tribunadegol full logo

Manchester City recibe un primer ‘no’ por Elliot Anderson

Manchester City ya ha llamado a la puerta de Nottingham Forest por Elliot Anderson… y la respuesta inicial ha sido negativa. La primera oferta del campeón inglés ha sido rechazada, un gesto que resume bien el escenario: Forest no tiene ninguna prisa por vender a uno de los centrocampistas del momento en la Premier League.

City, sin embargo, no está solo en la carrera. Arsenal y Manchester United también vigilan de cerca al internacional inglés, que se ha colado en la élite del mercado en apenas una temporada en el City Ground. El club de Old Trafford, de hecho, ya ha cerrado esta misma semana un acuerdo de 34 millones de libras por Ederson, procedente de Atalanta, pero no pierde de vista la situación de Anderson.

Un activo blindado hasta 2029

Anderson, de 23 años, tiene contrato con Nottingham Forest hasta el verano de 2029. Ese detalle cambia el tablero. Da a Forest una posición de fuerza poco habitual en un mercado donde los grandes tienden a imponer su músculo económico.

El centrocampista se ha consolidado este curso como uno de los mejores mediocentros de la liga. No es solo una sensación pasajera: sus números y su impacto en el juego lo colocan en la franja alta del mercado, en un contexto en el que movimientos como los de Moisés Caicedo, Enzo Fernández o Declan Rice han superado la barrera de los 100 millones de libras.

City valora especialmente su evolución desde que llegó a Forest procedente de Newcastle en 2024. En el Etihad ven a un futbolista que ha crecido en un entorno exigente, en un equipo que no suele monopolizar la posesión, y que aun así ha conseguido mandar en los partidos desde la sala de máquinas.

La relación entre Forest y City, además, se considera excelente. Eso no garantiza un acuerdo, pero sí allana el terreno para una negociación larga, tensa y, previsiblemente, cara.

El mediocentro que manda sin la pelota

El dato es revelador: Anderson fue el centrocampista central con más toques de balón de toda la Premier League la pasada temporada, con 3.300 intervenciones. Y lo hizo en un Forest que rara vez disfruta de la mayoría de la posesión.

No es un creador de ocasiones al estilo de Declan Rice, pero domina otro territorio: la recuperación y el uso inteligente del balón. Gana metros desde la presión, roba, corrige, ofrece línea de pase y da continuidad a cada jugada. Es el tipo de mediocentro que multiplica el rendimiento de quienes le rodean.

Por eso en Manchester le ven como una pieza capaz de elevar de inmediato el nivel del centro del campo. Podría formar una sociedad de enorme peso con Rodri o, llegado el caso, ocupar su lugar cuando el español no esté disponible. Un perfil que, en el fútbol moderno, se paga muy caro.

Reloj en marcha antes del Mundial

Hay otro factor que acelera todo: el Mundial. Anderson apunta a ser una pieza importante en la selección inglesa en la próxima cita, con el debut previsto ante Croacia el 17 de junio.

En el entorno del jugador insisten en que está completamente concentrado en su primera gran cita con Inglaterra. Thomas Tuchel ha sido claro con el grupo: máxima atención a la preparación, en condiciones exigentes de calor en Miami, sin distracciones externas.

Ahí está el dilema para City. Si el traspaso se cierra antes del torneo, el club podría evitar una subasta posterior. Si Anderson brilla con Inglaterra, su precio, ya de por sí elevado, puede dispararse por encima de los 100 millones de libras, una cifra que ya se maneja como referencia en el mercado inglés.

Lealtad a Forest y una relación personal clave

Hay, además, un componente emocional que pesa mucho en esta historia. Forest no quiere vender. Y Anderson, pese al interés de los gigantes de la Premier, no tiene intención de forzar nada.

El centrocampista mantiene una relación muy estrecha con el propietario de Nottingham Forest, Evangelos Marinakis. El apoyo personal que ha recibido del dueño del club desde la muerte de su madre, el pasado abril, ha marcado al jugador. En el club cuentan que esa cercanía, en un momento tan delicado, ha unido de forma especial a ambos.

Anderson siente que debe respeto y gratitud a Forest y a Marinakis antes de plantearse un cambio de rumbo en su carrera. Quiere escuchar primero al club, entender sus planes, valorar tiempos y escenarios. Solo entonces se sentará a hablar de un posible traspaso.

Un verano largo por delante

Todo apunta a que el desenlace no será inmediato. Con el Mundial a la vuelta de la esquina y el jugador centrado en Inglaterra, su futuro podría quedar aparcado hasta la parte final del mercado.

City ha movido ficha primero y ha recibido un “no” que no cierra la puerta, pero deja claro que esto no será una ganga. Arsenal y Manchester United observan, listos para entrar si la operación se abre.

Forest, mientras tanto, sostiene una de las piezas más codiciadas del verano, blindada por contrato y reforzada por un vínculo personal profundo con su propietario.

La pregunta ya no es solo cuánto costará Elliot Anderson, sino quién estará dispuesto a esperar, pagar y convencerle cuando el Mundial haya terminado y el mercado entre en su tramo decisivo.

Manchester City recibe un primer ‘no’ por Elliot Anderson