FIFA prohíbe botellas reutilizables en estadios del Mundial
A una semana del inicio del Mundial, la FIFA ha cambiado de criterio y ha encendido el enfado de los aficionados. Las botellas de agua reutilizables, que hasta ahora estaban permitidas en los estadios siempre que fueran de plástico transparente, vacías y de hasta un litro, han pasado a estar prohibidas.
El viraje llega tarde y sin margen para adaptarse. El propio código de conducta oficial del estadio recogía negro sobre blanco: se podían introducir botellas vacías de plástico transparente, reutilizables, de hasta un litro. Siete días antes del partido inaugural del 11 de junio, esa frase ha quedado en papel mojado.
La nueva normativa veta botellas, vasos, tarros y latas. El argumento es contundente: reducir el riesgo de lesiones por lanzamiento de objetos desde la grada. “La FIFA está comprometida con proteger la salud y la seguridad de todos los jugadores, árbitros, aficionados, voluntarios y personal”, señaló el organismo en un comunicado.
El mensaje de seguridad choca con el contexto. El torneo llega marcado por las advertencias de científicos que consideran “inadecuadas” las medidas contra el calor previstas para esta Copa del Mundo, con temperaturas en 14 de las 16 sedes por encima de niveles considerados peligrosos. Es decir, mucho calor, mucha exposición… y ahora, menos control personal sobre la hidratación.
La FIFA insiste en que el aficionado no quedará desprotegido. Dentro del perímetro de los estadios se venderá agua y el organismo asegura que no permitirá precios por encima de las tarifas habituales de cada recinto. “La FIFA trabaja estrechamente con cada comité de ciudad sede y con las autoridades locales en factores de mitigación del calor para los aficionados que se desplazan al estadio, que pueden incluir recursos como zonas de nebulización, ventiladores, puntos de hidratación, carpas de refrigeración y más alrededor del perímetro del estadio”, añadió el comunicado.
También promete que “los precios de las botellas de agua para la FIFA World Cup 2026 se mantendrán en línea con otros eventos celebrados en cada estadio”. Un mensaje que intenta calmar los ánimos en plena ola de quejas por entradas consideradas “exorbitantes” y billetes de tren inflados para seguir a las selecciones.
El problema es la confianza. Muchos aficionados sienten que se les empuja otra vez hacia el consumo interno del estadio, sin alternativa. La decisión recuerda a la última Copa del Mundo en Qatar, donde tampoco se permitió entrar con botellas. La historia se repite, pero esta vez con un foco aún mayor sobre el impacto del calor.
El grupo de seguidores ingleses Free Lions calificó la medida de “cambio extraño y tardío”. En un comunicado difundido en X, recordó que en todas sus conversaciones con la FIFA la disponibilidad de agua gratuita en los estadios fue “un punto clave” y que recibieron garantías de que los aficionados podrían llevar su propia botella para rellenarla.
El giro, a pocos días del inicio, ha disparado las sospechas entre las hinchadas. “Naturalmente, el pensamiento inmediato de los aficionados es que esto es solo otro movimiento para sacar más dinero”, lamentó el grupo, que subraya el contraste entre la dureza del clima y la rigidez de la norma: con estadios muy calurosos, muchos de ellos al aire libre, piden simplemente que se deje entrar una botella vacía a quien lo desee.
La petición ahora es clara: que al menos las fuentes y puntos de agua dentro de los estadios sigan siendo gratuitos y accesibles. Free Lions lo resumió con ironía: “Esperamos que las fuentes de agua en los estadios sigan siendo gratuitas, ¡esperemos que no te cobren mientras haces cola!”.
Entre la seguridad y la sensación de negocio permanente, la FIFA vuelve a caminar sobre una fina línea. El balón aún no ha empezado a rodar y ya hay una batalla abierta en la grada: quién controla el agua en un Mundial que se jugará al límite del termómetro.






