Liverpool y el futuro de Jarell Quansah: espera hasta 2025
Liverpool ha tomado una decisión con uno de los nombres que más dividen conversaciones en los pasillos de Anfield: Jarell Quansah no volverá este verano. No todavía. El club prefiere esperar un año, cuando el defensa de Bayer Leverkusen será sensiblemente más barato gracias a una cláusula de recompra decreciente.
Un canterano revalorizado en Alemania
Quansah, 23 años, salió de Liverpool el verano pasado rumbo a Bayer Leverkusen en una operación que podía alcanzar las 35 millones de libras. Un salto arriesgado, pero que ha cambiado su estatus. Desde su llegada a la Bundesliga, el central ha disputado 43 partidos en todas las competiciones y se ha ganado un sitio en la selección de Inglaterra para el Mundial de este verano.
Su progresión no ha pasado desapercibida en Merseyside. En Liverpool conocen al jugador mejor que nadie: formado en la academia del club, terminó la etapa de Jürgen Klopp como uno de los preferidos del técnico alemán, hasta el punto de arrebatarle la titularidad a Ibrahima Konaté en varios tramos finales de la temporada.
Hoy, sin embargo, su futuro inmediato sigue en Alemania.
Defensa en transición y una cláusula que baja
Según el medio alemán BILD, en Liverpool ya han puesto sobre la mesa el escenario de un regreso de Quansah. No es un simple ejercicio de nostalgia. La situación de la zaga obliga a planificar con cuidado.
- Konaté tiene su futuro abierto y no se descarta una salida.
- Virgil van Dijk, con 34 años, entra en su último año de contrato.
- Joe Gomez ha sido vinculado con una posible marcha.
- Arne Slot contará este verano con Jeremy Jacquet, que llega desde Rennes, y espera recuperar a Giovanni Leoni a tiempo para la pretemporada tras su lesión de ligamento cruzado.
Aun así, el margen de maniobra en el centro de la defensa se estrecha.
En ese contexto, el nombre de Quansah encaja de forma natural. Pero el club ha decidido no activar su retorno ahora. Y el motivo no es solo deportivo.
Cuando Liverpool vendió al central a Leverkusen, se aseguró una cláusula de recompra. Este verano, esa opción situaría el precio en 80 millones de euros (69,4 millones de libras). Dentro de un año, la cifra baja a 60 millones de euros (52 millones de libras). Veinte millones de diferencia por el mismo jugador, presumiblemente más maduro y con un año extra de experiencia internacional.
El cálculo es claro: esperar puede salir muy rentable.
No solo dinero: liderazgo y madurez
En Liverpool no miran únicamente la hoja de Excel. Según la información procedente de Alemania, el club confía en que otro año en Leverkusen permita a Quansah dar un salto en un aspecto que valoran especialmente para el futuro de su defensa: el liderazgo.
En Anfield lo ven, a medio plazo, como un candidato serio a sostener la línea de atrás. Pero quieren que llegue con galones, no solo con potencial. Un curso más en la Bundesliga, acumulando minutos de alta exigencia y con un Mundial a la vista, se considera el escenario ideal para pulir ese perfil de jefe de zaga antes de plantearse un regreso a Merseyside con aspiraciones reales de ser titular.
Un jugador renacido lejos de casa
Quansah, por su parte, no transmite prisa. Todo lo contrario. En Alemania ha encontrado algo que sentía que se le escapaba en sus últimos meses en Inglaterra: la alegría por jugar.
“Lo he disfrutado muchísimo, para ser sincero. Ha sido refrescante para mí”, admitió el mes pasado. “He vuelto a amar el fútbol. Poder jugar semana tras semana contra algunos de los mejores equipos del mundo. Mostrar de lo que soy capaz, lo que puedo aportar a este equipo y también a los aficionados. Lo he disfrutado mucho hasta ahora, pero esto no ha terminado. Nos espera un mes importante”.
Sus palabras dibujan a un futbolista que necesitaba romper con la presión constante de Liverpool para reencontrarse. “Nunca es fácil mudarse a otro país. Venir de la presión de estar en Liverpool, no es fácil salir de un club tan grande e intentar construir tu propia carrera después de estar 17 años en el mismo sitio. Nunca es fácil, pero estoy contento de que haya ido bien hasta ahora”.
Leverkusen le ha ofrecido precisamente eso: un entorno distinto, protagonismo, continuidad. Y la sensación de que su carrera ya no vive a la sombra de nadie.
Un futuro abierto… pero con fecha marcada
Hoy, Quansah se muestra cómodo en la Bundesliga y centrado en lo inmediato: mantener su nivel en Leverkusen y aprovechar el escaparate del Mundial con Inglaterra. Liverpool, mientras tanto, observa a distancia, calcula y espera.
La cláusula de recompra baja el próximo verano. La defensa de Anfield podría estar en plena reconstrucción. Y un central formado en casa, favorito de Klopp, con experiencia europea y rodaje internacional, puede aparecer entonces como la pieza perfecta.
La pregunta ya no es si Liverpool piensa en Jarell Quansah. La cuestión es otra: cuando llegue 2025, ¿podrán permitirse no traerlo de vuelta?






