Liverpool ficha a Jeremy Jacquet por 60 millones: nuevo central
Liverpool ya tiene a su nuevo central de futuro… y de presente. Jeremy Jacquet, fichado desde Rennes en una operación que alcanzará los 60 millones de libras, ha completado su recuperación de la lesión de hombro y estará disponible desde el primer día de la pretemporada de Andoni Iraola, que arranca a finales de este mes.
El acuerdo, cerrado en enero y formalizado este miércoles, convierte al francés en el segundo defensa más caro de la historia del club, solo por detrás de Virgil van Dijk, que costó 75 millones procedente de Southampton en 2018. Una cifra que habla por sí sola de las expectativas que maneja la directiva de Anfield.
Un sueño caro… y a largo plazo
Liverpool abonará 55 millones de libras fijos más 5 en variables. No es una apuesta puntual: Jacquet ha firmado por cinco temporadas con opción a una sexta, un contrato que encaja con la idea del club de reconstruir el eje de su zaga para el próximo ciclo competitivo.
El propio jugador no escondió su entusiasmo en sus primeras palabras para los medios oficiales del club: se siente impresionado por las instalaciones, se ve allí, y lo define sin rodeos como “un gran sueño” y “un gran club”. Para un central de 20 años, pasar de Rennes a Anfield no es un paso más; es un salto de dimensión.
De la camilla al césped sin escalas
La gran incógnita era su estado físico. Jacquet sufrió una lesión de hombro que puso fin a su temporada poco después de que se acordara su fichaje, tras caer de forma aparatosa en la segunda parte del Rennes–Lens (3-1) en febrero. El diagnóstico obligó a pasar por el quirófano unas semanas más tarde.
Ese capítulo ya está cerrado. El francés ha completado todo el proceso de rehabilitación y, durante sus vacaciones, ha seguido un plan de trabajo individualizado para llegar en condiciones al AXA Training Centre. No aterriza para ser tratado; aterriza para competir.
Para Iraola, recién llegado al banquillo, es una noticia mayúscula: tendrá desde el primer día a un central joven, caro y con hambre, listo para integrarse en una línea en la que peleará por minutos con Joe Gomez, Giovanni Leoni y el propio Van Dijk, capitán del club.
Competencia feroz y el espejo de Van Dijk
Liverpool no fue el único que llamó a la puerta. Durante el mercado de invierno, varios grandes europeos intentaron seducir a Jacquet, con Chelsea como rival más insistente. Anfield ganó la carrera y lo hace, además, con un argumento que pesa mucho para cualquier defensa joven: compartir vestuario con Van Dijk.
El neerlandés, que acaba de caer en octavos de final del Mundial con Países Bajos, cumplirá 35 años este mes y se espera que forme parte de la gira veraniega por Estados Unidos. Para Jacquet, trabajar a diario al lado de un dos veces campeón de la Premier League es casi un máster acelerado en el oficio de central.
Liverpool, por su parte, cree que ha blindado el futuro de su defensa. Hace once meses cerró la llegada de Giovanni Leoni, entonces con 19 años, desde Parma por casi 30 millones de libras. En los despachos están convencidos de haber captado a los dos mejores centrales jóvenes de Francia e Italia.
Leoni, la otra pieza pendiente
La gran diferencia entre ambos es el punto de partida físico. Mientras Jacquet llega listo para entrenar, sobre Leoni todavía planea la duda. El italiano se rompió el ligamento cruzado anterior en su debut, contra Southampton en Carabao Cup el pasado septiembre, y no ha vuelto a jugar.
Lleva tiempo trabajando en el gimnasio del AXA Centre y se espera una actualización oficial de Iraola este mismo mes. Su regreso completaría un núcleo de centrales con un equilibrio evidente: la jerarquía de Van Dijk, la polivalencia de Gomez y la ambición cruda de dos proyectos de élite como Jacquet y Leoni.
Konaté se marcha, el relevo ya está en casa
El anuncio de Jacquet llegó el mismo día en que Real Madrid hizo oficial la incorporación de Ibrahima Konaté como agente libre. Tras casi dos años de negociaciones, Liverpool no logró cerrar la renovación del francés, que se marcha a LaLiga sin dejar un solo euro en caja.
La pérdida es deportiva y simbólica. Pero la respuesta del club no ha sido tímida: Jacquet entra directamente en el hueco que deja su compatriota, con más años por delante y un coste que lo sitúa bajo los focos desde el primer minuto.
Liverpool ha tomado una decisión clara: no esperar a que la defensa envejezca para reaccionar. Ha pagado caro, ha ido pronto al mercado y ha apostado fuerte por talento joven. Ahora la pregunta ya no es cuánto costó Jeremy Jacquet, sino cuán rápido será capaz de demostrar que ese precio fue una inversión… y no un riesgo.





