Inglaterra gana, pero Harry Maguire se queda fuera
Harry Maguire terminó la temporada 2025-26 en el Manchester United como quería cualquier central: titular, fiable y empujando a su equipo hacia un tercer puesto en la Premier League y un billete a la Champions League. Forma sólida, jerarquía, 66 internacionalidades a la espalda. Todo apuntaba a otra gran cita con su selección.
La realidad fue otra.
A sus 33 años, el central que nunca ha fallado con la camiseta de los Three Lions vio cómo la lista definitiva lo dejaba por detrás de John Stones, Ezri Konsa, Marc Guehi, Dan Burn y Jarell Quansah. No por sensaciones, sino por decisión directa de Thomas Tuchel. Y el modo de comunicarlo tampoco ayudó.
Maguire lo contó en el podcast The Rest Is Football: llamada por FaceTime del seleccionador, conversación incómoda, mensaje claro. No entraba en los planes. “Es una llamada bastante incómoda”, admitió. Para un peso pesado de la selección, el golpe fue tan frío como inesperado.
Una zaga sin voz dominante
El estreno de Inglaterra en el Mundial, ante Croacia en Texas, no hizo desaparecer el debate. Al contrario. El equipo ganó 4-2, pero la defensa dejó dudas en la primera parte. Dudas de organización, de mando, de esa voz que ordena la línea en los momentos de tormenta.
Stones y Konsa ocuparon los puestos de titulares. Calidad, salida de balón, buen pie. Pero la sensación de control no fue completa. Y ahí entró la mirada crítica de Danny Mills, ex lateral de Inglaterra, que analizó el escenario defensivo hablando en nombre de betTOM para GOAL.
“Al entrar en el torneo, la situación defensiva siempre iba a ser la preocupación”, advirtió. No por el primer partido, sino por lo que viene después: “Cuando avanzas en el torneo y te enfrentas a equipos mejores, muy, muy buenos equipos en las últimas rondas”.
El problema, para él, está en el equilibrio. En el tipo de plantilla que se ha elegido. “Intentar encontrar ese balance nunca va a ser fácil con la convocatoria que se hizo”, apuntó.
Mills no cuestiona la presencia de Stones. Al contrario. “Si Stones está en forma, juega, porque me parece excepcional”. Su sorpresa llega con la pareja elegida: “Me sorprendió un poco la elección de Stones y Konsa. Yo lo habría alineado con Marc Guehi”.
Su argumento es sencillo: conexiones ya construidas. “No solo han jugado juntos en el Manchester City, también se conocen de allí. Han entrenado juntos cada día, tienen un entendimiento, han construido esa relación”. Para un técnico, eso es oro en una fase final corta.
Laterales ofensivos, dudas atrás
El análisis de Mills no se queda en los centrales. Mira hacia los costados y detecta el mismo patrón: talento, pero riesgo.
De Reece James, el veredicto es rotundo en lo positivo: “Es un lateral fantástico y un gran futbolista”. El foco crítico se desplaza al otro lado. El lateral zurdo, Nico O'Reilly, llega tras una gran temporada en el Manchester City, pero su perfil genera interrogantes.
“Ha estado muy bien en el Manchester City, pero mi preocupación es que es mejor atacando que defendiendo en algunos momentos, y se va a deambular por esas zonas”, explica. Un lateral que vuela hacia adelante, sí, pero que puede dejar espacio a la espalda cuando el nivel del rival suba un peldaño.
En ese contexto, la ausencia de Maguire pesa más. “Sí, me sorprendió que se quedara fuera Harry Maguire”, admite Mills.
El valor de un veterano… y un arma aérea
Mills va un paso más allá y plantea una pregunta incómoda: en esta lista, ¿en qué momento algunos de los defensas convocados serían titulares de Inglaterra si todos estuvieran sanos?
“Cuando miro la plantilla en general, defensivamente, ¿en qué etapa algunos de esos jugadores empiezan para Inglaterra? No estoy seguro de que algunos lo hagan, a menos que haya seis o siete lesiones”, lanza.
Ahí es donde coloca la figura de Maguire. No como estrella indiscutible, sino como recurso de alto nivel. “A Harry Maguire puedes sacarlo desde el banquillo, puedes jugar con él en una defensa de tres si lo necesitas. Puedes usarlo como arma en ataque”. Balón parado, juego directo, minutos finales a la desesperada: el central del United ofrece variantes que otros no tienen.
La conclusión de Mills es clara: “Sí, todavía hay una o dos preocupaciones defensivas”. El segundo tiempo ante Croacia fue “fantástico”, una “gran actuación”, pero la advertencia queda en el aire: “Creo que vendrán desafíos mucho más duros”.
Segunda oportunidad… que tampoco fue para Maguire
El debate pudo haberse apagado con una llamada de emergencia. Inglaterra tuvo una ventana para corregir el rumbo en la lista. La lesión del versátil Tino Livramento, pieza capaz de cubrir varias posiciones en la zaga, abrió una plaza.
No fue para Maguire.
Tuchel miró hacia otra parte y eligió a Trevoh Chalobah, defensa del Chelsea con solo una internacionalidad absoluta. Una decisión que sorprendió por nombre, experiencia y jerarquía comparada.
¿Influyeron las palabras de Maguire tras su primera exclusión? ¿Quemó puentes con su reacción en caliente? Mills no lo asegura, pero sí plantea el contexto en el que se toman estas decisiones.
Según su lectura, cuando se anunció la convocatoria, hace tres, tres semanas y media, quizá cuatro, Tuchel tuvo que hablar con varios jugadores para situarlos en una especie de “lista de espera”. Un mensaje claro: mantenerse en forma, entrenar duro, estar listos por si llegaba la llamada.
“Thomas Tuchel habría tenido que decir a cuatro o cinco jugadores: ‘mantente en forma y listo, porque estás en la lista de reserva y, si pasa algo, puede que recibas una llamada’”, explica.
Es un compromiso ingrato. No estás en el Mundial, no viajas con el grupo, mientras tus compañeros están o en la concentración o de vacaciones. “Es duro porque no estás dentro y la mayoría de tus compañeros o están en un Mundial o están de vacaciones, disfrutando y haciendo lo que necesitan hacer”, recuerda Mills.
Aun así, el mensaje para esos nombres era inequívoco: entrenar solo, seguir trabajando, no bajar el ritmo. “Tienes que entrenar solo, seguir entrenando. Es muy, muy difícil llegar a ese punto y estar listo por si acaso”.
Desde esa lógica, Mills entiende el giro hacia Chalobah. “Asumo que por eso habría una lista de cuatro o cinco a los que se les dijo que tenían una oportunidad si alguien se lesionaba, y quizá por eso ha llegado esa convocatoria”.
Maguire, pese a su peso histórico en la selección, no estaba en esa lista corta. Inglaterra gana, marca cuatro goles, arranca el Mundial con brillo ofensivo. Pero cada balón colgado al área propia, cada desajuste en la zaga, seguirá recordando una pregunta incómoda: ¿cuánto tiempo puede una defensa sin una voz dominante permitirse prescindir de alguien que nunca le falló al equipo nacional?





