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Inauguración del Mundial 2026: Shakira o su doble

El Mundial 2026 se abrió paso el jueves 11 de junio en Ciudad de México con todo el boato que exige el mayor torneo del planeta. Fuegos artificiales, coreografías milimétricas y un cartel musical de lujo: J Balvin, Maná, Lila Downs y, como gran reclamo, Shakira. La colombiana ya suma más apariciones mundialistas que su ex, Gerard Piqué. Un dato que las redes no han dejado pasar.

Pero el ruido no vino del escenario. Llegó después.

Horas tras la ceremonia, las teorías comenzaron a encenderse en redes sociales: la mujer que interpretó el himno oficial del torneo, ‘Dai Dai’, no sería realmente Shakira. Un usuario escribió: “Esa no es Shakira. Mira cómo se equivoca en el paso cuando canta ‘Dai Dai’. Es una doble. Shakira le mintió a todos”. El mensaje corrió como la pólvora.

¿El argumento? “Se ve distinta”.

La artista irrumpió en el césped con un llamativo conjunto amarillo, shorts blancos, zapatillas de plataforma y unas enormes gafas de sol oscuras. Muchos usuarios repararon también en el tono de su cabello, que les pareció diferente al habitual.

Con medio rostro oculto tras las gafas y un look algo alejado de la imagen que sus seguidores tienen grabada, la sospecha prendió rápido en X, TikTok y otras plataformas. En cuestión de horas, internet se dividió entre quienes veían a Shakira y quienes juraban estar ante una impostora cuidadosamente seleccionada.

El detalle que inclina la balanza

El entorno de la cantante, por ahora, guarda silencio. Ni desmentidos, ni comunicados, ni explicaciones. Nada. Pero hay un detalle que pesa más que cualquier hilo viral: una pequeña cicatriz.

Shakira tiene una leve marca en la frente, visible en multitud de fotografías a lo largo de los años. Puede apreciarse, por ejemplo, en imágenes distribuidas por Associated Press de un evento celebrado en Nueva York en mayo de 2026.

En las tomas de la ceremonia inaugural del Mundial, esa misma marca vuelve a aparecer. Mismo lugar, mismo trazo. Mismo rostro.

Para sostener la teoría de la doble, habría que imaginar a alguien que, durante meses, hubiera estudiado cada gesto de Shakira, sus coreografías, la caída exacta de su melena, el movimiento de sus manos… y que, además, hubiera reproducido al milímetro una cicatriz en la frente para engañar a millones de espectadores y a decenas de cámaras en alta definición.

Posible, sí. Verosímil, bastante menos.

La otra opción es mucho más simple: era Shakira.

Y, a estas alturas, hay algo que el fútbol y los mundiales han aprendido de ella: esas caderas no mienten.

Inauguración del Mundial 2026: Shakira o su doble