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Jack Grealish y su posible cesión al Sunderland: un nuevo rumbo

Jack Grealish vuelve a estar en el escaparate. Y esta vez, el giro es mayúsculo: según The Athletic, Sunderland ha registrado formalmente su interés y ha presentado a Manchester City una oferta de cesión que, hace apenas un par de años, habría parecido ciencia ficción.

El plan del club del Stadium of Light es claro. Un préstamo para esta temporada con una estructura económica en la que City seguiría asumiendo una parte importante del altísimo salario semanal del internacional inglés. Y un detalle clave: el acuerdo incluiría una cláusula de compra para el próximo verano, justo cuando expira su contrato en el Etihad Stadium. Es decir, una vía directa para que el movimiento se convierta en definitivo si todas las piezas encajan.

De fichaje récord a moneda de cambio

El posible paso a Sunderland supondría un cambio drástico en la trayectoria de Grealish. De fichaje récord de 100 millones de libras procedente de Aston Villa a candidato a liderar un proyecto que vuelve a Europa tras años en la sombra. El contraste no puede ser más evidente.

City lleva tiempo abierto a escuchar propuestas. Ya en junio se filtró que el club estaba dispuesto a dejarle salir, tanto en un préstamo como en un traspaso permanente. El contexto deportivo lo explica: el extremo, de 30 años, ha visto cómo su protagonismo se ha ido apagando poco a poco.

Esta temporada arrancó desde el banquillo en los dos primeros partidos oficiales. Entró como suplente en la derrota de la Community Shield ante Arsenal y repitió rol en el triunfo por 2-1 frente a Bournemouth en la Premier League. Minutos sí, peso real no.

Nada que ver con el Grealish que fue pieza clave en el triplete histórico de 2022-23. Entonces vivía instalado en la banda izquierda, con 50 apariciones en todas las competiciones mientras City arrasaba en Champions League, Premier League y FA Cup. Un jugador intocable en un equipo imparable.

La caída ha sido abrupta. En la 2024-25 solo firmó siete titularidades ligueras. El punto más bajo llegó cuando se quedó fuera de la convocatoria en la última jornada de liga ante Fulham. Pep Guardiola aseguró entonces que no era “nada personal”, pero la realidad fue contundente: también se quedó fuera de la lista para el Mundial de Clubes. Señal inequívoca de que su estatus había cambiado.

El paréntesis en Everton y la encrucijada

Antes de este verano, Grealish ya había probado un nuevo escenario. Pasó la última temporada cedido en Everton, donde dejó destellos pero no terminó de firmar el salto definitivo. Bajo las órdenes de David Moyes, disputó 22 partidos, con dos goles y seis asistencias, hasta que una fractura por estrés en el pie en enero cortó su campaña de raíz.

Everton disponía de una opción de compra cercana a las 50 millones de libras. Tenía la oportunidad de quedárselo en propiedad. Decidió no activarla. El inglés regresó al Etihad con más dudas que certezas y con la sensación de estar ante un verano decisivo.

Ahora, el escenario se desplaza hacia el noreste del país.

Sunderland se arma para Europa

Regis Le Bris quiere jerarquía para el salto europeo. Sunderland se prepara para disputar la Europa League y el técnico francés ha pedido experiencia de élite para sostener el ritmo de una temporada con calendario continental. Ahí encaja la apuesta por Grealish.

El club no se ha limitado a sondear al jugador. La ofensiva forma parte de una estrategia más amplia. En paralelo, Sunderland trabaja en la incorporación del extremo de Marseille, Igor Paixao. Con 26 años y 12 goles en la última Ligue 1, el brasileño encaja en un perfil distinto: más joven, más vertical, con margen de revalorización. Las condiciones personales no se consideran un problema, pero todavía falta el acuerdo entre clubes.

Mientras tanto, la directiva del Stadium of Light ya ha movido ficha en otras posiciones. Ha cerrado la llegada del veterano lateral Thomas Meunier y del joven Dayann Methalie para reforzar la defensa. En el centro del campo, Jules Ahoka se suma para aumentar las alternativas y darle más músculo y criterio a la sala de máquinas. El mensaje es evidente: Sunderland no quiere ir a Europa solo de visita.

Un escaparate y una prueba final

Para Grealish, el interés de Sunderland abre una puerta que mezcla riesgo y oportunidad. En un club que regresa a la escena continental y que busca referentes, tendría minutos, balón y responsabilidad. Todo lo que ha ido perdiendo en Manchester.

Para City, el movimiento aliviaría masa salarial y permitiría encarar el final de su contrato con margen de maniobra. Ya no se trata del intocable de hace dos años, sino de un jugador por el que el club está dispuesto a negociar casi en cualquier formato.

Queda por ver si las conversaciones cristalizan en acuerdo. Pero la foto ya es clara: un ex capitán de Aston Villa, fichaje récord de Manchester City y campeón de todo, a un paso de reinventarse en Sunderland y de convertir la Europa League en su nuevo escenario principal.

La pregunta es simple y brutal: ¿es este el último gran giro de su carrera… o el inicio de su segunda vida en la élite?

Jack Grealish y su posible cesión al Sunderland: un nuevo rumbo