Liverpool y Arsenal compiten por Bradley Barcola
Liverpool lleva semanas trabajando con una idea clara: Bradley Barcola es el gran objetivo para este mercado. El extremo de Paris Saint-Germain ya ha dado el visto bueno a un futuro en Anfield, tiene un acuerdo en lo personal, pero el fichaje sigue bloqueado. Y ahora, cuando la ventana entra en sus días decisivos, aparece un enemigo directo: Arsenal.
Un acuerdo personal… y un abismo en el precio
El plan de Liverpool parecía bien encaminado. Barcola, 23 años, pieza de alto nivel en el ataque de PSG, aceptó las condiciones propuestas por los ‘Reds’ para vestir de rojo. El problema está en la mesa de negociación entre clubes.
Según distintas informaciones, Liverpool valora al internacional francés en un máximo de 120 millones de libras. PSG, en cambio, aprieta: exige 130 millones fijos y hasta 15 millones más en variables. Una brecha importante para cualquier operación, incluso a este nivel.
El periodista francés Fabrice Hawkins ya había avanzado que “todos los implicados” confiaban en que habría acuerdo. Esa sensación de optimismo ha empezado a resquebrajarse. Y por ese hueco se cuela Arsenal.
Arsenal vuelve a escena
CaughtOffside informó este domingo de que Arsenal sigue muy pendiente del caso y podría reactivarse con fuerza si el trato entre Liverpool y PSG se estanca definitivamente. El club de Mikel Arteta, lejos de retirarse, observa, espera… y se prepara.
La información apunta a que los ‘Gunners’ están siendo informados de cada movimiento en la negociación. Y que Barcola podría sentirse “tentado” por la opción de mudarse al norte de Londres, pese a haber mostrado ya su preferencia por Anfield.
Una fuente citada por el medio lo resumió con crudeza: “Liverpool y PSG siguen sin acuerdo por Barcola; hay una brecha significativa en la valoración. Arsenal no ha desaparecido del todo y podría entrar de nuevo con agresividad en la conversación si queda claro que este acuerdo se está estancando de verdad”.
En otras palabras: Liverpool ya no solo lucha con PSG por el precio. Lucha también contra el reloj y contra un rival directo por las plazas altas de la Premier League.
Un margen de 10 millones que puede decidirlo todo
La situación coloca al club de Anfield ante una disyuntiva incómoda. No quiere pagar por encima de lo que considera razonable, pero sabe que, a estas alturas de mercado, perder a su principal objetivo por una diferencia de 10 millones de libras sería un golpe difícil de justificar.
La lógica del mercado es implacable: si esos 10 millones marcan la frontera entre asegurar a Barcola o verlo con la camiseta de un rival directo, ¿no es un riesgo asumible? Esa es la pregunta que sobrevuela las oficinas de Liverpool.
El contexto deportivo aprieta todavía más. Andoni Iraola afronta el estreno liguero ante Newcastle con Federico Chiesa como único extremo derecho puro en la plantilla. Barcola, aunque parte habitualmente desde la izquierda, se ha mostrado capaz de rendir a alto nivel en cualquiera de las posiciones del frente ofensivo. Versatilidad, talento y proyección en un solo paquete.
Barcola, congelado en París y una oportunidad para Liverpool
Mientras tanto, en París, Barcola vive en tierra de nadie. PSG lo ha apartado del foco competitivo en plena incertidumbre sobre su futuro. No juega, no se consolida, no avanza. Una situación incómoda para el futbolista, pero que debería ser una invitación clara para Liverpool.
Con el jugador congelado, la figura de Richard Hughes, director deportivo de los ‘Reds’, cobra peso. Es el momento de presentar una oferta lo bastante atractiva como para que PSG tenga difícil decir que no, sin perder de vista los límites internos del club.
Liverpool sabe lo que se juega. Perder a Barcola a estas alturas ya sería doloroso. Verlo aterrizar en el Emirates, directamente en manos de un rival que compite por los mismos objetivos, sería un golpe casi incomprensible para la afición.
Quedan nueve días de mercado. Nueve días para decidir si este es el verano en el que Liverpool vuelve a pegar un golpe de autoridad… o en el que deja escapar a su gran objetivo y fortalece, de paso, a un adversario directo en la Premier League.





