Messi lidera a Argentina en el Mundial 2026
Lionel Messi irá por su sexto Mundial. Y no solo eso: volverá a ser el capitán de la defensa del título de Argentina en 2026. Lo confirmó Lionel Scaloni al anunciar su lista de 26 convocados, despejando la última gran duda que flotaba sobre la Scaloneta.
Hasta hoy, el propio Messi no había puesto en palabras lo que todo el país intuía. A los 38 años, disputará un Mundial más, el sexto, un registro histórico. La ilusión se mezcla con la lógica preocupación: el capitán llega con un susto físico reciente en Inter Miami que encendió alarmas en Buenos Aires y en cada rincón donde se viste una camiseta albiceleste.
De la preocupación en Miami al sí definitivo
El golpe de realidad llegó en la MLS. En el último partido de Inter Miami antes del parón por el Mundial, Messi pidió el cambio a los 73 minutos en el 6-4 ante Philadelphia. Salió serio, tocándose la parte posterior del muslo izquierdo. Silencio en el banco, silencio en la dirigencia. Y ruido ensordecedor en Argentina.
Los estudios del club hablaron de fatiga muscular en el isquiotibial izquierdo. Nada de plazos, nada de certezas. Solo una frase abierta: su recuperación dependerá de “su progreso clínico y funcional”.
Scaloni, en los días previos a la lista, bajó el tono a la alarma. Restó dramatismo, aunque admitió que el capitán se sometería a más pruebas. No hubo parte médico nuevo, pero sí una señal contundente: Messi está en la lista y llevará la cinta. Para el cuerpo técnico, alcanza.
Un campeón que se parece mucho al de Qatar
Argentina viaja al Mundial más grande de la historia –coorganizado por Estados Unidos, Canadá y México– con una base reconocible. Diecisiete de los 26 campeones en Qatar 2022 repiten en la nómina. El bloque se mantiene, la idea también.
Entre ellos, otro caso seguido de cerca: Cristian Romero. El zaguero del Tottenham Hotspur, capitán de su club, sufrió una lesión de rodilla el mes pasado y no volvió a jugar. Fue empujado contra su propio arquero por el delantero de Sunderland Brian Brobbey y quedó fuera del resto de la temporada de Premier League. Pese a eso, Scaloni lo incluye. Confianza total en un pilar defensivo.
En el arco, no hay sorpresas: Emiliano Martínez (Aston Villa), héroe de Qatar, encabeza la terna junto a Gerónimo Rulli (Marseille) y Juan Musso (Atletico Madrid). En defensa aparecen nombres ya consolidados como Gonzalo Montiel (River Plate), Nahuel Molina (Atletico Madrid), Lisandro Martínez (Manchester United), Nicolás Otamendi (Benfica), Cristian Romero, Nicolás Tagliafico (Lyon), más Leonardo Balerdi (Olympique Marseille) y Facundo Medina (Marseille), que ganan peso en la rotación.
El mediocampo vuelve a ser una zona de poder: Leandro Paredes (Boca Juniors), Rodrigo De Paul (Inter Miami), Exequiel Palacios (Bayer Leverkusen), Enzo Fernández (Chelsea), Alexis Mac Allister (Liverpool) y Giovani Lo Celso (Real Betis) dan continuidad al corazón del campeón. Se suma, con otro perfil, Valentín Barco (Strasbourg), uno de los jóvenes que empujan desde abajo.
Juventud que golpea la puerta… y ausencias pesadas
No todo son confirmaciones. También hay cortes que marcan el pulso de la renovación. El nombre que más ruido genera es el de Franco Mastantuono. El joven de Real Madrid, con apenas 18 años, es visto como una de las grandes promesas del fútbol argentino. No estará en este Mundial. Decisión fuerte: Scaloni elige proteger el núcleo y dosificar la irrupción de los talentos emergentes.
En la otra punta, aparecen quienes sí lograron subirse al tren: los 21 años de Nicolás Paz y Valentín Barco asoman como símbolo de la transición que ya empezó, aunque Messi siga en el centro del escenario. Arriba, se mete también José Manuel López, delantero de Palmeiras que debutó en la selección recién el año pasado y ya se gana un lugar entre los 26.
Las ausencias de Emiliano Buendía, en gran momento en Aston Villa, y de Paulo Dybala, figura de Roma, completan el cuadro de decisiones duras. Calidad hay, pero el margen es finito.
Calendario, viajes y un grupo que no admite distracciones
El Mundial arrancará el 11 de junio. Argentina debutará cinco días después, el 16, ante Argelia en Kansas City. Un inicio que, en los papeles, parece accesible, pero que llega en un contexto nuevo: sedes múltiples, viajes largos, temperaturas variables y un calendario apretado.
En la fase de grupos, el campeón del mundo compartirá zona con Argelia, Austria y Jordania. Un grupo sin gigantes europeos, pero con trampas escondidas. Partidos incómodos, rivales físicos, bloques bajos y mucha intensidad. El tipo de escenario en el que la jerarquía individual y la memoria colectiva suelen marcar la diferencia.
Antes de instalarse definitivamente, Argentina viajará a Estados Unidos para disputar dos amistosos: ante Honduras el 6 de junio y frente a Islandia el 9. Serán los últimos ensayos para ajustar detalles, medir estados físicos y terminar de definir roles dentro de un vestuario donde casi todos se conocen de memoria.
Un sexto Mundial y una carrera contra el tiempo
Messi compartirá un rincón exclusivo de la historia con otros dos veteranos ilustres: Cristiano Ronaldo y Guillermo Ochoa, también encaminados a disputar su sexto Mundial. Tres carreras legendarias que se niegan a bajar el telón.
Para Argentina, la ecuación es clara: un núcleo campeón, un entrenador consolidado, algunos retoques jóvenes y un capitán que, aun entre dudas físicas, sigue siendo el faro. El margen para el error será mínimo desde el primer día.
El 16 de junio, en Kansas City, cuando Messi vuelva a escuchar el himno con la cinta en el brazo y la Copa del Mundo a resguardo en las vitrinas de la AFA, la pregunta será inevitable: ¿es este el último baile o el capítulo más inesperado de una leyenda que se resiste a terminar?






