que Mourinho exige a su mediocentro.

Con laterales y banda derecha bien cubiertos en la plantilla, el técnico portugués no siente la necesidad de “parchear” con Valverde. Lo quiere fijo en el corazón del juego.

El regreso que lo puede cambiar todo

Hay, sin embargo, una pieza clave que aún falta en este tablero: Aurelien Tchouameni.

El francés ha sido durante mucho tiempo el pivote de referencia del club, el ancla natural por delante de la defensa y, sobre el papel, el candidato lógico para acompañar a Bernardo Silva en ese doble pivote que dibuja Mourinho. Una lesión le ha mantenido fuera y esa ausencia ha abierto una ventana perfecta para que Valverde se afiance en la zona central sin sobresaltos.

La realidad es clara: la lesión de Tchouameni ha facilitado que el uruguayo gane galones en el nuevo proyecto y se coloque muy arriba en la jerarquía interna. Ha respondido con actuaciones sólidas y con una influencia constante en las dos áreas. Pero el margen de maniobra se encogerá cuando el francés reciba el alta.

Ahí llegará el verdadero examen. ¿Mantendrá Mourinho a Valverde como mediocentro de referencia? ¿Relegará a Tchouameni a un papel secundario o buscará encajar a ambos en un centro del campo ya cargado de talento?

Por ahora, el técnico ha trazado una línea nítida: Valverde, mediocentro y pieza estructural. La incógnita es cuánto durará esa certeza cuando Tchouameni vuelva a pisar el césped y la competencia en el eje del Real Madrid suba un peldaño más.

Mourinho establece el rol de Valverde: mediocentro fijo